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Los expertos piden rehabilitar la fábrica de Altadis en vez de derribarla

Los vecinos de Los Remedios temen que construyan «un mastodonte» y reclaman que se usen los terrenos para equipamientos sociales.

el 26 jun 2014 / 19:24 h.

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Representantes de diversas asociaciones conservacionistas, vecinales y ecologistas, ayer, ante la factoría. / José Luis Montero Representantes de diversas asociaciones conservacionistas, vecinales y ecologistas, ayer, ante la factoría. / José Luis Montero Colectivos sociales como Ecologistas en Acción, Diversidad y Compromiso Social, la asociación conservacionista Ben Basso, Retiro Obrero, la sección española de la Asociación Internacional de protección del Patrimonio Industrial, el partido Equo o la asociación de vecinos Guadalquivir presentaron ayer sus alegaciones al convenio suscrito por el Ayuntamiento de Sevilla con la empresa Altadis para la recalificación de los terrenos y su futura explotación comercial por parte de la tabaquera a cambio de una parcela cedida al Consistorio para equipamientos sociales. En sus alegaciones, estos colectivos abogan por rehabilitar las actuales instalaciones –cerradas desde 2007– en vez de derribarlas para construir edificios que duplican la altura de los actuales y que «arrasan» las zonas verdes del patio y de los jardines anexos. El arquitecto Antonio Barrionuevo, uno de los firmantes de las propuestas, defendió que entre otras cosas la rehabilitación supondría una inversión de 17 millones de euros frente a los 80 previstos «al margen del valor del suelo». Las alegaciones presentadas por Ecologistas en Acción se centran en considerar que la edificabilidad prevista en altura –las actuales instalaciones tienen como máximo cuatro pisos y pasarán a tener siete u ocho– vulneran la normativa y denuncian que el proyecto previsto por la empresa «arrasará» las zonas verdes. El portavoz de la asociación ecologista, David Gómez, recordó que «ya hay jurisprudencia al respecto que indica que para quitar zona verde tiene que estar suficientemente justificado», en alusión al caso de la biblioteca del Prado que la Universidad de Sevilla ha tenido que derribar por orden judicial. Defendió que en el caso de los terrenos de Altadis, incluso sin la edificabilidad extra que se le quiere dar no habría que tocar las zonas verdes. El acuerdo firmado por el Ayuntamiento con Altadis prevé recalificar dos parcelas de 8.000 y 23.000 metros cuadrados que Altadis vendería para usos hoteleros, de restauración y comerciales. El Ayuntamiento se quedaría con la capilla de la hermandad de las Cigarreras y los talleres de la fábrica, los dos únicos edificios que no se derribarán (en el segundo el Consistorio anunció un centro cultural o museo –una comisaría de policía y la sede del distrito con instalaciones específicas para los mayores–, además de 15.585 metros cuadrados de espacios libres junto al río y 8.266 metros cuadrados de edificabilidad de servicios terciarios, donde iría un párking con 500 plazas. Los arquitectos Barrionuevo, José García Tapial y el portavoz de la Asociación de defensa del Patrimonio Industrial, Julián Sobrino, defendieron el interés patrimonial de las instalaciones, que datan de 1952, como ejemplo de la arquitectura industrial moderna y cuyo estructura con grandes talleres diáfanos llegó a ser comparada por Sobrino con «las Atarazanas» del siglo XX. Denunciaron también que desaparecerán «árboles de 60 años» ya que en las actuales zonas verdes irán los aparcamientos e incluso el proyecto afectará también a parte de la calle Juan Sebastián Elcano y a los jardines Manuel Ferrand, junto a la Glorieta de Las Cigarreras, que «desaparecen para hacer una calle de acceso al aparcamiento». García Tapial criticó que «es una operación de recalificación especulativa» y asemejó el resultado final al «centro comercial AireSur», mientras que el presidente de la asociación de vecinos Guadalquivir, José María Cañizares –que se ha adherido a las alegaciones– denunció que el temor en el barrio, especialmente entre los habitantes de la calle Juan Sebastián Elcano, es «que nos hagan un mastodonte que nos tape las vistas al río». Además, reclamó que el espacio sea usado para equipamientos sociales de los que, denunció, Los Remedios anda escaso. «Somos el único barrio sin un colegio público ni un instituto de Secundaria o centro para mayores» lamentó. Todos los portavoces de los colectivos criticaron que el Ayuntamiento no había hablado con ellos antes de firmar el acuerdo con Altadis y lamentaron la falta de diálogo para debatir sobre los usos del mismo. «Sabemos que hay que darle un uso pero estamos en contra de que derriben árboles y edificios y nos hagan un mastodonte tremendo», dijo Cañizares, mientras Barrionuevo reconoció que «cada uno podemos tener unas ideas sobre usos, pero lo importante es que no se toque ni un edificio ni un árbol». El portavoz de Ecologistas en Acción también apuntó a la posibilidad de permutar suelos municipales con Altadis «como se hizo en Málaga» dejando las instalaciones de la fábrica para usos sociales y otorgando a la empresa otros suelos urbanizables como permuta para su explotación. Entre las alegaciones presentadas ayer al convenio, estos colectivos han pedido que se hagan unas jornadas de puertas abiertas de la fábrica para que la ciudadanía conozca el interés patrimonial de las mismas, incluidas en el catálogo industrial de Sevilla. Hasta el 1 de julio. El plazo de alegaciones al convenio suscrito entre el Ayuntamiento de Sevilla y la empresa Altadis está abierto hasta el próximo 1 de julio si bien tras la aprobación del acuerdo por la Comisión Ejecutiva de la Gerencia de Urbanismo y posteriormente por el pleno municipal, la Junta tendrá que dar el visto bueno a la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para la recalificación de los suelos (catalogados como industriales) y será necesario un plan de desarrollo específico de la zona que ocupan los terrenos. En el trámite de ambos cambios también se podrán presentar alegaciones. Desde Ecologistas en Acción, David Gómez, criticó que el acuerdo «estuvo a punto de aprobarse en la última comisión de Urbanismo la semana pasada pero algunos grupos denunciaron que se hiciera sin cerrarse ni siquiera el plazo de alegaciones y aunque sea por el qué dirán se paró, pero no me extrañaría que fuera en la próxima».

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