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Economía deja a la Hispalense sin aire con una deuda de 150 millones

La Universidad de Sevilla sólo ha recibido en lo que va de año de la Junta las transferencias para las nóminas.

el 23 jul 2012 / 21:05 h.

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La Universidad de Cádiz ha sido la primera en alertar de la delicada situación financiera que padece y ha anunciado a su comunidad universitaria que no seguirá adelantando el dinero para investigación al no tener ya remanentes de tesorería. La Junta le adeuda por este concepto algo más de 7,8 millones de euros, según la información difundida por la propia institución.

Pero la asfixia económica es una tónica en los campus andaluces, que empiezan a ver ya con mucha preocupación el comienzo del curso próximo. La administración andaluza, que en más de una ocasión ha prometido a los rectores cumplir con sus compromisos financieros, debe ya algo más de 750 millones de euros a las universidades. En el caso de la de Sevilla, la deuda de la Junta asciende a más de 150 millones de euros. Esa es la cantidad certificada por la Gerencia de la institución a 31 de diciembre de 2011 y comunicada al Consejo de Gobierno en junio. Desde entonces han transcurrido siete meses en los que la Universidad ha recibido "solo la parte de la financiación operativa que permite abordar mensualmente la nómina", indican fuentes de la Universidad.

Los principales atrasos afectan a la ejecución de proyectos de investigación e inversiones que están concedidos pero que "no se pueden realizar" al no transferir la Junta el dinero necesario. Desde que comenzó el año, la Junta solo transfiere a la Hispalense el montante correspondiente a las nóminas. Este capítulo es el de la cuantía más abultada. Para 2012, las transferencias a este capítulo están calculadas en 291,5 millones de euros, según lo aprobado por el Consejo Social de la Universidad sevillana. Pero no son las únicas. Para bienes y servicios se esperan 62 millones de euros y para inversiones 106,8 que se reparten entre 48,3 millones para enseñanza y 58,48 para investigación. La Hispalense no ha recibido en estos siete meses de 2012 dinero para ninguna de estas cuestiones. La situación puede "empeorar" si se mantiene la deuda. Y puede hacerlo hasta el punto de que, como en Cádiz, no se pueda adelantar el dinero para investigación.

Las universidades andaluzas se han comido sus remanentes de tesorería (fruto de una gestión más vigilada a través de auditorías) y claman, unas más en público que otras, por un plan con el que poder, por lo menos, pagar a los proveedores. En el caso de la universidad Pablo de Olavide, la institución aún no ha cerrado el presupuesto de 2011 como consecuencia de la inestabilidad en el Gobierno del Rectorado. En menos de un año se han celebrado dos elecciones a rector. El equipo actual está en condiciones de cerrar las cuentas en breve, pero la situación tampoco es de holgura. Ni mucho menos.

Hasta el momento, las universidades han optado por apretar a la Junta en privado. El malestar por los impagos no ha traspasado los muros de la Consejería de Economía, de la que depende la política universitaria. Pero nadie asegura que las relaciones no se tensen a medida que pasen los meses y la deuda siga incrementándose. Todos los campus se aferran al compromiso público del presidente de la Junta, José Antonio Griñán, de que el Gobierno andaluz apostará, pese a los momentos delicadísimos que vive el país, por la educación superior. Los rectores están pendientes de una próxima reunión en la que desbloquear este conflicto.

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