miércoles, 23 enero 2019
18:56
, última actualización
Toros

Eduardo Dávila Miura: “Si no hubiera dado este paso me habría lastrado siempre"

El diestro sevillano ha sorprendido al mundillo taurino anunciando que estoqueará la corrida del histórico hierro familiar al cumplirse el 75 aniversario de su presencia continuada en la Feria de Abril. El nombre de Miura colgará dos veces del cartel.

el 09 dic 2014 / 16:00 h.

TAGS:

EDUARDO_DAVILA_MIURA_08 Eduardo Dávila Miura, en la plaza de toros de la Real Maestranza. / José Luis Montero. Dávila Miura trasparenta felicidad. El redescubrimiento de la vida de torero y la posibilidad de cumplir una meta personal y familiar le han despertado nuevas ilusiones. Su empeño sorprendió pero ha caído de pie en todo el toreo. Ha conseguido sorprender a todo el mundo… La verdad es que nadie se lo esperaba nadie porque he conseguido mantener el secreto y para mí eso era fundamental. Nadie lo había conseguido en el toreo… Yo creo que casi nadie… es muy raro conseguir guardar un secreto. Cuando me retiré lo hice de la misma forma pero es verdad que esta noticia ha impactado mucho. Pero lo he pasado muy mal. Los días previos a la comunicación a la prensa fueron duros. Me daba mucho miedo fastidiar las cosas a última hora y que hubiera alguien que pudiera decir que Dávila Miura hacía esto por cualquier interés o para aprovechar algo. Es una idea que tengo rondando la cabeza desde hace tres o cuatro años y desde hace cinco o seis  meses ya estaba hablado con la empresa Pagés. Pero había llegado el momento de decirlo. Es verdad que puede parecer un poco pronto pero hoy en día se corre mucho y tenía miedo que se acabara filtrando. El tiempo pasa y no sé si se habría perdonado a sí mismo dejar pasar esa oportunidad. El otro día lo comentaba. Si no hubiera dado el paso de hacer esto creo que me hubiera lastrado toda mi vida, no tanto a nivel profesional –creo que ya he demostrado algunas cosas en el toreo- como a nivel personal. Me habría marcado negativamente. Esto es un reto y lo personal supera a lo profesional y si no llego a afrontarlo me hubiera afectado mucho. Nunca ha dejado de torear, aún es joven… pero el vestido es otra frontera. Totalmente. Es la mayor incógnita que tengo ahora mismo. Nunca he dejado de torear en el campo aunque, evidentemente, el nivel de compromiso no es el mismo que cuando estás en activo. Pero nunca lo he dejado, he estado apoderando a toreros… y todo eso me ha hecho crecer y mejorar como torero. He aprendido mucho más desde que estoy retirado pero hay un paso clave que tendrá que llegar que es ponerse el vestido de torear. El traje pesa mucho y la incógnita permanece. También está ahí el contacto con el toro; cuando vuelva a ponerme delante me encontraré con las mismas dudas que tenía cuando quería ser torero: el volumen, las miradas, la capacidad de estar delante del animal, los olores, los ruidos, la velocidad… El caso es que ha logrado la rarísima unanimidad de ser reconocido y felicitado por la forma que afrontó su retirada y vuelve a lograr esa misma unanimidad por la manera que ha justificado esta vuelta puntual. Ésa es una de las recompensas que me llevo en mi vida personal y profesional. Cuando uno marca un camino y tiene una forma de ser dentro y fuera de la plaza al final tiene recompensa. Me hubiera gustado ser mejor torero de lo que he sido y haber conseguido más cosas pero creo que unido mucho lo personal y lo profesional y he sido fiel a esa frase de Belmonte –“se torea como se es”- y cuando he tomado una decisión lo he hecho con consecuencia y responsabilidad y sobre todo, porque lo sentía por dentro. En este caso es lo mismo. Sigue marcando un poco mi camino en el toreo y en la vida. Ahora es el momento de los dimes y diretes. La pregunta está ahí: ¿Esta vuelta es por un día? Esa pregunta es muy difícil de responder. Ahora mismo lo único que me pasa por la cabeza es esa tarde; empiezo y termino ese día y creo que es lo que va a pasar. Eduardo Canorea llegó a plantearme torear una segunda tarde. La preparación y el esfuerzo que supone torear una corrida te permite torear más. Pero habría dejado de tener sentido. Yo vengo a matar la corrida de Miura, que es lo que me hace ilusión. Comprendo que habrá gente que dirá ¿Con la de Miura y en Sevilla? Pero es lo que me lleva a hacerlo. La ilusión mía es esa, ése es el camino que me lleva. ¿Qué pasará después? No se pueden cerrar las puertas porque yo pensé que nunca volvería a vestirme de torero y voy a hacerlo. Sí dije que lo haría si un día llegaba algo que me ilusionara. Pero hay más cosas que me ilusionan: yo no he confirmado en la México y me da mucha pena y a lo mejor surge. No voy a precipitar nada pero las posibilidades existen. Es una decisión que tampoco se puede separar de su experiencia con el Club de Aficionados Prácticos. Ha refrescado su vida de torero. ¡Total! Cuando se hizo pública la noticia nos llamaron infinidad de alumnos de nuestros cursos felicitándome y diciendo que iban a estar ese día en la plaza. Ellos han mantenido la llama del toreo en mí. Algunos se me acercaban y me daban las gracias por haberle hecho descubrir la grandeza del toreo; otros ni siquiera era aficionados y te decían que les había cambiado la vida. No sé si estoy en deuda con ellos pero sí sé que es una oportunidad bonita para que ellos vivan conmigo una cosa importante. Hay que volver al hecho histórico: 75 años consecutivos de una ganadería en Sevilla y dos veces Miura en el mismo cartel. Sí, creo que es algo bonito. En mi familia son muy discretos y recatados y no les gusta llamar la atención. He tenido que ser yo el que pegue un puñetazo en la mesa para recordar todo lo que supone llevar 75 años seguidos lidiando en una plaza de la importancia de Sevilla. Ahora estoy evocando la relación que yo tenía con mi abuelo, mi infancia en Zahariche… en la gente del campo noto la misma ilusión y creo que al final he sido yo el que ha tirado de un carro del que había que tirar. No ha tenido que ser fácil quitarse ese peso de encima. Lo he pasado fatal. Yo he llegado a torear 70 corridas de toros pero nunca he vivido este estrés. Me daba mucho miedo cualquier comentario, que saliera cualquier torero pidiendo la de Miura y que yo tuviera que salir ahora diciendo que yo también, que lo tenía decidido hace seis meses pero no lo había dicho… Me importa lo que diga la gente, es algo que me influye y no quería dejar ninguna duda. Hasta que no lo he soltado lo he pasado fatal y tengo que agradecer a la empresa que me hayan dejado hacerlo como quería. Además estoy impactado, la noticia ha tenido mucha repercusión a niveles taurinos pero también extrataurinos. Hay un montón de gente llamándome de todos los estratos de la sociedad. Es una carga añadida de responsabilidad, pero bendita responsabilidad… Tiene que hacer una ilusión especial que tus hijos le vean vestido de torero… También. El día que se hizo público se lo comunicamos a los niños. Fuimos a recogerlos al colegio y les dijimos que nos íbamos a merendar para darles una noticia. Mi hijo Eduardo preguntó “¿Mamá trae otro hermanito?”. Al día siguiente mi hija Carmen tuvo otra salida buenísima: “Papá, entonces los toreros ¿reaparecen y desaparecen cuando quieren? Jajajaja. Con los años que han pasado, ¿quién le iba a decir a Eduardo Dávila Miura que iba a ser el primero torero contratado de la Feria de Abril? Es verdad, lo pensaba el otro día. Son unas circunstancias especiales las que provocan esta anécdota pero la empresa ha cogido la idea con mucho cariño y han sabido ver que todo esto es muy de Sevilla. También es muy gratificante ofrecerme a matar la de Miura y que los empresarios me digan: “aquí la tienes”. El redescubrimiento de la vida de torero tiene que traer muchas sensaciones olvidadas… Esta misma entrevista... A partir de ahora empezaré con los tentaderos, la preparación… y aunque sea por una sola corrida de toros voy a intentar disfrutarlo todo como no supe hacerlo cuando estaba en activo con la presión de tener que triunfar. Yo me di cuenta de lo bonito que era ser torero cuando me quité y cuando tú estás toreando entras en una rutina con tu gente, con tu cuadrilla que no valoras por completo. Estos ocho años que llevo retirado me tienen que servir para eso. Quiero disfrutarlo todo al máximo. Dios me ha dado la oportunidad de vivir algo único en la vida. Espero no equivocarme. ¿Ya ha encargado la ropa? De momento no. Tengo vestidos casi nuevos en casa pero hay que empezar a encargar trastos nuevos, capotes, muletas… eso también me hace mucha ilusión. ¿Se vestirá de verde y oro? Jejejeje, puedo pedir el que tengo en las vitrinas del museo de la Macarena. Ya está bendecido.

  • 1