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Educación, medios y valores

Las declaraciones del nuevo presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, siguen centradas en combatir la crisis económica y en la que ha situado como la principal política económica de su gobierno, la educación...

el 16 sep 2009 / 02:34 h.

Las declaraciones del nuevo presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, siguen centradas en combatir la crisis económica y en la que ha situado como la principal política económica de su gobierno, la educación. Además, ha adelantado que la forma en que su gobierno piensa llevar a cabo esta última prioridad va a estar directamente ligada con el desarrollo de los valores sociales. Dice el nuevo presidente que los valores que deben guiar la educación andaluza son los que primen el mérito, la capacidad, la excelencia, el estudio y el trabajo, algo que, en palabras de Griñán, no puede conseguirse sin un cambio en la televisión pública andaluza: "Canal Sur tiene que difundir que no se es mejor por salir en televisión haciendo una gracia sino que se es mejor porque has estudiado mucho." Hay que aplaudir sus deseos y el compromiso con la defensa de esos valores que, por otro lado, deben sumarse a otros en los que la Comunidad andaluza ha destacado. No en vano, el sistema educativo andaluz está reconocido como pionero en la puesta en marcha de estrategias de paz y de convivencia en las aulas. Una posición de vanguardia que nos debe honrar a todos y que, aunque lógicamente haya que seguir reforzando, marca el camino por el que hay que transitar. La referencia explícita de Griñán a la mejora de nuestra televisión pública que hoy día más que educar, deseduca, no es menos importante y significativa.

La televisión pública tiene que ser una pieza clave en la construcción de la Andalucía del futuro, esa cuyo pilar principal es la educación de hoy, y no puede seguir dedicándose a mostrar la Andalucía de pandereta en la que muchos de nosotros no nos reconocemos. Por eso, al mismo tiempo que aplaudo las ideas educativas de Griñán creo que hay que demandarle coherencia con sus propias palabras sobre Canal Sur en estos días en los que paralelamente anuncia que podría eliminarse su financiación por publicidad, algo que ocasionaría su declive definitivo si no va acompañada de financiación compensatoria suficiente. Como también habría que advertirle que esa labor educativa no solo puede depender de Canal Sur sino de todos los medios de comunicación. Para ello es necesario el fortalecimiento del Consejo Audiovisual con el fin de que, a diferencia de lo que ahora ocurre, se consolidara como autoridad verdaderamente independiente. Y también que el gobierno regulara con acierto y sin dejarse llevar por presiones comerciales, la situación de las radios y televisiones locales que pueden jugar un papel muy positivo en la labor educativa.

Mejorar la educación no implica exclusivamente mejorar la financiación sino utilizar el saber de los profesionales, la imaginación, el consenso y la acción política para que primen unos valores que logren que sea la propia sociedad quien reclame prioridad para la inversión en educación y esté dispuesta incluso a sacrificar otros bienes para mejorar sus conocimientos y la formación de las generaciones futuras. Algo que me atrevo a decir que es imposible si los referentes del éxito y la felicidad que los medios les muestran a los ciudadanos son banales, cuando no simplemente groseros y zafios, como ahora ocurre tan a menudo. Y por supuesto, la educación no podrá consolidarse como el cemento de la nueva ciudadanía inteligente, cosmopolita, igualitaria y democrática que tanto necesitamos, si esos principios de mérito, capacidad, excelencia, estudio y trabajo no se aplican también a la selección y promoción de la clase política que luego le pide formación y esfuerzo a los ciudadanos.

Vicerrectora de Postgrado de la Olavide lgalvez@upo.es

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