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Efectos colaterales de la nueva escolarización

Las primeras cifras relativas al proceso de escolarización para el curso 2009/2010 en Sevilla ofrecen una lectura novedosa: la saturación registrada en concertados de Nervión, Los Remedios y el Centro se extiende ahora a colegios de titularidad pública.

el 16 sep 2009 / 01:37 h.

Las primeras cifras relativas al proceso de escolarización para el curso 2009/2010 en Sevilla ofrecen una lectura novedosa: la saturación registrada en concertados de Nervión, Los Remedios y el Centro se extiende ahora a colegios de titularidad pública. Este movimiento es fruto del cambio en el sistema de reparto escolar, que deja atrás el sistema de subzonas y permite que los padres puedan elegir para sus hijos colegios que estén en todo el distrito y no sólo en el área más cercana a su domicilio. Los casos más significativos se encuentran en el Polígono Norte y en Los Pajaritos y La Candelaria, cuyos centros han caído en solicitudes en favor de colegios de Juan XXIII, El Cerro y Rochelambert. No hay porqué demonizar a los padres por querer lo mejor para sus hijos y si ésa es su elección, ahora tendrá que ser Educación la que concilie el derecho adquirido con las plazas reales disponibles en los centros, que para eso ha hecho este cambio en el sistema. En realidad lo que ocurre en estos colegios es que se trasplanta lo que ya ocurre en algunos concertados: por razones de todo tipo, hay padres a quienes les merecen más confianza centros que no son los que en puridad le corresponderían, y ahora les abren la posibilidad de acceder a ellos gracias al nuevo criterio de escolarización. En cuanto a los concertados, este año se agravan los problemas por la matriculación de hermanos de niños que han sido escolarizados en determinados colegios gracias a los fallos cautelares dictados por el TSJA. Si se unen estas plazas a las que puedan crearse con el curso empezado por decisiones judiciales, podemos estar ante una nueva vulneración de la ley que obliga a mantener una ratio determinada de alumnos por clase. Eso sí, convendría no tomar la parte por el todo, pues si se analizan los porcentajes, se concluye que los problemas sólo afectan al diez por ciento del alumnado que entra en el sistema (en torno a 2.300 niños), a quienes además se garantiza, como no puede ser de otro modo, la escolarización en un colegio de su distrito.

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