Local

'El 20 de agosto volví a nacer'

154 personas no podrán contarlo. Beatriz sí. Es una de las supervivientes del accidente de Barajas y asegura que el pasado miércoles, 20 de agosto, volvió a nacer. Está feliz por estar viva, pero a la vez triste porque, mientras ella recibía el alta, más de cien familias lloraban a sus muertos.

el 15 sep 2009 / 10:42 h.

TAGS:

154 personas no podrán contarlo. Beatriz sí. Es una de las supervivientes del accidente de Barajas y asegura que el pasado miércoles, 20 de agosto, volvió a nacer. Está feliz por estar viva, pero a la vez triste porque, mientras ella recibía el alta, más de cien familias lloraban a sus muertos.

Beatriz Reyes asegura que no sintió nada extraño en el despegue hasta que el avión "giró el ala" y notó un "fuerte golpe". Reyes, de 41 años, ayudó a dos menores a salir de entre los amasijos de la aeronave, aunque ella le resta mérito diciendo que cualquiera hubiera hecho lo mismo. Seis días después de la hazaña, expresó ante los medios su inmensa tristeza por lo ocurrido y dijo sentir un sentimiento contradictorio, ya que a Canarias, su tierra natal, llegan cuerpos y ella llega "caminando".

La superviviente relató que en el MD-82 había "un ambiente normal" y que cuando empezó a despegar "quizás no lo hizo con tanta fuerza" como es habitual.

Hoy, la segunda de las heridas dadas de alta, después del niño de 6 años Roberto Álvarez Carretero, regresará a Las Palmas de Gran Canaria, al mismo aeropuerto al que ayer llegaron diez féretros. Ya son 32 los fallecidos transportados hasta la isla.

"Soy afortunada, el 20 de agosto yo volví a nacer. De hecho, [en el hospital] me han puesto en la planta de maternidad", manifestó Beatriz Reyes Ojeda. Aunque el duelo por las víctimas que no han tenido su suerte continuará por largo tiempo, a Beatriz lo que le conviene es olvidar. "Lo que quiero es terminar, saber toda la historia y cerrar este capítulo. Sacar las cosas positivas y seguir adelante", dijo, visiblemente emocionada. No obstante, señaló que mentalmente se encuentra "muy bien".

Gracias. Además de las "infinitas gracias" que Reyes mostró al Hospital Reina Sofía, quiso agradecer la actuación de los bomberos, ambulancias, su empresa, las instituciones, sus amigos y familiares. Destacó el intachable trato que ha recibido en el centro sanitario madrileño, dijo haberse sentido mejor que en su propia casa. "Todo el día achuchando".

Sobre su reacción antes del accidente, Beatriz no pudo contar mucho. "Me agarré a mi sillón, no hice nada especial", explicó, para añadir que "oí gritos, pero no recuerdo nada mas".

Reyes envió "un abrazo enorme" a los familiares de los 154 fallecidos en el siniestro y, pese a la tragedia, le quedaron algunas ganas de enfrentar el futuro con optimismo: "Asimismo, quiero transmitir mi fuerza y mi alma a los 17 sobrevivientes con los que algún día espero poder tomarme una caña".

Reyes ha sido la segunda superviviente del accidente en ser dada de alta, pero aún permanecen ingresadas 16 personas, entre ellas Kim Yvonne Tate, cuyo estado empeoró ayer, de manera que pasó de grave con evolución favorable a grave.

Otra de las heridas más graves es Gregoria Mendiola Rodríguez, ingresada en el hospital Ramón y Cajal. Su pronóstico es muy grave y sigue sedada e intubada. Ya desde ayer experimentó una ligera mejoría neurológica.

Mendiola Rodríguez perdió a su marido en el siniestro mientras que su hijo, Alfredo Acosta, de 8 años, se recupera de sus heridas en el Niño Jesús, donde se encuentra en observación y con una evolución favorable.

El otro herido en situación muy grave es Pedro Hernán Gómez, natural de Valseca (Segovia) aunque residente en Canarias. Se encuentra ingresado en la UVI del Ramón y Cajal, sedado y con ventilación mecánica. Fue intervenido por el Servicio de Traumatología y Cirugía Maxilofacial de sus múltiples fracturas en las extremidades y en la cara.

Así, el último parte médico establece que dos de los 16 heridos del accidente aéreo continúan con pronóstico muy grave, otro dos siguen graves, tres personas están estables dentro de la gravedad y uno grave con evolución favorable mientras que los demás evolucionan favorablemente.

familias. Mientras los heridos tratan de recuperarse y las familias que han recibido los cuerpos de sus allegados lloran a sus muertos, los familiares que todavía están pendientes de las identificaciones afrontan la "dura" espera con "una gran entereza". Así lo asegura el responsable del equipo de atención psicosocial de Cruz Roja, José Ramón Delgado.

En declaraciones a los periodistas, Delgado comentó que, en estos momentos, las familias esperan "tranquilas" en el hotel Auditorium, pero hacen un "gran esfuerzo" para estar "muy enteras" y "aguantar" serenos. Explicó que los familiares tienen momentos de bajón, en otros están fuertes y en otros se encuentran nerviosos. "La espera es dura, pero se está haciendo todo lo posible para que esto se agilice", añadió Delgado.

Los equipos de atención psicosocial continúan preparándoles para las distintas situaciones que tendrán que vivir. Tras la identificación vendrá el duelo.

  • 1