El 30% de las mujeres deja de trabajar para cuidar de sus hijos

Las parejas gays son las que más reparten las tareas del hogar. Los hombres dedican a la casa 2,15 horas menos al día que ellas.

el 28 ene 2013 / 11:30 h.

En Andalucía la igualdad doméstica aún no es una realidad.

A pesar de los avances en igualdad, la casa y el cuidado de los hijos siguen siendo cosa de mujeres. Ellas son las que soportan en sus espaldas la mayor parte de las tareas domésticas, mientras que ellos se dedican más a su trabajo. La dificultad que todavía hoy existe para conciliar empuja a la mujer a renunciar a ascensos (el 35%), a dejar de trabajar para cuidar de sus hijos (el 30%) o a cambiar de empleo para lograr un mejor horario (23,8%).


Son algunos datos del estudio Diversidad familiar y estrategias de conciliación en Andalucía realizado por la Universidad de Sevilla en colaboración con el Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) y que fue presentado ayer por la consejera de Presidencia e Igualdad, Susana Díaz. El informe, realizado entre 164 familias andaluzas en 2011, analiza casi por primera vez los diferentes tipos de familias. En las heteroparentales (formadas por hombre y mujer), aunque se han dado pasos importantes hacia la igualdad, las mujeres continúan asumiendo la mayor parte de las tareas del hogar y se encargan de los hijos. Por ejemplo, el 90% de las entrevistadas es la que lava los platos habitualmente y el 91,5 pone la lavadora. También son ellas las que supervisan las tareas escolares de los hijos (89,2% frente al 47,3 de los hombres), las que se ocupan de sus actividades de ocio (91,6 frente al 47,4%) o las que les hacen la cena (90,2 frente a 63,4%). En general, los hombres dedican al hogar dos horas y cuarto menos al día que sus parejas.


Donde se dan menos diferencias en el reparto de obligaciones domésticas es en las familias homoparentales o gays, y donde la brecha es mayor es en las parejas de inmigrantes heteros, las más conservadoras. Las madres solas son las que más usan los recursos públicos para conciliar (comedor, actividades extraescolares o aula matinal) y las que menos renuncian a oportunidades laborales, porque no pueden permitirse una merma en sus ingresos.


¿Cuáles son los principales obstáculos para conciliar? El estudio concluye que las mayores trabas las ponen las empresas, por la falta de flexibilidad en los horarios, la imposibilidad de coger días libres y la sobrecarga laboral. Ante estas dificultades, el 51,2% de las familias decide mudarse cerca del trabajo y el 28,7% pospone la maternidad o paternidad (un tercio lo atrasa por motivos económicos). Las parejas proponen flexibilizar la jornada laboral, que haya guarderías en las empresas o más ayudas económicas.


El estudio también analiza el grado de satisfacción vital de las familias según el reparto de tareas. La responsable del informe, la profesora de la Hispalense Mar González, explicó que más de la mitad (el 53,3%) de la satisfacción vital de la mujer depende de si en su entorno existe corresponsabilidad e igualdad. El estudio forma parte de un proyecto europeo en el que se analizan otras dos regiones: Malopolska y Estocolmo. Andalucía está por encima de Polonia en igualdad pero muy por debajo de Suecia. Allí, por ejemplo, hombre y mujer disfrutan a la vez de ocho semanas de baja cuando nace su bebé y 12 meses más que pueden compartir.

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