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El 40% de los andaluces ignora los espacios naturales protegidos

Medio Ambiente reconoce el desapego hacia una de sus principales apuestas

el 12 nov 2010 / 21:16 h.

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El paro, la política, los problemas sociales y la seguridad ciudadana han desplazado al medio ambiente al quinto lugar en el orden de preocupaciones de los andaluces. Paradójicamente, la política señala ahora al medioambiente y a la economía sostenible como posibles puertas de salida a la crisis, pero los ciudadanos no parecen percibirlo. El Ecobarómetro 2010, elaborado por el Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA), que preside Eduardo Moyano, fue presentado ayer por el consejero José Juan Díaz Trillo. Con 3.190 entrevistas, el informe repite cada año las preguntas sobre la preocupación de los andaluces con el medioambiente.

Pero este año, a petición de Medio Ambiente, incluye un bloque de preguntas concretas sobre los espacios naturales. Una de las líneas prioritarias de la Junta en política mediambiental es la futura ley de espacios naturales protegidos, que sustituirá a la normativa actual después de 20 años, por eso la consejería quería sondear a la población. Catalogar una parte de la geografía andaluza con la figura de Espacio Natural Protegido (ENP) aporta un blindaje ambiental al territorio, pero también genera empleo y riqueza en los municipios que están dentro de esa zona, gracias al turismo. Tantos esfuerzos ha puesto la administración en ampliar la red de espacios naturales, que a la consejería le ha sorprendido mucho ver en el Ecobarómetro que casi el 40% de los andaluces encuestados desconozca si el municipio en el que vive está dentro de un Espacio Natural Protegido. "Le pedí a los técnicos que revisaran tres veces las respuestas a esa pregunta para ver si había un error. Pero no lo había", explicó ayer Moyano. "A nosotros nos pareció tremendamente llamativo el dato. Sabemos que cuando un territorio se cataloga como espacio protegido, se convierte en un acicate para la población que habita en la zona", advirtió el consejero.

Díaz Trillo recordó el caso de Doñana, quizá el ejemplo más claro de cómo un espacio natural impulsa la economía del entorno: el nivel de renta per cápita familiar en los municipios de la zona ha subido un 20%, y la tasa de paro ha caído el 40%. A pesar de lo cual, el consejero reconoció que la declaración de ENP limita a los municipios que viven bajo su paraguas, que se ven obligados a responder por cada actuación urbanística con numerosas consultas. "Queremos que la ley reduzca el papeleo para los ayuntamientos", aseguró díaz Trillo. Con todo, el informe también deja claro que el 44,6% cree que la declaración de Espacio Natural Protegido es una oportunidad de impulso económico. La ley que regulará estas zonas está en proceso y ha despertado recelos en los pueblos, que se sentían presionados, y luego en los ecologistas, que acusaron a la Junta de ser demasiado indulgentes. Una de las medidas previstas era compensar económicamente a los municipios que se integrasen en ellas, pero sólo un 4,3% la considera prioritaria.
ruido. Para los andaluces, los problemas más importantes del medio ambiente no están en el campo ni en el aire ni en los ríos ni en la costa ni en la atmósfera ni en los bosques. Cuando no hay una catástrofe natural grave que haga mirar al monte, como un incendio, o al mar, como un vertido, los ciudadanos perciben que el principal problema del medioambiente está en sus ciudades, en la puerta de sus casas: el 28,8% considera que lo peor es el ruido y el 28,4% cree que es la suciedad de las calles.
Así lo refleja el Eurobarómetro 2010.

Al preguntarle al consejero cuáles son, a su juicio, los principales problemas del medioambiente, éste no quiso llevar la contraria a los ciudadanos: "Donde hay más que hacer es en el medioambiente urbano, y también en el litoral", dijo. Sin embargo, el ruido, la suciedad, los residuos sólidos urbanos o la falta de parques y jardines son temas que se escapan a la competencia de la consejería. "No podemos invadir el espacio de competencias de los ayuntamientos, pero podemos colaborar con ellos a través de convenios", explicó Díaz Trillo. Por todo ello, extraña que los ciudadanos confíen más en la Unión Europea y en la Junta que en los ayuntamientos a la hora de buscar soluciones medioambientales.También sobre los consistorios recae parte de la responsabilidad sobre el desarrollo urbanístico, al que el 33,5% considera responsable de los problemas ambientales de su municipio.

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