Economía

El 70% de los sevillanos sin protección ante los precios

Cuántas veces al día se escucha en la calle que el coste de la vida sube a un ritmo muy superior al de los salarios con un evidente perjuicio para el bolsillo. Una realidad que se escucha a cada vez más sevillanos.

el 14 sep 2009 / 20:08 h.

Cuántas veces al día se escucha en la calle que el coste de la vida sube a un ritmo muy superior al de los salarios con un evidente perjuicio para el bolsillo. Esta reiterada queja es una realidad para la mayoría de sevillanos que trabaja en una empresa privada. Sólo uno de cada tres cuenta con la herramienta que le evita perder poder adquisitivo.

Para 154.960 trabajadores sevillanos de empresas privadas (los funcionarios quedan excluidos porque dependen de los Presupuestos del Estado), la sensación de que cada vez que sube la inflación pierden dinero es una verdad apabullante.

O lo que es lo mismo: para siete de cada diez asalariados, la nómina no se ve acompasada con el encarecimiento de los precios porque carecen de lo que se llama cláusula de garantía salarial. Así se desprende de los datos facilitados por el Conseio Andaluz de Relaciones Laborales de la Junta hasta primeros de noviembre, por lo que hay que tener en cuenta que aún faltan por cerrar convenios hasta final de año.

Esta cláusula no es sino una herramienta que protege al trabajador para que no pierda poder adquisitivo aunque, como es el caso que estamos viviendo con una inflación disparada al 3,6% en octubre, los precios de los productos necesarios para el día a día se descontrolen.

Este instrumento, que se incluye en la negociación de los convenios colectivos, está presente en el 46% de todos los que están vigentes en Sevilla durante 2007 (ya se hayan firmado este mismo año o con anterioridad), y se incluyen tanto los sectoriales como los de empresa, aquellos que se negocian de forma individual.

Las organizaciones sindicales CCOO y UGT aconsejan que en cualquier proceso de negociación de un convenio se introduzca esta cláusula. Lo habitual para revisar los salarios es utilizar como referencia el objetivo de la inflación prevista por el Gobierno, que fija en el 2%, aunque lo cierto es que rara vez coincide y el IPC se sitúa por encima, lo que repercute directamente sobre el bolsillo del trabajador.

El indicador del mes de diciembre es el que se emplea para actualizar las tablas salariales, aunque tanto Carmen García Jurado como José María Rodríguez, responsables de Acción Sindical de UGT-A y CCOO-A, respectivamente, coinciden en puntualizar que esas revisiones deben tener carácter retroactivo, es decir, han de aplicarse para el año que concluye.

Así, por ejemplo, si el IPC cerrara este año en el 3,6% y un convenio recogiera la revisión salarial sobre el 2%, en enero tendría que pagarse al trabajador esos 1,6 puntos porcentuales de diferencia del año anterior, y el mismo 3,6% serviría de base para la actualización salarial del año en curso. Eso, en el caso de que un convenio sea anual; si se prolonga por varios años, se incluye la fórmula del IPC real más la subida salarial que se estime oportuna para cada ejercicio, explicaron desde UGT y CCOO.

En Andalucía, se invierte la tendencia registrada en Sevilla. El 66% de los trabajadores sí cuenta con este blindaje y casi el 70% de las empresas con convenio en vigor incluye esta medida. Según CCOO, los sectores más desprotegidos son la enseñanza y la sanidad privadas (con un 22 y 35% de desamparo, respectivamente).

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