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El 92% de los estudiantes de la UPO considera "muy fácil" el acceso a las drogas

La Universidad Pablo de Olavide publica el 'Estudio sobre prevalencias, actitudes, patrones y motivaciones de la población universitaria en relación al consumo de drogas'.

el 04 mar 2010 / 16:05 h.

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El 92 por ciento de los estudiantes de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) considera "muy fácil" el acceso a las drogas, mientras que el 4,5 por ciento lo ve "fácil", según se desprende del estudio 'Estudio sobre prevalencias, actitudes, patrones y motivaciones de la  población universitaria en relación al consumo de drogas', coordinado por los profesores del Departamento de Ciencias Sociales de la UPO Juan Agustín Morón, Alfredo Castillo y Encarnación Pedrero y fruto de un convenio entre la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social y la universidad.

Además, este estudio, presentado hoy en la UPO por la directora general de Servicios Sociales y Atención a las Drogodependencias, Ana Gómez, y la vicerrectora de Participación Social, Rosalía Martínez, y que cuenta con una población investigada de 1.000 alumnos, refleja que el 91,5 por ciento de universitarios ve una relación directa  entre el consumo de drogas y los comportamientos violentos.

En cuanto a la presencia de drogas en su entorno, el de amigos/as  y compañeros/as, la muestra señala que un 57,3 por ciento dice conocer a personas que consumen drogas, y en su ámbito próximo, el de  los amigos, llega a ser del 48,3 por ciento. Al preguntar si es un compañero de estudio, este dato se reduce de forma importante,  llegando a ser el 8,7 por ciento.

En relación a la posible existencia de antecedentes familiares con problemas con el consumo de alcohol y otras drogas, el 5,1 por ciento manifiesta que existe mucho y bastante consumo de alcohol, así como  26,3 por ciento en el caso del tabaco.

Respecto al consumo de drogas dentro del recinto de la  Universidad, el 22,7 por ciento de la muestra señala que consume  alguna sustancia, si bien este consumo se limita al tabaco en el 61,4  por ciento de los que dicen que consumen, y al alcohol (cerveza), en  este caso el 17,2 por ciento de los que consumen.

También se observa que a la hora de beber, el ir de 'botellona' es  una práctica muy extendida con una cierta rutina por lo que supone de relación con los amigos y compañeros. Participan el 69,5 por ciento de los jóvenes, en el que consumen alcohol el 91,8 por ciento, seguido de tabaco con el 76,3 por ciento y de cannabis, siendo los chicos los que más practican la 'botellona', el 72,3 por ciento, y  las chicas el 67,6 por ciento.

En cuanto a la frecuencia, el 31,5 por ciento la hace "un solo día  a la semana"; dos días a la semana el 10,3 por ciento y más de dos  días sólo el 2 por ciento. En cuanto al género, las chicas iban casi tres puntos por encima una sola vez a la semana, y al mismo nivel el  resto de las frecuencias.

En general consideran que la presión del grupo no actúa como un componente de exigencia para consumir en los lugares de diversión, ya  que sólo el 4,5 por ciento se muestra en desacuerdo o bastante en  desacuerdo.

Respecto a la entrada en vigor y aplicación de la Ley 7/2006, por  la que se regulan los espacios de ocio en los municipios, el 59,2 por  ciento considera que éstos deben regularse para poder beber frente al  34,4 por ciento que piensa lo contrario, aunque sólo el 50,8 por ciento dice que estaría dispuesto a ir en el caso de que se constituyeran en su municipio los denominados 'botellódromos', siendo  más las chicas que los chicos, el 54,6 por ciento y el 45,3 por  ciento.

Junto a estos datos, la muestra señala que existe bastante interés  por regular estos espacios y que haya un cierto control sobre ellos.  Así, en el tema de la vigilancia, el 85 por ciento se manifiesta a  favor a ésta; el 94,5 por ciento a que cuenten con aseos públicos; en  cuanto al transporte público lo ve muy positivo el 88,6 por ciento;  el 77,3 por ciento ve necesaria la prohibición de entrada a menores,  y sólo el 30,4 por ciento considera necesario el cerramiento del  espacio.

Tabaco y alcohol. Con relación al consumo de sustancias legales, el 52,9 por ciento  nunca ha fumado, el 10 por ciento dejó de fumar, el 14,6 por ciento  sólo fuma ocasionalmente y son fumadores diarios el 21,6 por ciento.  El consumo de un paquete diario se realiza por el 16 por ciento, correspondiendo de forma significativa en los alumnos de Derecho con el 20 por ciento y Humanidades con el 19,2 por ciento.  

Las chicas fuman cinco puntos más que los chicos, el 56,5 por ciento y el 50,4 por ciento. En cuanto a la edad de inicio en el consumo, la media se sitúa entre los 15 y 16 años, ya que en este  periodo encontramos el 34,5 por ciento de la población encuestada,  siendo las chicas las que antes se inician en el consumo de tabaco. Son los espacios de ocio y diversión donde se produce el mayor  consumo, al llegar al 79,9 por ciento, seguido de los momentos de  stress o nerviosismo, el 68,3 por ciento.

Como principal actividad de ocio se encuentran ir de copas, discotecas, pubs e ir de botellón. En el caso del alcohol, sustancia muy extendida en esta población, un 93,4 por ciento que lo ha consumido alguna vez, siendo la edad de inicio entre los 14 a los 15 años. En cuanto al género, los chicos se inician antes, sobre los 15 años, mientras que ellas lo hacen sobre los 16 años.  

En cuanto a las sustancias más consumidas son el ron y la cerveza,  existiendo un consumo, en el caso del ron realizaban un consumo de dos a tres veces a la semana el 17,24 por ciento. Mientras que en el caso de la cerveza existe un consumo de tres o cuatro veces a la  semana en el 12,8 por ciento y más de nueve en el 4,7 por ciento. El  mayor consumo se produce en los alumnos de titulaciones de Politécnica Superior, con el 25 por ciento, y de Ciencias Sociales con el 15,8 por ciento.

En cuanto al consumo de las distintas sustancias, el consumo más  importante de drogas legales es el del alcohol con el 62,8 por  ciento, seguido del tabaco con el 22,9 por ciento.

En el caso de las drogas ilegales, es el cannabis con el 11,6 por ciento, seguida de las drogas de síntesis con el 1,6 por ciento y la  cocaína con el 0,9 por ciento.

En general, consideran que debe sancionarse el consumo público de drogas; al menos así lo manifiesta el 64,3 por ciento. También opinan que debe permitirse el consumo privado de drogas, en este caso el  42,6 por ciento, frente al 16,9 por ciento que consideran lo  contrario.

Se da, cada vez más, una mayor interiorización de los riesgos que las drogas comportan para la salud, y ello ocurre con casi todas las sustancias. No obstante, la percepción de riesgo no alcanza los mínimos niveles en todas ellas. En este sentido, llama la atención el cannabis, que alcanza cotas inferiores de riesgo que el tabaco, al menos así lo manifiesta el 25,4 por ciento frente al 17,4 por  ciento.

En cuanto a las adicciones comportamentales, existe un uso muy extendido de Internet que afecta al 98,5 por ciento y de telefonía  móvil con el 98,3 por ciento. Del resto de las nuevas tecnologías,  destaca el uso de videojuegos con el 33 por ciento.

En el último bloque del cuestionario los investigadores se centran en la información, conocimiento y deseo de participar en actividades de carácter preventivo en el supuesto de organizarse en la Universidad.

En cuanto a la información y formación de los riesgos de las drogas y si la han recibido en algún momento de sus vidas, el 71,7  por ciento ha recibido bastante o mucha, mientras el 7,4 por ciento no ha recibido nada o poca información. Respecto al lugar donde han  recibido ésta, el 54 por ciento lo ha hecho en los centros  educativos; en la familia el 24 por ciento y a través de los medios de comunicación el 14,1 por ciento.

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