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El acusado de intentar matar y de maltratar a su mujer durante 50 años acepta ocho años de cárcel

C.B.C., acusado de maltratar, intentar asfixiar y clavar un cuchillo de cocina de 22 centímetros de longitud a su esposa, con la que convivía en Sevilla.

el 14 oct 2009 / 11:04 h.

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C.B.C., el individuo acusado de maltratar, intentar asfixiar y clavar un cuchillo de cocina de 22 centímetros de longitud a su esposa, con la que se encontraba casado desde hacía más de 50 años y con la que convivía en Sevilla, aceptó hoy la imposición de una pena de ocho años y siete meses de prisión.

 

Así, el juicio fijado para hoy miércoles en la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Sevilla no llegó a celebrarse, ya que con anterioridad al mismo las partes llegaron a una conformidad. De esta manera, el encartado aceptó los hechos que se le imputan así como la imposición de una pena de ocho años y siete meses de cárcel, frente a los 12 años y cinco meses que solicitaba inicialmente el Ministerio Público.

En este sentido, y según informaron a Europa Press fuentes judiciales, el procesado ha aceptado seis años de prisión por un delito de homicidio en grado de tentativa; un año y diez meses por malos tratos habituales, y nueve meses por el delito de amenazas, una pena que no será recurrida ni por la Fiscalía ni por la acusación particular, mientras que su defensa pedirá la libertad condicional.

Según relata el Ministerio Público en su escrito de acusación provisional, consultado por Europa Press, durante años el acusado sometió a su esposa, identificada como D.R., a un trato "vejatorio y humillante, profiriéndole continuos insultos y amedrentándola con la idea de matarla y de cortarle el cuello".

Así, indica que el encartado llegó en varias ocasiones a golpear a su esposa "con puñetazos, guantazos o patadas en el vientre", mientras que en fecha próxima al mes de julio de 2007 y encontrándose ambos en el domicilio común, el procesado "se dirigió a ella portando un cuchillo de grandes dimensiones y atemorizándola nuevamente diciéndole que le iba a cortar el cuello".

Tras estos hechos, "y temiendo por su vida", la presunta víctima huyó del domicilio y se trasladó por unos días a casa de una hija, aunque posteriormente reanudó la convivencia matrimonial, considerando la Fiscalía que D.R. nunca llegó a poner en conocimiento de las autoridades estos hechos "por vergüenza, por miedo a represalias o por querer cuidar a su marido debido a las enfermedades que éste padecía".

"NO HE MATADO A MI MUJER PORQUE NO HE PODIDO"

Al hilo de ello, indica que el día 13 de enero de 2008, y tras discutir con motivo de la cena de aquella noche, la mujer se acostó en su dormitorio, pero a continuación el acusado cogió un cuchillo de cocina y se dirigió hasta el referido dormitorio, donde se dirigió hacia su esposa, "y con la manifiesta intención de acabar con su vida", intentó clavarle el cuchillo que llevaba en la mano derecha mientras intentaba asfixiarla con la mano izquierda.

En ese momento, la mujer intentó arrebatarle el cuchillo agarrando la hoja con sus propias manos, pero el procesado continuó golpeándola, a pesar incluso de que vecinos del inmueble se asomaron por sus ventanas y le pidieron que parase. Estos vecinos lograron entrar en la casa derribando para ello la puerta de acceso, logrando separar a ambos y arrebatando al acusado el cuchillo. Además, la Guardia Civil personada en el lugar de los hechos pudo escuchar que el encartado decía que "no había matado a su mujer porque no había podido".

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