viernes, 18 enero 2019
15:59
, última actualización

El acusado reconoce que su hermano le debía dinero, pero niega que él lo matara

Francisco Gutiérrez Carrasco, imputado por el crimen de La Rinconada, asegura que el 16 de julio estuvo en varios lugares y que se enteró de su muerte por teléfono

el 04 nov 2014 / 13:32 h.

"No maté a mi hermano, nunca lo he pensado". Francisco Gutiérrez Carrasco, el acusado de haber acabado con la vida de su hermano de tres disparos en julio de 2013 en una nave de La Rinconada, ha defendido su inocencia hoy en la segunda jornada del juicio con jurado. El acusado ha reconocido que su hermano le debía dinero y que las relaciones con él eran "frías", pero ha dicho que no lo mató y también ha negado que tuviera un arma. Durante casi dos horas de declaración, en la que el acusado se ha extendido con detalle por todos los problemas que se ha encontrado en los últimos años, ha explicado que las diferencias con su hermano venían por la forma de entender los negocios, ya que ambos han trabajado durante años en el campo. "Mi hermano era una persona muy honrada, pero no tenía que haber seguido dando largas, yo no lo compartía eso con él". Sin embargo, ha dicho que, pese a ello, "no conozco a nadie que quisiera matarle". De hecho, él dejó de trabajar en el campo y comenzó a decicarse al transporte en camiones, pese a lo cual para ciertas campañas sí optaba por sembrar patata. Según ha relatado, él y su hermano tenían que "ajustar cuentas" de una siembra que realizaron en el año 2008. "Había que ajustar las cuentas, pero creo que podía deberme unos 30.000 euros", pero él "siempre me decía que a ver si tenía tiempo". Pese a ello, ha asegurado que si su hermano le hubiera pagado este dinero "hubiera hecho muy poquito, muy poco" para poder salvar el embargo que pesaba sobre su vivienda y que, finalmente, tuvo que entregar como dación en pago. Esto se debió a una deuda de unos 120.000 euros que contrajo con el propietario de una finca, al que también dispararían meses antes con la misma pistola sin que llegara a fallecer -un caso que se está investigando y bajo secreto de sumario-. "Me arrebató las tierras con el algodón sin recoger, pero en lugar de coger la escopeta me fui a los tribunales", ha destacado al este respecto. asesinatorinconadaJME001Sobre lo que hizo la mañana del 16 de julio de 2013, día en el que ocurrió el crimen. Ha dicho que primero fue a la nave de La Jarilla, propiedad de la madre de ambos, para cambiar el coche. Tras echarle gasolina se dirigió hacia el "polígono la Isla porque había quedado con una persona que había conocido dos días antes. Una mujer que conocí en Plasencia durante una parada con el camión". Sin embargo, ella no se presentó, así que decidió irse para la finca que tiene su suegro Torrejarrana, para lo que tuvo que pasar de nuevo por La Jarilla, aunque no entró en la nave. De ahí, partió hacia la zona que los camioneros llamaban la Campa para recoger diversos artículos "que había dejado en el camión". Antes pasó por un polvero, "pero estaba cerrado2. Más tarde, según el relato del acusado, se marchó a un bar donde se encontró a un conocido y fue allí donde recibió la llamada de su mujer. Se marchó a casa "y nos fuimos a comer un bar que estaba al lado". De vuelta al piso y, "cuando estaba adormilado en el sofá" fue cuando recibió una llamada, era el hermano de su cuñada, alertándole de que su hermano Manuel "le habían dado una paliza en la nave y estaba muerto". Fue entonces cuando llamó a su madre y más tarde iría con una de sus hermanas hacia la nave. "Había mucha gente y no nos dejaban pasar, lo único que me dijo un guardia civil es que había sido algo muy violento". Luego sería el mismo el que acudió al juzgado para ofrecer datos sobre su hermano, tras lo que volvería a la nave hasta el levantamiento del cadáver que se hizo de madrugada. Cuando ha sido preguntado por la fiscal si tenía armas lo ha negado, asegurando que "nunca me han gustado. La única vez que he disparado ha sido en el año 85 durante la mili". "Me quede frío cuando me detuvieron", ha añadido. Francisco Gutiérrez se enfrenta a 22 años de prisión por asesinato y tenencia ilícita de armas, pena que la familia de Manuel eleva a 23 años. Ademá, le reclaman una indemnización de 150.000 euros para la viuda, 25.000 euros para el hijo mayor y 53.000 para cada uno de sus dos hijos menores de edad. La acusación particular le reclama 600.000 euros. Su defensa pide su libre absolución.

  • 1