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El adelanto en la designación de candidatos municipales

En el PSOE no quieren prisas de última hora y, a partir de este año, barajan la posibilidad de acelerar el proceso de designación de los candidatos para las próximas elecciones municipales en las principales ciudades. Consideran en Ferraz que no debe repetirse el error cometido en los pasados comicios en los que concurrieron alcaldables nominados apenas unos meses antes.

el 15 sep 2009 / 20:40 h.

En el PSOE no quieren prisas de última hora y, a partir de este año, barajan la posibilidad de acelerar el proceso de designación de los candidatos para las próximas elecciones municipales en las principales ciudades. Consideran en Ferraz que no debe repetirse el error cometido en los pasados comicios en los que concurrieron alcaldables nominados apenas unos meses antes.

Con tal precipitación no eran de extrañar los pésimos resultados obtenidos en las urnas, tal y como ocurriera con Miguel Sebastián y su frustrada carrera municipal al estrellarse estrepitosamente contra la fortaleza de Gallardón en Madrid. Así que se inicia una etapa diferente con el objetivo de concurrir los socialistas con una oferta seria y lo suficientemente consolidada como para reconquistar plazas tan codiciadas como las de la propia capital, Valencia, Córdoba y, por qué no, Sevilla, en donde son plenamente conscientes del declive de Alfredo Sánchez Monteseirín, que no la marca en sí del partido, tal y como ya les constan con las encuestas encargadas al respecto. Fenómeno éste que les genera la suficiente inquietud como para ir pensando en soluciones.

Problema difícil que requiere la colaboración del afectado. A nadie se le puede escapar la complejidad del problema que tienen ante sí los socialistas con el caso hispalense. Pero para evitar más escaramuzas, ha sido el mismo Manuel Chaves quien ha tratado de poner las cosas en su sitio. Avisa que cualquier salida pasa por la voluntad y el criterio del alcalde. Asume que el "partido puede decir cosas" pero quien tiene que tomar la decisión es Monteserín.

Está clara la voluntad del presidente andaluz de atajar nuevos enfrentamientos orgánicos que tanto repelús le dan al tratar de delimitar el territorio: es el alcalde el que tiene que mover ficha y a partir de ahí, ya se verá. En definitiva, opta por no forzar las cosas para que sea el propio afectado el que determine irse o quedarse. Algunos se han apresurado a interpretar estas palabras como todo un respaldo al alcalde aunque, a tenor de lo anteriormente señalado sobre la necesidad de anticipar el proceso de elección de candidatos, no parece que sea para tanto.

Más tiempo para un mejor conocimiento del candidato. La clave parece estar en definir quién le pone el cascabel al gato, en esta ocasión, a un alcalde que poco menos que se considera "indestructible", como él mismo va diciendo por ahí a pesar de lo que señalan dichas encuestas. Tan artificial euforia contrasta con la evidente preocupación que apenas disimulan los dirigentes de su partido sobre su endeblez, precisamente. Tal vez no haga falta que nadie le haga entrar en razones.

Ha demostrado la suficiente inteligencia como para sea él mismo el que facilite una resolución feliz del conflicto. En eso confía Chaves, quien observa con perplejidad y rabia cómo de los grandes proyectos de Sevilla no se obtiene el rendimiento deseado. Puede, entonces, que el factor humano sea fundamental aunque si vamos sacando pecho por ahí difícil lo tenemos.

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