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El admirado y el admirador

Manolo Jiménez y Joaquín Caparrós ocupan un sitio importante en la historia del Sevilla. El primero es el jugador con más partidos en Primera y el segundo el técnico que más veces se ha sentado en el banquillo nervionense. Este sábado estos dos amigos, el maestro y el discípulo, se enfrentan en San Mamés.

el 14 sep 2009 / 22:31 h.

Manolo Jiménez y Joaquín Caparrós ocupan un sitio importante en la historia del Sevilla. El primero es el jugador con más partidos en Primera y el segundo el técnico que más veces se ha sentado en el banquillo nervionense. Este sábado estos dos amigos, el maestro y el discípulo, se enfrentan en San Mamés.

Manolo Jiménez creció y aprendió como técnico al albur de Joaquín Caparrós. Ambos ya formaron el cuerpo técnico del Villarreal en el proyecto del conjunto castellonense de la temporada 1999-2000, con Jiménez como segundo de Caparrós. Aquella aventura fracasó a las primeras de cambio (fueron cesados en la jornada séptima), pero los dos siguieron de la mano, ya en el Sevilla, donde llegarían los éxitos. El mismo año que el técnico utrerano se hizo cargo del primer equipo (2000) para luego ascender a Primera división, el de Arahal cogía las riendas del filial nervionense para conducirlo primero a Segunda B y con los años a la categoría de plata. Mientras que Caparrós metía al equipo en la UEFA, Jiménez repetía clasificación para los play off de ascenso a Segunda durante cuatro años.

Pero esta relación fue prolífica en otros sentidos. Durante los años que coincidieron en el Sevilla la factoría canterana vivió una de sus grandes épocas. Todos los futbolistas que debutaron con Caparrós pasaron antes por las manos de Jiménez. Desde Antoñito y Reyes hasta Diego Capel, pasando por Gallardo, Sergio Ramos, Puerta y Jesús Navas, entre otros.

Ahora, este sábado, estos dos técnicos sevillanos y sevillistas compiten en los banquillos y se verán las caras en San Mamés. Su visión del fútbol, sin ser idéntica, es similar, y hay mucho de ambos tanto en el Athletic como en el Sevilla. Los dos son amantes de la disciplina en el equipo, de la entrega y el derroche físico cuando no se controla el balón, y los dos miran constantemente a los jóvenes valores de la cantera, por eso en el Sevilla se entendieron a la perfección en este aspecto.

elogios. "Lo que más admiro de Joaquín, que es mi amigo, es que piensa en el fútbol al cien por cien y 24 horas al día, admiro su forma de vivirlo", comenta Jiménez cuando se le menciona a Caparrós. El técnico del Arahal, que admite que como profesional tiene "algo" del utrerano, aun agradece las palabras del ahora técnico bilbaíno cuando se marchó del Sevilla: "Cuando se fue dijo públicamente, y antes me lo había dicho a mí de forma privada, que yo era la persona idónea para continuar su trabajo y se lo agradecí. Él sabe perfectamente lo que se trabajaba en el filial". En cualquier caso, Jiménez rechaza comparaciones, ya que destaca que ha aprendido de "todos" sus entrenadores. "Además la plantilla que tenía entonces Joaquín y esta de ahora son diferentes".

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