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El agua no da para más

Andalucía es la comunidad que sustenta el crecimiento del regadío en España, con la paradoja de que soporta los mayores índices de sequía. Según el Informe sobre regadíos en España 2007, elaborado por el Ministerio de Medio Rural, las comunidades más secas...

el 15 sep 2009 / 05:02 h.

Andalucía es la comunidad que sustenta el crecimiento del regadío en España, con la paradoja de que soporta los mayores índices de sequía. Según el Informe sobre regadíos en España 2007, elaborado por el Ministerio de Medio Rural, las comunidades más secas (Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura, Valencia y Murcia) han aumentado la superficie de regadío. En Andalucía es especialmente significativo porque se acerca al millón de hectáreas, lo que significa que una de cada tres hectáreas de regadío es andaluza. Los sistemas de riego son ahora más eficientes como lo demuestran las nuevas técnicas avanzadas de riego por goteo o localizado, pero este ahorro de agua queda anulado por el incremento anual de superficie dedicada al regadío (el año pasado, Andalucía aumentó en casi 17.000 hectáreas y desde el año 2002, la superficie de regadío se ha incrementado en 140.000 hectáreas) una cantidad desproporcionada respecto al resto de comunidades y, sobre todo, a los escasos recursos hidrológicos con los que cuenta. Y aunque el 71% de la superficie se abastece por riego localizado, aún persiste el arcaico sistema de gravedad que es el que más consume. Por su parte, los planes de modernización del Gobierno y la Junta de Andalucía están contribuyendo al ahorro de agua pero también suponen un incremento de la superficie destinada al riego. Mañana se reúne la Comisión de Desembalse del Guadalquivir con otra paradoja: antes de que se apruebe la dotación de agua ya se habrá sembrado, por lo que se da una política de aguas consumadas que se está repitiendo en los últimos años. La actual sequía y el cambio climático deben hacernos reflexionar para reconsiderar el actual crecimiento y expansión del regadío y avanzar en la modernización permanente de las técnicas de riego para minimizar el consumo. El agua es la que hay, no da para más.

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