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El alcalde alcalino

Se levanta el telón y aparecen 33 concejales aporreando un tamborcito, a dos manos. Sólo es una metáfora, y no muy sutil que digamos, porque es el viejo anuncio de las pilas alcalinas. El caso es que ahí los tenemos, dale que te pego. Pasan los años, nada menos que diez, y el telón sube y baja hasta que al final sólo queda uno, que dura y dura y dura

el 16 sep 2009 / 05:36 h.

Se levanta el telón y aparecen 33 concejales aporreando un tamborcito, a dos manos. Sólo es una metáfora, y no muy sutil que digamos, porque es el viejo anuncio de las pilas alcalinas. El caso es que ahí los tenemos, dale que te pego. Pasan los años, nada menos que diez, y el telón sube y baja hasta que al final sólo queda uno, que dura y dura y dura. Y resulta que el que aguanta es Alfredo Sánchez Monteseirín, alcalde de Sevilla desde 1999, el único concejal que resiste desde entonces. Para los puristas diremos que también está Ignacio Flores, del PP, pero éste con un pequeño paréntesis, así que el récord absoluto lo tiene nuestro protagonista.

 

Monteseirín se ha convertido en el alcalde más longevo de la historia de la democracia en Sevilla, algo que ni se podía imaginar cuando en 1998 le arrojó el guante de las primarias socialistas a José Rodríguez de la Borbolla. Y ganó. Entonces era (cómo cambian las cosas) el candidato oficialista, el que tenía el respaldo del por entonces todopoderoso José Caballos y los suyos (entre ellos José Antonio Viera) para disputarle la Alcaldía a Soledad Becerril. Aquellas elecciones las perdió por 2.000 votos, pero se ganó al PA con un pacto suscrito a ultima hora por Alejandro Rojas Marcos y Manuel Chaves.

 

En 1999 ya tenía fama de dos cosas: le gustaba la proyección mediática y era blando para lo que se estilaba en política. Todavía no había aparecido en la escena pública Rodríguez Zapatero, así que a nadie se le ocurrió llamarle el Bambi sevillano. Con el tiempo se le ha curtido la piel y se le ha retorcido el colmillo a base de trienios en la gestión de la cosa pública.

 

Médico como quería su padre, el profesor José Luis Sánchez Centeno, el joven Alfredo se hizo galeno porque "quería ayudar a la gente". Aquello le gustaba, tanto que de no haber sido político habría acabado como ginecólogo, que para eso fue discípulo del doctor Bedoya. Monteseirín ejerció la medicina (San Lázaro, la Bachillera) y al final se sacó las oposiciones de médico inspector de la Seguridad Social. Cuando inició su carrera a la Alcaldía parecía el niño bueno que no ha roto un plato, una imagen contra la que luchó diciendo que sí, que podía ser "blando en las formas", pero que a la que te descuidabas sacaba la "mala leche" si alguien iba de mala fe.

 

En julio de 1999 ya era alcalde. El PP no se lo podía creer, claro, lo suyo era como lo del Betis este año: pero si tenemos muy buen equipo, pero si somos mucho mejores que el Valladolid. Pero el Valladolid viene para acá, empata y esta temporada sigue en Primera, y el Betis en Segunda con todo su mejor equipo. La obsesión de que Monteseirín es poca cosa no se la ha quitado el PP desde entonces, y por eso mismo sufre mucho más en la oposición: te lo presenta como un blandito, pero siguen sin poder con él. Y entretanto ahí sigue el regidor de Sevilla, dale que te pego.

 

Monteseirín se llevó los comicios de 2003 (le sacó 11.000 votos al PP) y perdió las de 2007 por 4.000 papeletas? pero repitió como alcalde. "Gana el que gobierna", repiten en su entorno, "¿o alguien cree que Luis Yáñez ganó en 1991 pese a que le sacó 31.000 votos a Rojas Marcos?", que fue el alcalde tras pactar con el PP. Ahora ha cumplido una década en el cargo. Ha ganado en soltura desde que asumiera la Alcaldía con la sutileza de un tractor y llevara a su primer pleno un agradable aumento de sueldo de los concejales.

 

Rectificó, y durante mucho tiempo funcionó con el prueba/error, tanto que se dijo de su gobierno que lo que mejor le funcionaba era la marcha atrás. Y también ha cambiado Sevilla, para bien o para mal según el interlocutor, pero lo que es innegable es que la de hoy no tiene nada que ver con la de 1999, todo ello gracias a su "modelo de ciudad", el mantra que repite desde que le cogió el truquillo a la cosa allá por su segundo mandato. Hoy, dice, hay Metro, tranvía, una Avenida peatonal?

 

Y aquí lo tenemos, saliendo intacto de sus malos ratos (Bazar España, desalojo de Los Bermejales, facturas falsas de Macarena?), tanto que los principales líos los ha tenido dentro del PSOE. Se agrietaron sus relaciones con el secretario provincial, José Antonio Viera, aunque últimamente el asunto se ha calmado y él mismo se ha puesto de perfil para no hacerse notar mucho. Entre los suyos aplicó la política de selección de personal de la película 'Los inmortales': sólo puede quedar uno, así que a cortar cabezas, como las de Carmelo Gómez o Emilio Carrillo. La batalla con este último fue la más dolorosa, porque eran como el Dúo Dinámico desde sus tiempos en la Diputación. Ahora Monteseirín se ha quedado solo cantando 'Resistiré'.

 

Dicen que le gusta más escribir que leer, que cree en el poder de la solidaridad, que se entusiasma con las nuevas tecnologías (y bien que lo demuestra en su blog personal www.smsevilla.blogspot.com) y que detesta la holgazanería. Teme a la soledad, pero curiosamente ahora se ha quedado solo? como posible candidato del PSOE para 2011. Quién sabe qué ocurrirá. "Estoy en mi mejor momento político y personal", confesó este hombre que parece alimentarse con pilas alcalinas.

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