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«El alcalde ha de ser un ama de llaves y patearse las calles para tomar nota»

ENTREVISTA a José Luis Villalobos, portavoz vecinal de la Alfalfa. El barrio sigue manteniendo el pulso en el conflicto de la botellona, un problema que no termina de erradicarse.

el 26 may 2014 / 01:17 h.

El portavoz vecinal, José Luis Villalobos, lleva los asuntos relacionados con la Alfalfa dentro de la asociación Torre del Oro-Centro Histórico. / El Correo El portavoz vecinal, José Luis Villalobos, lleva los asuntos relacionados con la Alfalfa dentro de la asociación Torre del Oro-Centro Histórico. / El Correo Es uno de los barrios más singulares del Centro. Parada obligada en la ruta turística de la ciudad, segunda Carrera Oficial al llegar la Semana Santa y antaño escenario del alegre mercadillo de animales, la Alfalfa forma parte esencial de la historia más reciente de Sevilla. Sus vecinos son conscientes y es por ello que a través de la veterana asociación vecinal Torre del Oro-Centro Histórico trabajan por conservar este legado sin renunciar al bienestar de sus residentes. Desde hace unos años José Luis Villalobos, vicepresidente segundo de la entidad, ejerce como delegado de los asuntos concernientes a la Alfalfa. Su entidad vecinal ganó hace unos años una sentencia al Ayuntamiento contra la movida y las botellonas, pero el problema no ha desaparecido... Lamentablemente sigue. Sobre todo los fines de semana, viernes y sábado. Afecta prácticamente a toda la Alfalfa, en especial a la zona de Jesús de las Tres Caídas y los alrededores de la iglesia de San Isidoro. Ello es incompatible con el descanso de los vecinos. Y lo peor es al día siguiente, cuando al salir lo encontramos todo sucio y patas arriba. ¿Qué dice el Ayuntamiento? Hace tiempo que lo hemos notificado. Incluso hay bloques de pisos con pancartas colgadas de los balcones. Si el alcalde o la delegada del Distrito Casco Antiguo se pasaran por aquí, seguro que se enterarían. Otra cosa es que miren hacia otro lado o que no lo quieran ver. ¿Cuál es vuestra propuesta para atajar la botellona? Que se aplique bien la normativa vigente, como es la Ley Antibotellona aprobada hace ya más de diez años. Que haya más control y vigilancia por parte de la Policía Local. Los vecinos de la Alfalfa somos contribuyentes, como el resto de sevillanos, y también tenemos nuestros derechos. No se trata de buenas palabras sino de buena efectividad. ¿El proyecto del botellódromo hubiera sido una buena solución? Si no va a estar en la Alfalfa ni perjudica a ningún otro barrio, pues sí. Pero éste es un tema que ha de estar consensuado entre todos los implicados, vecinos, jóvenes, Gobierno local y sector. Hoy por hoy, y como siguen las cosas, no estaría mal retomar lo del botellódromo. Porque, ¿qué salió mal con la Ley Antiblotellona? Que no se aplica al 100%. Es algo impresentable. Este es un problema que ya batalló nuestra asociación vecinal Torre del Oro desde los tiempos de Soledad Becerril como alcaldesa. Tenía que estar resuelto y no lo está, y esa es la realidad. Tampoco ayuda el comportamiento que presentan algunos bares de la zona, según han denunciado los vecinos... Hay establecimientos que están abierto más allá del horario que indica en su licencia de apertura. Otros organizan fiestas en plena calle los domingos y los hay también que abusan de veladores en el acerado público, obstaculizando el paso. Para ello, también hay normativas. Del primero al último bar, todos han de cumplirlas. ¿Cuál va a ser vuestra hoja de ruta para ir solventando todos estos frentes abiertos? Tomaremos todas las medidas de presión que sean necesarias. Ya estamos cansados. Eso sí, nosotros somos contrarios a realizar cualquier tipo de escraches que tan de moda se han puesto. Nuestra presión será la exigencia de los derechos por procedimientos legales. ¿Se han unificado los criterios de recogida de basura? Ese es otro de los grandes temas pendientes. Actualmente hay gente que lo tienen y otras que no. No hay un criterio unificado. El Gobierno local de antes se negaba a poner contenedores soterrados y también se negaba a hablar y dialogar. En estos momentos, sí nos escuchan pero dejan hacer y sigue el problema. Al principio había una gran actividad contra las infracciones y abrían bolsas de basuras para poner multas. Ahora es prácticamente nulo. No sabemos si es por falta de personal o es que se acercan las elecciones municipales. Lo cierto es que desde las diez de la noche es habitual ver bolsas de basura depositadas fuera de los puntos de recogida o bien fuera de los contenedores individuales que impusieron en algunos sectores. Hubo resistencia a los contenedores individuales, los soterrados no llegan... ¿cuál es la solución? La hemos presentado en varias ocasiones por escrito y hasta con fotos. Nadie de Lipasam ha contestado. En las grandes ciudades turísticas, como Roma o París, tienen un sistema de recogida de residuos que consiste en que a partir de determinadas horas se deposita la basura en las puertas de las casas en bolsas estandarizadas y herméticas, que luego pasan a recoger. Hace unos días se conocía la liberación de una partida para sobrecostes de la obra de la Piel Sensible... Fue una pésima actuación urbanística. Fue agresiva, ya que cambió todo el corazón de la zona, y presuntamente estúpida en cuanto al resultado. Por eso, la reciente colocación de bancos y farolas acordes al entorno ha sido una medida para agradecer. ¿Hay prevista alguna actuación más en la Alfalfa? Más que obras yo diría que lo que necesita el entorno de la Alfalfa es una mejor conservación. Hay que mimarlo y cuidarlo más. Hay suciedad en sus calles. En este sentido, necesitamos que el alcalde haga lo que hacía Soledad Becerril cuando estaba al frente de la ciudad. Es decir, que el alcalde se convierta en un ama de casa del Ayuntamiento. Me explico, que se patee las calles y que anote en un libro los pequeños defectos y las cosas que mejorar. Esto es, más administradores y menos marketing ¿Cómo es vuestra relación con el distrito? Nula. Estamos cansados de ir a reuniones y nada. No saben si estamos expectantes, excéntricos o cansados. No se trata de buenas palabras sino de buena efectividad. Creo que el alcalde ha de dedicarse más Sevilla y que no haga grandes promesas ni grandes obras y sea un buen administrador.

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