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El Alfonso XIII, a la mitad de su operación a corazón abierto

El mal estado de la cubierta obligó a renovarla, mientras que en el Salón Real se restaura a fondo el techo y se tendrá que cambiar el parqué.

el 07 nov 2011 / 20:21 h.

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Los responsables de la obra aseguran que los trabajos van en plazo, así que se podrán reservar habitaciones a partir del próximo 1 de marzo tras nueve meses cerrado.

Irreconocible. Así está en estos momentos el hotel más lujoso de Sevilla, el Alfonso XIII. Justo cuando ha superado el ecuador de la obra que le mantiene cerrado desde el pasado 1 de junio, el edificio de 1928 abre sus puertas para mostrar la operación en la que le cambiarán venas, arterias, pulmones, riñones... Todo menos "su corazón y su alma", como recalcaron ayer su director, Carlo Suffredini, y el arquitecto de Demópolis Jaime Montaner.

El objetivo es renovar cada una de sus instalaciones -calefacción, aire acondicionado, electricidad, saneamiento, sistema contra incendios...- desde el sótano, la zona que sufrirá la mayor transformación , hasta su azotea, donde dos nuevos castilletes albergarán algunas de sus máquinas. Eso sí, estas nuevas instalaciones "estaban en la licencia", apuntan desde la dirección de obra para garantizar que nada en este Bien de Interés Cultural se hace al alzar. De hecho, estos castilletes están hechos a imagen y semejanza de los que ya existían. Incluso en altura.

Y como en toda obra, los imprevistos han sido muchos, sobre todo porque cambiar desde el primer cable hasta la última tubería y multiplicar por tres unas instalaciones de 1976 puede conllevar sorpresas.

Con todo, el mayor imprevisto apareció en la azotea. Las tejas estaban muy deterioradas, así que se cambiará toda la cubierta. Un sobrecoste que según los responsables del proyecto -el estudio de arquitectos Demópolis y las consultoras EC Harris y HBA- ha sido asumido sin problemas. La inversión total es de 23 millones de euros, de los que alrededor de 15 son para la obra. "Tragsa, en su informe del pliego de condiciones del contrato de la concesión, indicó una inversión mínima de ocho o nueve millones de euros y se invertirá el triple. Es lo que la ciudad se merece", subrayó Montaner.

Otro de los puntos claves es el Salón Real. El más grande, con paredes verde esmeralda y puertas arqueadas con marcos de caoba y azulejos, está siendo sometido a una profunda restauración. Las pinturas de sus techos nunca habían sido rehabilitadas con esmero desde 1928, así que la cadena Starwood Hotels & Resorts ha decidido meterle mano. Así como no ha tenido más remedio que cambiar el suelo de madera de este gran salón, escenario de acontecimientos y bodas con hasta 500 asistentes.

En plazo. Pese a los trabajos imprevistos, los responsables del proyecto aseguran que las obras van en plazo y que las recepcionarán el 28 de febrero. Ese Día de Andalucía incluso podría haber ya una jornada de puertas abiertas, mientras que desde el 1 de marzo se podrán reservar habitaciones, un mes antes del plazo fijado por el Ayuntamiento, el propietario del edificio. "Cumplimos", recalcó Suffredini.

El director del hotel de la marca The Luxury Collection quiso enseñar todos los pormenores de la importante obra y de ahí que enseñara cómo el comedor de los empleados se ha transformado en un taller de escayola. Ahí se recrean piezas originales una a una. Rosetones, cenefas, molduras... Media docena de trabajadores de Dos Hermanas se encargan de este trabajo que pretende conservar "una belleza única".

Junto a estos seis escayolistas nazarenos, en la restauración del lujoso hotel trabajan otros 274 operarios, un 90% de la provincia de Sevilla.
Entre las novedades, desde el doble acristalamiento hasta una enfermería para los trabajadores o el ascensor que irá directamente de la cocina a las habitaciones. Y, por supuesto, nuevas habitaciones y restaurantes para que el sevillano entre en esta importante pieza de la historia de la ciudad.

De 147 habitaciones se pasará a 151 gracias a la desaparición de oficinas administrativas en la planta baja. Además, de la reestructuración en la tercera planta nacerán dos nuevas suites. Una de ellas, la bautizada como Reales Alcázares por sus increíbles vistas. Su decoración se inspirará en la historia de amor del Rey Pedro el terrible y su amante María de Padilla. La otra nueva suite es la Torreón, con una terraza y una de las torres que preside las esquinas del hotel.

Además, habrá dos nuevas cocinas. Una para la llamada Bodega del Alfonso y otra para la oferta gastronómica en la piscina, con acceso desde la calle Palos de la Frontera.

La Bodega Alfonso (antiguo restaurante San Fernando) se convertirá en un lugar de tapas contemporáneo, mientras que el restaurante de los jardines de la piscina, aún sin nombre, será un espacio con fuertes connotaciones árabes tanto en la arquitectura y la decoración interior, aunque su cocina será mediterránea.

Además, Starwood recupera el romanticismo de los espacios clásicos y lujosos del 29 con el Bar Americano. De diseño Arte Decó, decorado con cuero y madera y una larga barra de más de diez metros, el bar se ubicará en la galería que rodea el patio central. Será el doble de grande que hasta ahora y se convertirá en la cafetería, un lugar "de encuentro de artistas, escritores... de la cultura de la ciudad", remarcó Suffredini tras subrayar que el hotel nunca perderá clase y esencia.

Con todo, el edificio que tardó 14 años en levantarse para hospedar a reyes, actores y cantantes a partir de la Expo del 29 pretende modernizar sus entrañas para seguir ofreciendo un servicio de lujo histórico.

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