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El ambicioso Cajasol se presenta

La sede social de Cajasol, la entidad financiera que patrocina al equipo de baloncesto, acogió la puesta de largo del equipo de Joan Plaza, que tiene como objetivo mantenerse entre los ocho mejores del país volviendo a jugar la Copa y los play offs de la Liga ACB.

el 17 sep 2010 / 22:35 h.

La presentación del Cajasol fue como una clase de filosofía. Hasta el ambiente -con una música suave, luces tenues que se diluían para dar entrada a los vídeos- parecía preparado para una descarga de espiritualidad. Quién dice que el dinero no tiene también su corazoncito, porque el acto, sencillo y coqueto, se desarrolló en la sede de Cajasol en la Plaza de San Francisco, la entidad financiera que ha hecho posible un proyecto sevillano de baloncesto en la élite con 23 años de recorrido, 21 de ellos en la Liga ACB. Desde 1989 el Club Baloncesto Sevilla, el Caja San Fernando, el Cajasol, el Caja, en definitiva, no ha dado ni un paso atrás en su privilegiado status en la segunda mejor competición del mundo, y luego, dentro de ese hábitat ya tradicional, ha habido años mejores y otros peores. El último, sin duda, ha sido de lo mejor, y ahora es la referencia.

La excelente última temporada marcó el leit motiv de los discursos, con la destacada particularidad de que, esta vez, no hubo reparo en tirar para arriba de las expectativas. Otros años ubicar el objetivo en la Copa del Rey o los play offs era poco más o menos que nombrar la soga en casa del ahorcado. El presidente del club, Juan Carlos Ollero, lanzó que la perspectiva de la nueva campaña está en "seguir mejorando y, por supuesto, no dar ni un paso atrás" respecto al rendimiento precedente. Expuso también la forma de llegar a esa meta, demostrando que el argumentario del entrenador, Joan Plaza, no sólo ha calado en el vestuario, también en el consejo de administración, que ha acogido la filosofía con alborozo. "Trabajo en equipo, esfuerzo e ilusión es lo que vamos a exigirnos, y si al final el tiempo acompaña, celebraremos el éxito".El dirigente, un hombre de la Caja, habló también de honradez, de implicación, de compromiso, de ilusión, como rasgos distintivos del perfil de los jugadores que ya estaban y los que han venido esta temporada, características marcadas a fuego en la secta en que ha convertido Joan Plaza su vestuario a partir de esas premisas que rodean al concepto prioritario, que no es otro que el equipo por encima de las individualidades.

"La única expectativa es el trabajo, no hay estrellas", aseveraba en uno de los vídeos Louis Bullock, el gran ausente de la presentación debido a un viaje de urgencia a Estados Unidos por un problema familiar. No es casualidad que esa frase se la asignaran al que es sin duda la gran estrella del Cajasol. "El compromiso es el primer paso hacia la victoria", decía en imágenes Tariq Kirksay, el jugador que mejor representa el espíritu y la ética de trabajo de este equipo. "Orden y disciplina, intensidad", recetaban Kaloyan Ivanov en un buen español, y Mindaugas Katelynas, dos de los nuevos fichajes.Tomaba la palabra el alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, quien tuvo un recuerdo para las personas que impulsaron hace 23 años un proyecto de baloncesto en la élite para Sevilla. Citó a Miguel Ángel Pino, ex presidente de la Diputación Provincial, a Guillermo Sierra, a Arturo Montequi y a Leo Chaves, también a José Luis Sáez, estos últimos presentes en el acto como actual director general del club y presidente de la Federación Española de Baloncesto, respectivamente. Hizo un reconocimiento a la "responsabilidad social permanente" de Cajasol con la ciudad a través del deporte y "en especial con el baloncesto" y le hizo entrega de una placa de agradecimiento al presidente de la entidad financiera, Antonio Pulido, quien comenzó su alocución asegurando que "este año tenemos más ilusión por el éxito del año pasado, que nos abrió las expectativas de que podemos conseguir más, y por eso la Caja quiere, en tiempos de crisis, reforzar la apuesta firme por el baloncesto".

"No voy a hablar de economía, pero posiblemente parte importante de la crisis tiene su base en la falta de valores éticos en la actividad económica", y reseñó que el objetivo del patrocinio del equipo no se circunscribe a la necesidad de publicitar la marca Cajasol y sus productos, sino, sobre todo a una apuesta por "transmitir los valores que este grupo representa, es decir, fuerza, compromiso, intensidad, equipo. Ánimo, muchas ganas, honestidad y que entre la pelotita", concluyó dirigiéndose a los jugadores.

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