Cultura

El análisis: De los líos del palco a las primeras ferias

La vuelta al palco de la plaza de la Maestranza de Francisco Teja, un polémico y muy discutido presidente que fue cesado años atrás por el defenestrado delegado Demetrio Pérez entre el alivio de un sector mayoritario de la afición y un buen sector de la prensa taurina hispalense, ha reavivado viejos fuegos.

el 15 mar 2010 / 20:33 h.

*Los líos del palco. Sin garbanzos, vino tinto ni almax, la Delegación del Gobierno andaluz despachó este año la presentación de las estadísticas taurinas de la temporada anterior con una sobria y sufrida rueda de prensa que se resolvió con sorpresas. La mayor de todas, la vuelta al palco de la plaza de la Maestranza de Francisco Teja, un polémico y muy discutido presidente que fue cesado años atrás por el defenestrado delegado Demetrio Pérez entre el alivio de un sector mayoritario de la afición y un buen sector de la prensa taurina hispalense.

*Sintonía. Lo curioso del asunto, más allá de la llamativa repesca del señor Teja, es que este nombramiento viene a cubrir el hueco dejado por Juan Murillo, un presidente que se marchó el pasado año después de la conclusión de la Feria de Abril y que, mire usted por dónde, nunca mantuvo demasiada sintonía con las líneas marcadas por la delegada Carmen Tovar, que ha mantenido la vocación de sus antecesores y anda presente y operante en todo tipo de actos taurinos hasta más allá de lo aconsejable. En cualquier caso, sí se agradecen las continuas referencias y declaraciones a favor de la fiesta de los toros realizadas por las consejerías y administraciones implicadas en la tutela de este peculiar e inconquistable planeta. Otra cosa es querer sonreír en todas las fotos...

*Politización. Las rencillas partidistas, la pugna entre las familias políticas que copan los primeros puestos de la administración se han vuelto a hacer patentes en un nombramiento que debiera ser independiente y basado en la competencia para el cargo. La nueva reglamentación faculta a la autoridad para nombrar presidentes ajenos al Cuerpo Nacional de Policía, lo que, en la práctica, se convierte en una dádiva más de un poder que quiere abarcar todas las parcelas y los resortes de la sociedad. En ese caldo de cultivo se coció el nombramiento de Anabel Moreno -otra polémica presidenta que colecciona una buena baraja de escándalos- y se fraguó la dimisión de Murillo, otorgando una relevancia mediática desmesurada a los entrebastidores administrativos de la fiesta. Al público que se sienta en la plaza, a los taurinos que trabajan en su organización, les importa un pimiento quién presida y, como los árbitros de fútbol, su presencia sólo se hace notoria cuando hay gresca. En cualquier caso, y de eso no hay duda, el nombramiento de Paco Teja ha caído como una bomba en un mundillo que felicita la entrada -admitiendo la sorpresa- del bueno de Jesús Martín Cartaya, incorporado al palco en calidad de asesor artístico de Julián Salguero, que de presidente suplente pasa a titular.

*Primeras conquistas. Dejemos pues el largo minuto de gloria concedido a los usías para volver al verdadero meollo de este espectáculo: el triunfo de los toreros y la bravura de los toros. Y así, la mejor noticia que puede alumbrar esta intensa semana de toros es el paso adelante de toreros como Sebastián Castella, triunfador de la feria de Castellón junto a Daniel Luque, que ha certificado su condición de aspirante a una cima en la que siguen instalados generales como José María Manzanares o Miguel Ángel Perera y en la que sigue brillando la estrella de José Tomás. Desgraciadamente, los diestros Miguel Tendero, Arturo Macías y José Luis Moreno pagaron con sangre su voluntad de ser. Seguro que estarán recuperados muy pronto. Sigue la guerra.

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