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"El año pasado robábamos más arriba, no es sólo el doble pivote o Rakitic"

LA ENTREVISTA. El lateral diestro del Sevilla FC, Coke, reflexiona sobre los desajustes propios de un equipo reformado a fondo.

el 13 oct 2013 / 23:14 h.

Coke llega a la entrevista después de hacer dos goles en el último entrenamiento de la semana, uno de ellos de cabeza de bella factura. Su relación con el gol no es tan extraordinaria. Hizo bastantes en el Rayo y esta temporada de vaivenes en el Sevilla uno en el Camp Nou que se redujo a anécdota en una noche que debió quedar para el recuerdo. Justo antes de volver a Madrid para un fin de semana en familia, reflexiona sobre los desajustes propios de un equipo reformado a fondo que debe convivir en el proceso de construcción con la exigencia de resultados.   coke-01–¿Esperaba que al equipo le costara tanto encontrar el camino? –Quizás nadie pensaba que no íbamos a ganar el primer partido hasta la sexta jornada. Parecía en la pretemporada que este era ya un equipo totalmente construido porque hicimos buenos partidos pero éramos conscientes de que el arranque de temporada iba a ser difícil por los rivales, y que el equipo se tenía que armar. Nos hemos ido recomponiendo de situaciones complicadas, como fue el partido del Rayo, porque llevábamos sin ganar mucho tiempo. El equipo no ofreció el buen juego que tiene y que esperamos de a lo largo de la temporada, pero sí esa unión que hay en el vestuario desde el primer momento. Luego puntuamos en Anoeta, ganamos en la Europa League y el otro día en el último minuto al Almería y con esos puntos se va a trabajar mucho mejor.   –Cuesta hacer un equipo y cuesta hacer grupo en el vestuario con tantos jugadores nuevos. –A la hora de entenderse no es lo mismo un español que alguien que no conoce la lengua, pero es verdad que todo el que ha llegado intenta adaptarse lo más rápido posible, aprender palabras básicas. Es un problema que entre todos tenemos que solucionar. Y está yendo bien. Con Marko (Marin) un poco en inglés. A Kevin (Gameiro) lo tengo al lado en el vestuario de la ciudad deportiva y poco a poco nos vamos comunicando más. Logramos entendernos, si uno no sabe algo lo sabe otro compañero y es cierto que la comunicación no fluye igual pero son cosas que hay que superar y siempre hay gente para ayudar. –Supongo que a los que lleváis un tiempo os habrá tocado explicarles cómo es este club y la exigencia de la afición. –Todos los que han venido siempre han tenido presión en sus equipos de origen, aquí les explicamos que es una ciudad que está siempre detrás del equipo, con una afición que tiene muchas ganas de que su equipo triunfe y eso a veces se traduce en que en el campo hay situaciones difíciles pero nosotros tenemos que estar enteros en esos momentos y cuando las cosas están así más que nunca nos tenemos que apoyar entre nosotros. El otro día en la Europa League o el día del Rayo Vallecano, cuando la afición está así, un poco nerviosa, pues tenemos que ayudarnos los once que estamos en el campo y también los del banquillo, y cuando las cosas vayan mejor con resultados la gente ya se unirá a nosotros. coke-02–¿Siente que el sevillismo le mira distinto, después de disipar dudas la pasada temporada? –De no haber empezado a jugar en diciembre seguramente no hubiese continuado en el Sevilla. Esto cambia de un día para otro y hay que estar siempre al pie del cañón. Esta temporada he empezado con energías renovadas, con la confianza que te da la temporada anterior, sabiendo que hay muchos partidos y lo que puedes aportar al equipo y eso es importante.   –En los últimos partidos Emery ha apostado por Diogo. –Antes había apostado por mí, creería que era el mejor equipo posible para ganar el partido y hay cero problemas con el míster, con Diogo menos, y como siempre a seguir peleando. He jugado unos partidos, Diogo otros, los dos lo intentamos hacer lo mejor que sabemos y tendremos partidos. En todas las posiciones, cuando se vaya sumando gente, habrá mucha competencia. Y ojalá haya tanta que el jueves jueguen unos y el sábado o el domingo otros, porque eso subirá el nivel del equipo.   –Respecto al año pasado, ha aumentado claramente la competencia en la plantilla. –La plantilla es más amplia y no hay tanta diferencia entre los que están siendo titulares y el resto y eso es porque el nivel de todos es más parejo y que la gente está trabajando para que no haya diferencias. Nadie se deja llevar entre la gente que no está participando, y eso es vital para un equipo, que no se deje nadie llevar ni que entrene por entrenar, porque eso resta incluso al que juega, porque se lo pone más fácil. Si un jugador está acomodado y el otro no le mete presión entrenando no hay competencia y eso se acaba notando en los partidos.   –¿Les ha pedido el técnico arriesgar menos a los laterales después de este inicio irregular? –Ahora no estamos partiendo de tan adelante, sino que subimos a medida que lo va haciendo la jugada. No estamos llevando a cabo la idea que el año pasado plasmamos, sobre todo en casa, muy rápido. Entonces robábamos arriba, y al equipo le está costando ahora un poco más. También estamos optando, como en Anoeta, por que los laterales nos incorporemos muy poco al ataque, y eso hizo que el equipo fuese más sólido. Pero sobre todo en casa la idea de juego sigue siendo la misma del año pasado. A la hora de presionar debemos ajustar más las cosas. Un problema que estamos teniendo es que no robamos tan arriba como el año pasado y ese problema con la presión hay que solucionarlo.   –Quiere decir que no todo es tan simple como recurrir al doble pivote defensivo y la ubicación de Ivan Rakitic. –No creo que por poner siempre un doble pivote defensivo o a Rakitic más adelante o más atrás todo se solucione. Depende de muchos factores, como el rival, si es contragolpeador o en cambio te va a dominar. También depende de cómo estemos nosotros, porque si no estamos bien, pongas un doble pivote o cinco pivotes vamos a tener un mal partido y perderemos casi con seguidad. Hay variantes tácticas y jugadores como para hacer diferentes cosas y encontrar soluciones.   –¿Emery les pide opinión sobre las variantes tácticas? ¿Hay debate en el vestuario? –El míster habla con nosotros de esto, tanto individualmente como en equipo, casi siempre después de los partidos. Repito que creo que es más cuestión de que no robamos tan arriba como quisiéramos que la cuestión del doble pivote. A la presión tenemos que ir todos, es cuestión de predisposición y también de comunicación y a lo mejor esto a veces nos está faltando. También los jugadores del doble pivote son los últimos que se han incorporado al equipo, y les queda trabajo para asimilar todo.   –Cuando fichó por el Sevilla supongo que entre sus objetivos estaba jugar la Champions. Con esta plantilla remozada, ¿lo ve ahora posible? –Jugar Champions es el sueño de cualquiera. Escuchar la musiquita esa cuando saltas al campo es un sueño para cualquier futbolista. Di el paso del Rayo al Sevilla con esa aspiración y ojalá se cumpla algún día. Pero con 14 jugadores nuevos es difícil, sinceramente, que se logre este año. No lo esperábamos, pero tampoco es una catástrofe no haber ganado los cinco primeros partidos de liga. Si le explicas a cualquiera que 14 futbolistas son nuevos y que 4 de los que jugaron la primera y la segunda jornada llegaron dos días antes, pues son situaciones difíciles que se dan y tienes que avanzar a pasos agigantados. Ojalá pudiésemos recuperar la diferencia pero es difícil. La plantilla tiene un nivel alto, no sé si para estar entre los cuatro primeros. Tenemos que demostrar todos que podemos competir, y cuando estemos todos subirá el nivel del equipo también. En Europa League hemos dado un paso importante ganando los dos partidos, y en Liga ojalá sigamos ahora ganando tras la vuelta.   –Esta debe ser la temporada de su consagración en Primera y en el Sevilla FC. ¿Se lo plantea así? –Trabajo desde el primer día que vine aquí para asentarme en el Sevilla, intento estar bien en los entrenamientos, en los partidos, hay días que sale mejor y otros no tanto. El año pasado fue muy importante para mí a nivel de rendimiento en el equipo de cara a los compañeros, a la gente del club, a la afición, pero también de cara a mi confianza y este año cuando he salido, salvo algún rato como en Valencia, que no me encontré bien, porque no estuvimos bien, siempre estoy intentando sumar. Es cierto que estoy irregular como el equipo pero contento con el trabajo. Todos somos conscientes de que debemos dar mucho más.   –Hablemos de la Liga. De momento, es la liga del Atlético. ¿Cree que peleará el título a Barça y Real Madrid? –Están a un nivel impresionante, han logrado una identificación con la idea de juego, con ellos mismos, entre los compañeros, que es digno de admirar, todos los equipos lo quisieran para ellos. Tienen futbolistas de calidad pero que están rindiendo a un gran nivel. Te alegra que un equipo así le gane al Barça y al Madrid.   –En su familia habrá colchoneros, supongo. –Todos mis tíos son del Atleti. Mi padre y mi hermano son del Madrid, después del Rayo y del Sevilla FC, claro está. La Liga es muy larga y es complicado, pero el Atleti está dando sensación de autoridad en todos los campos. Unos días gana más ajustado pero gana y cuando juega bien gana sobrado. Pero jugando Champions, que despista mucho, y con cada vez más internacionales que van a jugar más partidos, todo eso les pesará. Ahora están utilizando 13-14 jugadores y es difícil pelearles el título a Madrid y Barça. Pero que va a seguir arriba es seguro.   –Supongo que seguirá manteniendo buena relación con Antonio Amaya, como en el Rayo. –Hace tiempo que no nos vemos porque él está liado teniendo una tropa de hijos, pero siempre estamos en contacto por teléfono y alguna vez hemos quedado para tomar una coca-cola. Me alegro de que le vaya bien, porque al principio no jugaba y se ha hecho con un puesto de titular indiscutible en el Betis. Me alegro muchísimo, es un tío que se lo ha currado mucho, lo sé bien.   –¿Y con Pepe Mel? Fue quien descubrió su faceta goleadora. –Alguna vez hemos coincidido y recordamos alguna anécdota pero no tengo tanta relación. Guardo muy buen recuerdo de él porque fueron tres años y medio allí muy buenos. Me ponía por la derecha, por la izquierda. Yo jugaba al principio de mediocentro, me puso de lateral, una vez incluso de mediapunta. Me decía, ‘tú ahí y si cae algo lo intentas meter’. Un año hice siete u ocho goles. El último en el Rayo con Sandoval, como no había un central sano, me tocaba apagar fuegos en ese puesto también, pero de eso se trata.   –No todos pueden decir que han marcado en el Camp Nou. –Un día reuniré a mis nietos y se lo contaré a todos. De cómo acabó el partido sí que no diré nada. Fue una pena, después de 2-0 y remontar como lo hizo el equipo sabiendo sufrir... una pena.

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