Economía

«El apellido ibérico se lo dimos gratis al porcino de regiones no tradicionales»

El presidente de la cooperativa ganadera Corsevilla, cuya facturación anual ronda los 17 millones de euros y es la principal empresa de la Sierra Norte, considera que superar la aguda crisis del sector pasa por ganar dimensión vía alianzas con otras firmas

el 26 sep 2009 / 20:40 h.

-Lo peor de la crisis en el campo se lo está llevando la ganadería. Siendo Corsevilla una cooperativa ganadera, ¿cómo lo están viviendo sus socios?
-La verdad, como podemos, y a la expectativa de remontar.

-¿Qué ambiente se palpa en la Sierra Norte de Sevilla, donde predominan la ganadería extensiva y la dehesa?
-El ambiente se ha ido degradando y existe una gran desmotivación a la hora de trabajar en el campo, de ahí que se agrave el problema de la renovación generacional. Si son difíciles, ¿que expectativas les daremos a nuestros hijos para que continúen la actividad? Pero lo que tenemos es el campo y ¿qué vamos a hacer? Pues volverlo a intentar siendo más profesionales, rebajando costes, regulando la carga ganadera...

-Las cárnicas dicen que no venden un jamón y los ganaderos, que el cerdo no vale ni un duro. ¿Qué ha pasado, si éste era un sector en alza en los últimos años?
-Se han combinado la caída del consumo debido a la crisis económica y el exceso de producción de cochinos ibéricos, sobre todo los cebados con piensos. A las zonas productoras de toda la vida, vinculadas a la dehesa, se han sumado otras que nunca tuvieron nada que ver con el ibérico, como Cataluña, Murcia o Galicia.

-Es lo que un conocido industrial cárnico califica de ibérico de hormigón, de granja, frente al de la dehesa.
-Así es. Y a ese ibérico le hemos dado gratis un paraguas y un apellido, pues el consumidor relaciona el ibérico con la bellota, no con el pienso. La industria, además, se encuentra totalmente endeudada por las inversiones en ampliaciones y mejoras que ha hecho en los últimos años.

-Existe la percepción de que en el ibérico hay mucho fraude, que se da gato por liebre.
-Yo no lo creo. Lo que existe es un gran desconocimiento respecto a los tipos de ibérico [de bellota, recebo y cebo]. Al igual que se hace con el vino, habría que enseñar al consumidor cómo pedir el jamón.

-Pero hay quienes se aprovechan de ese desconocimiento...
-Por supuesto. Si la gente supiera y exigiera, sería distinto.

-¿Y qué hacer?
-Por lo pronto, aplicar, y bien, los controles fijados en la Norma de Calidad del Ibérico, pues su literatura ha de estar supervisada realmente por las empresas certificadoras e inspectoras, y, paralelamente, que se autorice una Indicación Geográfica Protegida (IGP), sobre la que llevamos trabajando hace dos años, ya que el camino el largo y arduo y Bruselas es cada vez más estricta sobre las IGP.

-Corsevilla, Covap, Dehesas Cordobesas y Ovipur han constituido recientemente la cooperativa de segundo grado Cordesur para comercializar sus corderos. ¿Por qué y con qué objetivos?
-Porque para vender en las grandes superficies hay que tener más dimensión, e incluso uniéndonos nuestra producción (380.000 corderos) seguirá siendo insuficiente. Por ello, nuestro objetivo último es hacer el gran grupo ovino de todo el Suroeste español, agregando las cooperativas extremeñas para alcanzar al menos un millón de corderos al año, que serían palabras mayores. Con esa dimensión, podríamos dedicar también recursos a la investigación, sobre todo para alargar el periodo de caducidad de la carne, pues su actual rapidez es un hándicap a la hora de vender en las grandes superficies. El año que viene será mi tercer y espero que último mandato como presidente de Corsevilla y ese grupo será mi prioridad, quiero que esté antes de que me vaya.

-¿Y por qué se ha gestado una cooperativa de segundo grado y no una fusión?
-Cada cooperativa tiene su idiosincrasia. Cuando hablábamos de fusión el proyecto no avanzaba y, en cambio, sí lo hizo al plantearse la cooperativa de segundo grado. El trabajar juntos a partir de ahora nos dará un mayor conocimiento de nosotros mismos y quién sabe si en un futuro iremos a más para ganar más dimensión. En esto estoy de acuerdo con la consejera de Agricultura, Clara Aguilera. Creo realmente que las cooperativas han de juntarse, el futuro es la dimensión. Corsevilla, además, quiere captar a los ganaderos de ovino de nuestra comarca que no son socios.

-¿Qué siente usted cuando recuerda la enfermedad de la lengua azul en el ovino, que afectó sobre todo a la Sierra Norte?
-Siento horror. He visto sufrir a mis ovejas, cargar personalmente sus cadáveres para que los incineraran, perder más de cien ovejas. Las indemnizaciones no me compensarán nunca el sofocón. Desde la lengua azul, el ganado no está como antes, la vacuna causó abortos y lesiones.

-¿Cómo evoluciona la fábrica de quesos de El Pedroso? ¿Y la de piensos de Cazalla de la Sierra?
-Muy bien. Los quesos frescos son todo un éxito y el curado tiene gran aceptación en varias comunidades españolas. En cuanto a la fábrica de piensos, hemos iniciado una línea de ecológico.

-Fernando Cornello está muy implicado con el grupo de desarrollo rural Sierra Morena.
-Sí. La ventanilla [de las ayudas] la ha abierto la Consejería en julio pasado, pero quiero remarcar que con mucho retraso, porque el marco comunitario va de 2007 a 2013. Los agricultores se deberían implicar más en estos grupos porque parte de sus ayudas vendrá vía programas de desarrollo rural. Y ya que parte de la financiación de éstos viene de lo que nos quitan en ayudas agrarias [la llamada modulación], es lógico que también revierta sobre nosotros.

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