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El árbitro lapida al Betis B

Ortiz Blanco ajustició al Betis B en el duelo decisivo. El colegiado madrileño se erigió en el verdugo de un filial que concluyó el pleito ante la UD Mérida con sólo ocho piezas sobre el césped.

el 15 sep 2009 / 02:09 h.

Ortiz Blanco ajustició al Betis B en el duelo decisivo. El colegiado madrileño se erigió en el verdugo de un filial que concluyó el pleito ante la UD Mérida con sólo ocho piezas sobre el césped. Los locales, imprecisos y sin un catalizador en los primeros compases, mostraron orgullo cuando el control viraba hacia la medular visitante.

Las numerosas ausencias en las filas heliopolitanas originaron una pizarra anómala. Mena, condicionado por los elementos, recompuso líneas y ubicó a Pecci, lento y sin capacidad de respuesta, en el lateral diestro. Rubén fue el elegido para suplir a Toni, y Salva a los ausentes Rodri, Cañas y Parra. El dibujo, basado en un dinámico 4-4-2, no inquietó al Mérida, que apostó por evidenciar sobre el césped su personalidad.

Los pupilos de Fabri González, con calidad y capacidad de definición en los últimos metros, firmaron las primeras ocasiones del encuentro. Cuevas examinó la seguridad de Adrián con un cabezazo picado. Cañamero, muy activo, firmó la réplica con un disparo cruzado.

nefasto. El encuentro se dinamitó pronto. En el momento en el que Ortiz Blanco decidió ser el protagonista. El colegiado madrileño expulsó a Mario en el minuto 17. Mena, en una decisión acertada, reestructuró líneas y dispuso un 3-4-2. Un gol anulado a Carlos Valverde concedía credibilidad a la apuesta.

Y cuando el filial exhibía orgullo, Carlos Rubén firmó el 0-1 de tiro cruzado. El gol noqueó al cuadro verdiblanco, que pudo recibir el 0-2 en un cabezazo de Juli Ferrer. Sin firmar síntomas de recuperación, la escuadra sevillana enfiló hacia el túnel de vestuarios.

Tras el descanso, Granada y Cuevas pudieron sentenciar con dos ocasiones en las que Adrián recriminó un mayor protagonismo. En pleno combate cuerpo a cuerpo, el colegiado señaló un dudoso penalti a favor del plantel hispalense. Carlos Valverde, impreciso, no acertó ante Orlando.

Sin apenas opción de impulsar una nueva alternativa, Cañamero fue expulsado. Con nueve sobre el césped y mientras Fabri González, técnico visitante, ordenaba un intenso repliegue, el Betis B apeló al carácter para buscar la igualada. Sin embargo, el inalterable orden extremeño impidió el gol. La expulsión de Adrián, con el resultado decidido, sólo originó el debut del guardameta onubense Mateo.

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