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El área metropolitana entierra la tradición de poner a los hijos el nombre del patrón

Si fuera por los vecinos del área metropolitana, sus patrones serían Manuel y Mari Carmen, es decir, los nombres más comunes entre su cerca de millón y medio de habitantes. Este fenómeno es sólo un efecto más de las aglomeraciones urbanas, que tienden a perder el arraigo a la tierra y tradiciones tan simples como ponerle a sus hijos el nombre del patrón o la patrona del municipio.

el 18 jul 2010 / 18:07 h.

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La Virgen de Consolación sigue teniendo muchos adeptos en Utrera, como se ve en cada salida de la talla.
Sólo se salvan tres municipios: Utrera, Carmona y Villanueva del Ariscal, siempre en virtud del fervor que profesan hacia su patrona, o bien por un legado que se transmite de generación en generación, el gesto de ponerle a la recién nacida el nombre de la abuela o la madre.


Sea por una razón u otra, eso conduce, por ejemplo, a que 52 de cada 1.000 vecinas de Utrera se llamen Consolación, igual que la patrona y el nombre más utilizado -sin contar sus variantes como Consuelo o Chelo- en una ciudad que olvida a su patrón, Santiago, según un estudio publicado recientemente por el Instituto de Estadística de Andalucía (IEA). Caso similar pasa en Carmona con María Gracia, que llevan 47 de cada 1.000 vecinas y en el que figuran también en el top ten derivados como Gracia y Gracia María. Todo en honor a la patrona. Y en Villanueva del Ariscal manda Concepción, con 32 de cada 1.000 habitantes.

Del resto de municipios, las patronas -y en especial los patrones- pasan desapercibidos en el registro. No obstante, hay excepciones y precisamente en lugares que no se esperan, como las mayores ciudades de la corona, Dos Hermanas y Alcalá de Guadaíra, donde la patrona sigue teniendo cierta influencia. De este modo, Ana es el cuarto nombre más usado en Dos Hermanas, mientras que María Águila es el sexto más común entre las habitantes de Alcalá de Guadaíra.

El mismo recuerdo a las patronas se palpa en Camas, Albaida del Aljarafe y La Rinconada, con la Virgen de los Dolores; Mairena del Aljarafe, Brenes y Santiponce, con la Virgen del Rosario; Benacazón, con la Virgen de las Nieves; Guillena, con la Virgen de la Encarnación; y Salteras, con la Virgen de la Oliva. En todos estos casos, el nombre de la patrona figura entre los 10 más comunes del municipio para las mujeres. Otros, por su parte, se reparten, en mayor o menor medida, su devoción, como ocurre en Carrión de los Céspedes con la Virgen del Rosario y la Virgen de Consolación. Quien manda en esa estadística es, sin lugar a dudas, el nombre de Mari Carmen, el principal en 22 de los 46 municipios del área metropolitana.

Y la otra pregunta es, ¿quién relega al patrón como la elección de los padres? Los vecinos de la Gran Sevilla no se entretienen bicheando el santoral ni con nombres exóticos y van por la vía rápida: llamar al niño Manuel, Antonio o José. Sólo el patrón de La Rinconada tiene cierto protagonismo, siendo el tercero más usado... y porque es San José. También hay un atisbo de arraigo en Isla Mayor con Rafael (el séptimo más usado), Castilleja del Campo con Miguel (séptimo), San Juan de Aznalfarache con Juan (octavo) y Sanlúcar la Mayor con Eustaquio (décimo). El resto es una travesía del desierto en el que la ciudadanía obvia a los patrones, incluso al más común en los pueblos de Sevilla: San Sebastián.

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