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Economía

El arrozal desbanca a naranjos y frutas de hueso como la tierra más cotizada

Las fincas de melocotón, nectarina y ciruela de la provincia de Sevilla se anotan un varapalo del 16% pero los viñedos sufren la peor evolución (-22%), según el avance de la encuesta de precios de la tierra relativos a 2013 de la Consejería de Agricultura y Pesca.

el 18 may 2014 / 23:57 h.

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Un tractor en los campos de arroz de Isla Mínima. / josé Manuel Vidal (EFE) Un tractor en los campos de arroz de Isla Mínima. / josé Manuel Vidal (EFE) El arrozal nadó el año pasado contracorriente al convertirse en la única tierra de la provincia de Sevilla dedicada a actividades agroganaderas en revalorizarse. Lo hizo un 10 por ciento, hasta situar su precio medio en los 28.420 euros por hectárea, tras la reducción del 6 por ciento que experimentó en 2012 respecto al año anterior. Desmarcándose de la tendencia general de las fincas rústicas, el arroz mejoró tanto los precios máximos alcanzados en la venta de terrenos (crecieron en un año el 14,5 por ciento, hasta los 31.853 euros), como en los precios mínimos registrados (mejoraron un 12,4 por ciento, a 25.822 la hectárea) respecto al ejercicio 2012. Además, gracias a este buen comportamiento y al abaratamiento del resto de parcelas de explotación agraria, el arroz escaló hasta el primer puesto y se aupó como la tierra más cotizada en el agro de la provincia, desbancando a los frutales de hueso de regadío, que redujeron su valor un 15,7 por ciento –protagonizando el tercer mayor desplome–, hasta 25.893 euros la hectárea, y al naranjo de regadío, que descendió un 11,7 por ciento, con un precio medio de 26.182 euros. Así se desprende del avance de datos de la encuesta de precios de la tierra que elabora la Consejería andaluza de Agricultura y Pesca correspondientes al ejercicio 2013 –y que aún tienen que ser contrastados con el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente– y que muestra la evolución de las transacciones de fincas rústicas cuyo fin es la explotación agraria y el precio medio de la compraventa de éstas según su uso. El análisis de este primer vistazo a la evolución de la provincia de Sevilla muestra, por un lado, que solo el arroz consiguió remontar e incrementar su precio. También, que las mayores depreciaciones las absorbieron el año pasado las fincas de viñedos, tanto de transformación de secano (-23,2 por ciento, hasta 15.379 euros), como de mesa de regadío, con un descenso del 22,1 por ciento interanual y una media de 17.430 euros la hectárea. Por detrás, se colocaron los frutales de hueso de regadío –el 15,7 por ciento menos, bajando de los 30.729 euros de 2012 a los 25.893 euros del año pasado–. Significativo, pues, el fuerte varapalo en los precios sufrido por las fincas de melocotón, nectarina y ciruela, puesto que en 2012 el precio de las transacciones se mantuvo estable y apenas cayó un 0,1 por ciento. Por contra, el año pasado las operaciones de compra alcanzaron un precio máximo de 30.317 euros por hectárea y 22.281 de mínimo, según los datos de la Consejería, con descensos del 8 y 22,5 por ciento respectivamente, en comparación con esas mismas variables en 2012. En ello ha influido el arranque de árboles por la mayor competencia de otras regiones productoras y el encarecimiento de la mano de obra para este cultivo que requiere de tanto cuidado. Asimismo, el año pasado también sufrió una reducción superior a los dos dígitos (-11,7 por ciento) el naranjo de regadío, cuyo precio quedó en 26.182 euros. Protagonizaron descensos más contenidos la labor de secano (-6,9 por ciento, a 12.070 euros); el pastizal (-5,1 por ciento y 4.703 euros de media); la labor de regadío (que se contrajo un 2,6 por ciento, hasta 18.610 euros); el olivar de transformación (aceite de oliva) de secano (-2,3 por ciento, a 15.294 euros); el olivar de transformación de regadío (-2,2 por ciento y 25.412 euros la hectárea); mientras que la aceituna de mesa de regadío se anotó un descenso del -1,4 por ciento y se pagó a 22.197 euros y la aceituna de mesa de secano experimentó la menor variación, del -0,3 por ciento, hasta los 16.303 euros de media. POR PROVINCIAS. Las mayores revalorizaciones las presentaron en Almería el limón de regadío (13 por ciento y 38.775 euros); en Cádiz, el viñedo de transformación de secano (0,3 y 25.150 euros); idéntico cultivo que en Córdoba mejoró un 7,8 por ciento, hasta 27.498 euros; en Granada, el viñedo de mesa de secano avanzó un 40,5 por ciento, a 22.790 euros. En Huelva, aumentó el 11,1 por ciento el naranjo de regadío (42.596 euros); en Jaén la labor de secano fue la única en crecer, aunque poco, (0,8 por ciento y 8.167 euros);y en Málaga, el mejor comportamiento se lo anotó el fruto seco de secano (con un alza del 8,3 por ciento y 8.500 euros). La tendencia general, no obstante, fue negativa. De 70 variables, 48 sufrieron depreciación (casi el 70 por ciento). ARRENDAMIENTO. En la provincia de Sevilla, fue el canon de arrendamiento de las fincas de labor de secano las que se anotaron el año pasado el mayor incremento, que fue de un 18,7 por ciento, según el avance de los datos ofrecidos por la Consejería de Agricultura y Pesca. Así, el pago que el agricultor hizo al propietario para explotar esas tierras se situó en 153,24 euros por hectárea. La provincia hispalense solo registró otras dos subidas: el pastizal (la más barata) subió un 3,8 por ciento, hasta los 67,07 euros, mientras que el olivar para aceite de oliva aumentó un 2,1 por ciento y situó el precio medio de la hectárea arrendada en 435,84 euros. En el extremo opuesto, las mayores caídas las experimentaron el olivar de aceituna de mesa de regadío (-5,6 por ciento y 380,02 euros) y el olivar de transformación de secano (-5,5 por ciento y 219,96 euros).

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