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El ataque comienza a coger color

El Baloncesto Sevilla vence al débil Trapani (76-91) en un partido con mejor acierto de cara al aro.

el 27 sep 2014 / 00:34 h.

baloncesto Sevilla El Baloncesto Sevilla hace piña. Foto: Inma Flores. Hasta el partido ante el Unicaja, el Baloncesto Sevilla había estado encorsetado en ataque, limitado a dos o tres toque de pizarra que daban para encontrar abrigo en el bloqueo y continuación, y poco más. Faltaban sistemas y un prudencial tiempo para que los jugadores se familiarizaran entre sí. Conocer si a uno le gusta más el pase picado que el de pecho, la entrada por la izquierda o la derecha. En fin, hábitos, que sólo consiguen con partidos y horas de entrenamiento. Es más fácil defender que atacar cuando no te conoces. Por ahí empezó a construir el equipo Scott Roth, y ahora toca sacarle brillo a la anotación. Cierto es que el rival de ayer no es la mejor balanza para medir esa soltura –Baloncesto Trapani da para un nivel de liga LEB__–, pero sí que en el partido se vieron algunas cosas nuevas, que no se habían visto en los cuatro amistosos precedentes. Fue una victoria cómoda (76-91) que dará confianza para lo que viene. Basado en una muy buena defensa, el equipo sevillano construyó unos primeros diez minutos de partidos bastante aceptables en ataque. Una de las buenas noticias fue la participación de Derrick Byars. El estadounidense empieza a desperezarse en ataque y muestra un buen lanzamiento exterior y fuerza para la entrada a canasta. Que Roth eligiera ésa opción para jugarse la posesión decisiva ante el partido de Unicaja no fue una casualidad. Las cosas suceden por algo, y la idea de dejar a Byars la penetración se va a convertir algo familiar a lo largo del curso. Willy Hernangómez también comenzó el encuentro a un nivel excelente. A día de hoy parece que le ha ganado el sitio a Balvin en el quinteto inicial. El madrileño fue el primero en llegar a los diez puntos, gracias a su enorme versatilidad ofensiva y a una sociedad limitada, pero productiva que ha formado con Berni Rodríguez. El partido cabalgó por diferencias amplias, salvo en los momentos en que el conjunto de Roth bajó los brazos en defensa, como en el segundo o algunas fases del tercer periodo. La principal condena de Baloncesto Sevilla es su irregularidad, pero parece que es condición sine qua non para un equipo de tanta bisoñez. Habrá que lidiar con ella y saber que esos baches sean los menos pronunciados posibles. Hoy habrá otro test ante Obradoiro.

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