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'El atardecer dibuja en Cantillana un ascua encendida'

La joven pintora, Isabel María Sola, vivió su infancia y adolescencia en Cantillana, de cuyos cielos y sus paredes recogió los colores para su paleta.

el 14 sep 2009 / 20:22 h.

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La joven pintora, Isabel María Sola, vivió su infancia y adolescencia en Cantillana, de cuyos cielos y sus paredes recogió los colores para su paleta.

-¿Qué se siente al ser heredera del legado artístico de Cantillana?

-Creo que el amor por el arte que siempre ha existido en Cantillana ha determinado el florecimiento de artistas. A su vez, ha sido fuente en la que han ido bebiendo las sucesivas generaciones. Esa exaltación del sentimiento y de lo artístico no puede dejar indiferente a nadie que se sienta atraído por estas manifestaciones.

-¿Representa el pueblo un elemento de inspiración para su obra?

-Pues sí, si un artista manifiesta lo que vive y lo que ve con los ojos del alma, Cantillana me ha visto crecer y en la pintura también ha alimentado mis ideas y sentimientos. Además, sus calles, rincones y su perfil sobre la sierra, se encuentran llenos de plasticidad, así como todos los acontecimientos culturales y religiosos, que también han sido fuente de inspiración de otros artistas, no sólo en la pintura, sino en la música, el cante, el cine...

-¿Con qué rasgos definiría a Cantillana y su gente?

-Para mí Cantillana, es un pueblo de perfil blanco, bajo el manto azul de la Sierra Norte, tierra donde los naranjos perfuman las primaveras y que se eleva para asomarse hacia el espejo de un río cargado de historia. Su gente, de profundas raíces, emociones ligadas íntimamente a sus creencias y un especial sentimiento hacia el arte en todas sus manifestaciones, con personajes emblemáticos que han traspasado nuestras fronteras.

-¿Qué luz y color tiene Cantillana?

-Muchas veces he observado su luz al atardecer, resbalando por los perfiles del caserío y la torre de la iglesia. Ha dibujado un cielo de rosas y anaranjados que han convertido el pueblo blanco en un ascua encendida.

-¿Qué sueño le queda por cumplir?

-Para no perder la ilusión siempre debe quedar algún sueño por cumplir, tanto en el terreno profesional como en el personal. La mejor forma de cumplir un sueño es ilusionarse más con el camino que con la meta. El mayor: la felicidad de todos y la propia, porque nunca debemos dejar de ilusionarnos con la esperanza de que se cumpla.

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