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El auto por el caso Camps recrudece la guerra entre PP y PSOE

La decisión del Tribunal Superior de Justicia de Valencia (TSJCV) de archivar la causa del caso Gürtel , en la que uno de los imputados era el presidente de la Comunitat Valenciana, Francisco Camps, por haber recibido regalos, ha recrudecido la guerra entre socialistas y populares. Estos últimos están utilizando de munición a la Fiscalía General del Estado.

el 16 sep 2009 / 06:43 h.

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La decisión del Tribunal Superior de Justicia de Valencia (TSJCV) de archivar la causa del caso Gürtel , en la que uno de los imputados era el presidente de la Comunitat Valenciana, Francisco Camps, por haber recibido regalos, ha recrudecido la guerra entre socialistas y populares. Estos últimos están utilizando de munición a la Fiscalía General del Estado.

Los cuatro imputados: Camps, el secretario general del PPCV, Ricardo Costa, el ex vicepresidente del Gobierno Valenciano Víctor Campos, y el ex jefe de gabinete de la Consejería de Turismo Rafael Bertoret respiraron el lunes tranquilos al conocer el auto del TSJCV en el que se considera que no "existe relación directa entre el pago de prendas" y los "agasajos" que pudieron recibir los imputados y la adjudicación de contratos públicos. Pero este auto, lejos de traer la calma al panorama político, ha recrudecido la guerra abierta entre populares y socialistas.

El PSOE nada más conocer el auto mostró su indignación: el PSPV (los socialistas valencianos) anunciaron que presentarán un recurso de casación al auto y la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, desde Costa Rica, adelantó que la Fiscalía Anticorrupción también iba a presentar un recurso.

Esta declaración de De la Vega ha servido al PP para atacar con todas sus armas a la vicepresidenta primera y, de paso, al PSOE. Las críticas no se hicieron esperar. La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, lamentó que el Gobierno haya "utilizado" la Fiscalía General del Estado "no para darle instrucciones" y "perseguir a ETA", sino para "perseguir a un partido político por el solo hecho de ser el Partido Popular". A lo que añadió que "es peligroso para España" que el Ejecutivo "utilice todas las instituciones del Estado en beneficio del PSOE".

Pero si de Cospedal fue dura no menos lo fueron sus compañeros. Desde el PP de Valencia se llegó a plantear la dimisión de la vicepresidenta primera y el secretario general del PP de Madrid, Francisco Granados, calificó de "inaceptable" y de hacer un flaco favor a la democracia y al Estado de Derecho" el hecho de que De la Vega anunciara un recurso contra el archivo del caso Gürtel en Valencia, "que iba a plantearse a las pocas horas por la Fiscalía". De forma parecida se pronuncio el vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, que acusó al Gobierno de romper la división de poderes y "menoscabar gravemente "la independencia judicial.

Por todo ello, los populares registraron ayer una petición para que el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, comparezca de forma urgente en el Congreso y explique la "utilización" de la Fiscalía "al servicio del Gobierno y del PSOE".

El PSOE, por su parte, no dudó en salir en defensa de su compañera. La dirigente socialista Elena Valenciano acusó a los populares de intentar desviar la atención sobre el caso Gürtel atacando a De la Vega sin explicar los "regalos de una trama corrupta" que recibió Camps. A juicio de Valenciano, se trata de "una pantomima" del principal partido de la oposición para ocultar lo que ha dicho el Tribunal: "Que Francisco Camps mintió y que recibió regalos, de forma continuada, de una trama corrupta".

Por su parte, el Gobierno también salió al paso de las acusaciones del PP al defender la independencia de la Fiscalía General del Estado para presentar un recurso al auto del Gürtel.

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