Economía

El automóvil lanza un SOS al Gobierno y le pide ayudas públicas

La división europea del gigante automovilístico General Motors recortará un 20% la producción de vehículos -que repercutirá en la reducción de jornadas laborales y salarios- para hacer frente a la caída de las ventas y reclamó una inyección urgente de casi 600 millones de euros. Foto: EFE.

el 15 sep 2009 / 18:16 h.

La división europea del gigante automovilístico General Motors recortará un 20% la producción de vehículos -que repercutirá en la reducción de jornadas laborales y salarios- para hacer frente a la caída de las ventas y reclamó una inyección urgente de casi 600 millones de euros para amortiguar sus problemas de liquidez.

General Motors (GM) Europa reducirá la producción y la jornada laboral de su plantilla un 20% en todas las plantas en 2009 para hacer frente a la caída del mercado y a sus dificultades financieras, marcadas por la necesidad inminente de 750 millones de dólares (595 millones de euros) para garantizar su liquidez.

Así lo anunció ayer el secretario general de UGT en la planta de GM en Figueruelas (Zaragoza) y único representante español en el comité europeo, Pedro Bona, que explicó que el fabricante se ha marcado como objetivo reducir un 10% los costes estructurales.

El recorte de la jornada de los trabajadores, que implicará reducciones salariales, empezará a estudiarse la próxima semana en la reunión que mantendrán en Alemania los 32 representantes sindicales de las plantas europeas.

La reducción de la producción, que también afectará a Figueruelas, donde trabajan unas 7.500 personas que fabrican de manera simultánea el Opel Corsa, el derivado comercial Combo y el monovolumen Meriva, se repartirá del modo más equitativo posible entre todas las factorías de GM Europa, con el compromiso de la dirección de no cerrar ninguna ni acometer despidos forzosos.

Con ese recorte, el conjunto de las plantas europeas alcanzará en 2009 un volumen de producción de 1.385.000 vehículos. En la planta zaragozana, donde acaba de aplicarse un expediente de regulación de empleo (ERE) que afecta a 600 puestos de trabajo hasta el 1 de noviembre de 2009, se prevén para este año 425.000 vehículos, el 12,5% menos respecto a 2007. Figueruelas tiene asignado para el año que viene un volumen de 361.000 unidades, frente a las 415.000 inicialmente previstas.

Bona afirmó que todavía es pronto para saber cómo afectará al empleo el recorte de la producción y no descartó que se pueda negociar un nuevo ERE en Figueruelas, pero subrayó que el objetivo es que todos los empleados mantengan el vínculo laboral con la empresa, al igual que en el último ajuste. "La situación está muy mal y todo dependerá de la financiación externa y de lo que los sindicatos puedan aportar" para salvar la situación, argumentó.

GM Europa, cuyos ingresos han caído un 16%, se anotó unas pérdidas netas en el tercer trimestre de 1.000 millones de dólares, frente a los 398 millones de números rojos del mismo periodo de 2007, y en el último año ha visto cómo su cuota de mercado se ha reducido del 9,5 al 8,9%.

La situación a nivel mundial de la multinacional, que ha advertido de la posibilidad de quiebra si no recibe ayudas en las próximas semanas, es aún peor, con unas pérdidas de 2.800 millones de dólares y un déficit de liquidez de 6.900 millones en el tercer trimestre.

Aunque la corporación ha anunciado la paralización de los nuevos lanzamientos, Bona aseguró que GM Europa todavía podría mantener el objetivo de comercializar veinte modelos hasta 2012, donde se incluye el nuevo Meriva, que se producirá en Figueruelas a partir de enero de 2010, si la compañía solventa sus problemas de liquidez.

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