Deportes

El aval que le falta a Jiménez

El toque de atención que dio a todos Osasuna ha traido nuevas sensaciones. Los tres duelos contra el Dépor han dibujado otro Sevilla, más consistente y ambicioso, más atento a sí mismo que al rival.

el 15 sep 2009 / 21:18 h.

El toque de atención que dio a todos Osasuna ha traido nuevas sensaciones. Los tres duelos contra el Dépor han dibujado otro Sevilla, más consistente y ambicioso, más atento a sí mismo que al rival. Hoy, de vuelta a la Liga, tiene en su mano la posibilidad de igualar un registro significativo.

No es otro que el que estableció el Sevilla de Juande Ramos en la temporada 2006/07, la más exitosa de toda su historia por ser la que le dio el título de campeón de la Supercopa de Europa, el de la Copa de la UEFA en Glasgow y el de la Copa del Rey, además de permitirle luchar por el mismísimo Campeonato de Liga hasta la última jornada. Esa campaña se ha convertido en referencia, sin duda muy difícil de repetir o tan siquiera acercarse, pero por empeño y ganas no debe quedar. Hoy, el Sevilla de Manolo Jiménez puede alcanzar los 38 puntos con que ese equipo despidió la primera vuelta. Para ello, necesita ganar al Numancia.

Este dato trae a la memoria los registros alcanzados en otras dos campañas históricas, cuando se premiaba cada victoria con dos puntos. Una es la 45/46, la más recordada de todas, ya que el Sevilla se proclamó campeón de Liga de la mano de Ramón Encinas. Por entonces, el campeonato constaba de 26 jornadas. Aplicando el sistema actual que da tres puntos a cada victoria, aquel emblemático equipo sumaba 39 puntos tras la jornada 19a.

La segunda es la campaña 50/51, cuando el Sevilla se quedó a un paso del título, que ganó el Atlético. Aplicando el sistema actual de puntuación, el equipo, dirigido por Campanal, sumó 38 puntos en los 19 primeros partidos. Es decir: haciendo una comparativa, el Sevilla de Jiménez tiene esos números a tiro.

De todos modos, no se trata de batir registros parciales, sino de alcanzar objetivos ambiciosos y conquistar títulos, de hacer que los aficionados vibren de verdad, y, para saber si este Sevilla lo conseguirá, todavía hay que esperar. Queda mucha temporada y de poco o nada serviría, por ejemplo, igualar hoy ese registro de Juande si luego se fracasa.

Mientras tanto, las sensaciones que transmite el equipo en las últimas fechas han cambiado. Tras el fracaso de Génova y los empates frente a Mallorca y Osasuna, la reacción ha llegado: tres partidos, tres victorias, todas ante el Dépor, con pase a los cuartos de final de la Copa del Rey incluido. Pero además de los resultados hay otra cosa que ha cambiado: la imagen. Los tres choques con el conjunto gallego han mostrado a un Sevilla distinto, más pendiente de sí mismo que del adversario, más consistente en líneas generales y, sobre todo, más ambicioso. Hasta perdiendo por 1-0 y jugando con diez hombres logró imponerse y jugar bien.

Todo esto tiene un efecto feed-back (retroalimentación) sobre el equipo. Los jugadores, a nivel individual, han aportado fútbol, solidez, goles... Y Jiménez ha sabido dar la lectura adecuada a los partidos, todos ante el mismo rival pero cada uno de ellos diferente. Por eso, dando más de sí mismos, jugadores y técnico han salido ganando. La confianza en las propias posibilidades y el crédito han aumentado. Sin ir más lejos, el del propio Jiménez, que ha superado un momento muy delicado a base de resultados y sacando el rendimiento esperado al plantel. Pero ojo, llega el Numancia, sin cartel pero peligroso, y luego el Valencia...

La eliminatoria se mira de reojo y se haría si esto se refleja sobre el césped. Jiménez no dará la convocatoria hasta hoy mismo. Causan baja los sancionados Palop y Maresca, por lo que debutará en Liga Javi Varas, que recibe el merecido premio a su trabajo. La gran novedad, aparte de la inclusión de los canteranos Pablo Vargas (portero) y Armenteros, puede ser... Mosquera. Sí, Mosquera. La recaída de Konko, los problemas de Crespo y la inminencia de la Copa (Adriano para frenar a Silva) condicionan un equipo en el que habrá varias caras nuevas y que, en caso de ganar al Numancia, dormiría como segundo clasificado.

  • 1