El Ayuntamiento de Carmona inicia los trámites para gestionar la necrópolis

Pretende que la Consejería de Cultura deje participar al municipio del control del conjunto

el 24 sep 2009 / 15:26 h.

George W. Bush ex presidente de EEUU.

Como ya lo hiciese con el alcázar de la Puerta de Sevilla o con el Museo de la Ciudad, el Ayuntamiento de Carmona quiere gestionar la necrópolis, aunque esta vez de forma conjunta. Para ello acaba de presentar un escrito ante la Consejería de Cultura con el objetivo de agilizar los trámites.

La vuelta al curso político puede traer consigo una medida que desde Carmona llevan esperando mucho tiempo. Eso es, al menos, lo que piensa el alcalde de la ciudad, Antonio Cano (PSOE), que confirma que ya puso en conocimiento del delegado provincial de Cultura, Bernardo Bueno, esta intención. De igual manera, en el recién presentado Plan Especial del Patrimonio Histórico de Carmona incluye una serie de medidas a seguir para facilitar esta cesión de parte de las competencias para uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Andalucía.

En concreto este plan contempla la creación de varias calles nuevas en el entorno de la necrópolis. De este modo, se facilitará el acceso al yacimiento arqueológico y la mejor adecuación de este emplazamiento situado en la periferia del casco antiguo.

También se aprobaron una serie de ordenanzas que regulan las nuevas construcciones y prohíben la instalación de determinados elementos en las fachadas cercanas al conjunto. El objetivo principal de estas medidas es reducir el impacto visual del entramado urbano en el valioso yacimiento arqueológico.

Pese a que hora toma un impulso definitivo, la idea del equipo de gobierno de participar en la gestión del yacimiento arqueológico no es nueva. En 2005 el anterior regidor, Sebastián Martín Recio (IU), solicitó a la Junta de Andalucía la cesión de competencias. El objetivo era coordinar y dirigir la necrópolis, así como el anfiteatro aledaño, desde el Ayuntamiento de Carmona, como una medida más, según manifestó el entonces regidor, para que "los vecinos sintieran el conjunto como suyo".

El afán por coordinar el conjunto no es baladí. Estos restos romanos fueron declarados Monumento Histórico-Artístico en 1931. Un año antes, sus propietarios y descubridores Juan Fernández López y Jorge Bonsor lo donaron al Gobierno de España. Posteriormente, en 1973, se incorporó en el Tesoro Artístico Nacional el recinto del anfiteatro, procedente de una donación de los condes de Rodezno.

Con la creación de las comunidades autónomas las competencias fueron cedidas a la Junta de Andalucía mediante un real decreto y así continúa actualmente. Queda por saber si finalmente la Junta de Andalucía dará su brazo a torcer y permitirá la participación de Carmona en la gestión de uno de los bienes más preciados de una ciudad que quiere ser declarada Patrimonio Mundial por la Unesco.

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