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Los Palacios repara la fuente que simboliza la unión del pueblo

El monumento alude a la histórica fusión de Los Palacios y Villafranca de la Marisma en 1836.

el 18 sep 2014 / 12:00 h.

Los técnicos municipales evalúan el estado de la fuente que rodea al monumento de La Unión. / El Correo Los técnicos municipales evalúan el estado de la fuente que rodea al monumento de La Unión. / El Correo La fuente más céntrica de Los Palacios y Villafranca es también la más simbólica, pues alberga una escena, en bronce, que representa la unión de lo que hasta 1836 eran dos pueblos distintos separados por un arroyo: Villafranca de la Marisma, que había luchado en el siglo XVII por conseguir su propia jurisdicción frente a los Duques de Arcos, y Los Palacios, propiedad de estos nobles. Hace 178 años, sin embargo, ambas localidades decidieron unirse para hacer frente al pago de los tributos y otras adversidades, y desde entonces el escudo de este pueblo dual es el de La Unión, precisamente el nombre que recibe esta fuente situada en la encrucijada que popularmente se conoce como Los Cuatro Vientos. No obstante, tal vez haciendo honor al simbolismo, la fuente de La Unión llevaba años seca y en mal estado, aproximadamente lo que va de crisis. El Ayuntamiento, gobernado en minoría por Juan Manuel Valle (IP-IU), anunció ayer su reparación y que en dos semanas volverá a lucir como manantial. Para un Consistorio con una deuda cercana a los 100 millones, no había otra forma de emprender la obra que «gracias a las negociaciones con proveedores locales que han ofrecido al Consistorio facilidades de pago para la adquisición de las piezas que se requieren», según explicó ayer el concejal de Urbanismo, Manuel Begines, que inspeccionó los desperfectos. La fuente se inauguró el 4 de enero de 1998 y fue un escultor de Salteras, José Manuel Díaz Benítez, el autor de las esculturas que la conforman: las del escudo local y que describe el escritor más célebre que ha dado el municipio, Joaquín Romero Murube, en Pueblo lejano (1954), una joya en prosa poética inspirada en su pueblo natal: «En él aparece un hombre con levitilla y una castora, tendiendo la mano con ramitas de olivo a un duro labriego de las marismas». La fuente de La Unión no sólo se ubica en pleno centro urbano, sino en el corazón de la travesía que hasta 1995 –cuando se construyó la circunvalación– era la N-IV, que dividía el pueblo en dos mitades hacia el este y el oeste, justamente la carretera para la que toda la Corporación, por primera vez unida, reclama el desdoble. El Ayuntamiento actuará igualmente en la restauración de la fuente que preside la glorieta Villafranca, en el extremo norte del pueblo.

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