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El 'baby boom' del Aljarafe rejuvenece a la población de Sevilla

La sevillana se sitúa como cuarta provincia del país con la media de edad más baja, impulsada por los nacimientos en esta comarca

el 14 dic 2012 / 23:07 h.

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Las parejas jóvenes que se asientan en el Aljarafe han elevado la tasa de natalidad
Sevilla no se ve arrastrada por la tendencia de un país que envejece a pasos agigantados y al que se le avecina una drástica caída de la natalidad que provocará un descenso de la población durante la próxima década. El censo del Instituto Nacional de Estadística (INE), que se elabora cada 10 años, sitúa a Sevilla como la cuarta provincia más joven del país, con una media de 39,1 años y sólo superada por Almería, Murcia y Cádiz, territorios con menor número de habitantes.

 

Este resultado se ve refrendado por el hecho de que Sevilla disfruta de una cuota elevada de jóvenes. No en vano, el 18,2% de los habitantes tiene una edad inferior a los 16 años, porcentaje calcado al de hace una década (se situaba en el 18,8% en el censo de 2001) y tres puntos por encima de la actual media estatal. Idéntico registro, pero a la inversa, se refleja en los mayores de 64 años, que representan al 14% de los sevillanos cuando sobrepasa el 17% si se aplica la media nacional.

El matiz diferenciador no se encuentra en la inmigración, que ha sido el sostén demográfico de ciudades grandes como Madrid o Barcelona, que en la última década han experimentado crecimientos de población exponenciales fruto de la llegada de extranjeros. En el caso de Sevilla, en cambio, no ha entrado este factor: la inmigración se decantó por esta provincia más tarde y, aunque las cifras su presencia se quintuplicó en la última década, sólo representan el 3,9% del censo, es decir, la octava provincia con menos extranjeros.

El foco hay que fijarlo más bien en el Aljarafe, donde se ha producido un baby boom, es decir, una alta tasa de natalidad, que ha compensado el envejecimiento de, por ejemplo, la capital hispalense -cuya población mayor de 64 años se sitúa en el 17,2%-. Prueba de ello es que, entre las quince poblaciones mayores de 10.000 habitantes hay dos de la comarca del Aljarafe: Bormujos y Espartinas, con una media de 34 años.

El crecimiento no es baladí. Las diferentes actualizaciones del padrón ponen el acento en que esta comarca es clave en el crecimiento demográfico debido a su alta tasa de natalidad, que incluso en casos como Umbrete, dobla la media nacional. El censo del INE no hace más que refrendar esa tendencia.Si se comparan datos de 2011 con los de 2001, se ve que la población inferior a 15 años se triplicó en Espartinas, mientras que es más del doble que hace diez años en Palomares del Río (156%), Bollullos de la Mitación (136%) o Bormujos (98%) y se ha incrementado de manera exponencial en otros puntos del Aljarafe como Almensilla, Umbrete, Albaida del Aljarafe, Castilleja de Guzmán o Gelves.

Precisamente, son este nutrido grupo de municipios los que encabezan el crecimiento de población, en el que no sólo influyen los nacimientos, sino también las migraciones. No en vano, en esta década de estudio no sólo ha irrumpido la crisis, sino también ha tenido los años más intensos de un boom inmobiliario que ha tenido en el área metropolitana y, concretamente, en el Aljarafe, su epicentro. Allí es donde forman sus familias muchas parejas jóvenes y eso tiene su reflejo en el censo. El INE destaca a Espartinas, que coloca como el decimotercer municipio de más de 10.000 habitantes que experimenta mayor subida de población, que pasará de 5.798 a 14.098 habitantes (143%). Espartinas recibe esos grandes titulares, si bien Palomares del Río, por ejemplo, duplicó su población, de 3.742 a 7.666. El resto del Aljarafe también establece marcas elevadas, que sólo se amortigua en núcleos cercanos a la capital y que vivieron su estallido demográfico en la década de los setenta como es el caso de Camas -que pese a que creció más del 5% en 10 años-.

Y es que la provincia salva los muebles y sostiene el crecimiento vegetativo. El Aljarafe copa las grandes cifras en el censo, pero se fortalece por el hecho de que apenas una veintena de municipios sevillanos hayan bajado sus números de población. El éxodo de las zonas rurales a núcleos urbanos es menos acentuado en Sevilla. Salvo Fuentes de Andalucía, Constantina, El Coronil y Villanueva del Río y Minas, el resto de pueblos en número negativos no superan los 5.000 habitantes. Y ninguna caída supera el 10%, con la excepción de El Madroño, que tiene tan sólo 322 habitantes.

La capital es caso aparte. Allí, a pesar de que la evolución en esta década es positiva, sí que se ha ralentizado. En porcentajes ha crecido un 1,96%, lo que, en número, es contar con 13.409 habitantes más que en 2001. Pero pese a ser una cifra importante, su crecimiento vegetativo es la mitad del que experimentó en el mismo periodo de tiempo Dos Hermanas, que tiene 26.445 nuevos vecinos (25%) para situarse en 128.433 habitantes. Hasta Alcalá de Guadaíra ha crecido más que la capital hispalense, ya que en el censo del INE le contabilizan 15.891 habitantes para un total 73.137.

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