Economía

El Banco de España confirma que la economía nacional va de mal en peor

La institución ratifica el deterioro económico en el último trimestre del año y reclama al nuevo Gobierno “reformas de calado”.

el 29 dic 2011 / 09:29 h.

El turismo, de lo poco que se ha salvado hasta ahora, comienza a mostrar síntomas de debilidad.

Confirmado queda. La economía española "se contrajo" en los últimos meses del año en curso en un entorno de "fuertes tensiones" en los mercados financieros y de "deterioro" de las perspectivas de crecimiento en la Eurozona y en el resto del mundo, según constata el Banco de España .

La institución relata así el empeoramiento del PIB en el cuarto trimestre "tras el estancamiento que mostró" en el tercero, en línea con las previsiones del nuevo Gobierno del PP, que apuntan a una caída de este indicador de entre el 0,2% y el 0,3% para el periodo comprendido entre octubre y diciembre.

Y fue el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, quien avanzó estas cifras en la toma de posesión de altos cargos de su departamento el pasado lunes, donde también admitió que la economía española volvería a entrar en recesión en el primer trimestre de 2012.

Los datos oficiales para el último tramo de 2011, que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE), se conocerán a finales del próximo enero, cuando se publicará el avance de cifras del PIB, y se confirmarán el día 16 de febrero con datos de Contabilidad Nacional. Los de la institución dirigida por Miguel Ángel Fernández Ordóñez son, por tanto, provisionales.

En concreto, el Banco de España señala que el consumo privado "ha mostrado una marcada debilidad en el cuarto trimestre", mientras que la inversión en bienes de equipo también revela atonía. Por su parte, la inversión en construcción ha prolongado su dinámica contractiva, al tiempo que las exportaciones se moderaron mientras que las importaciones crecieron. El turismo, que desde mediados de 2010 presentaba una buena trayectoria, entre octubre y diciembre se debilitó, apunta el supervisor.

No sólo desmejora el turismo. La debilidad de la demanda se refleja claramente en los índices de la actividad industrial para anticipar una evolución negativa. Los indicadores de opinión referidos a los servicios muestran también un deterioro, entre ellos el de confianza de la Comisión Europea o el del empleo del sector.

El Banco de España, asimismo, asegura que los datos mensuales más recientes sobre el desempleo pronostican un incremento "en el ritmo de destrucción de puestos de trabajo en el cuarto trimestre", tras la caída de la afiliación en noviembre y el alza del número de parados.

En cuanto a la situación de las finanzas, el órgano constata que, en lo que va de diciembre, cabría destacar "una cierta mejoría" en los mercados, con descenso en la rentabilidad de la deuda pública y en los diferenciales frente a las referencias alemanas.

Eso sí, precisa que las primas de riesgo se mantienen "elevadas" y adelanta que hay una mayor dificultad de empresas y familias al captar financiación y eso hace que empeore su liquidez. En cambio, se mantiene la desaceleración de la deuda de las administraciones públicas.

Pese a esas menores tensiones financieras, subraya que los mercados internacionales se han caracterizado en diciembre por la "elevada volatilidad" y siguieron condicionados por la pertinaz crisis de deuda pública soberana en la Eurozona.

Repasa las últimas iniciativas aprobadas en Europa para hacer frente a la crisis de la deuda y matiza que, pese a los acuerdos, continuó registrándose una fuerte volatilidad. Pero observa una "ligera mejoría" de los diferenciales en los últimos días.
Y en materia de actividad económica en la Eurozona, habla de una "intensa ralentización" en el crecimiento.

En clave interna nacional, recomienda el alquiler y menos adquisición de pisos para impulsar la movilidad laboral y permitir un recorte del desempleo, al tiempo que permitiría que los parados y jóvenes tuvieran más facilidad al acceder a la vivienda.

Como ya es tradicional en sus boletines económicos, el Banco de España reitera el mensaje de que el país requiere "reformas de calado" en política de competencia y en el mercado laboral para mejorar la competitividad pues presentan, dice, "rigideces" que "retardan o impiden" una asignación "eficiente" de los recursos.

  • 1