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Cultura

El barbero más rockero de Sevilla

Miles de historias se cruzan en la esquina de Virgen del Valle con Fernando IV. Allí se encuentra la Barbería Museum de Curro Silver Barber (Sevilla, 1944), "uno de los pioneros del rock sevillano", se autodefine. Este músico y barbero tuvo el privilegio de compartir escenarios con el legendario Silvio. Si sus tijeras hablasen...

el 16 sep 2009 / 06:55 h.

Miles de historias se cruzan en la esquina de Virgen del Valle con Fernando IV. Allí se encuentra la Barbería Museum de Curro Silver Barber (Sevilla, 1944), "uno de los pioneros del rock sevillano", se autodefine. Este músico y barbero tuvo el privilegio de compartir escenarios con el legendario Silvio. Si sus tijeras hablasen...

"La entrada sólo vale 11 euros, el corte o arreglo del cabello es totalmente gratis". Ésta es la leyenda que aparece en la puerta de la Peluquería Barbería Museum en el barrio de Los Remedios, el templo en el que lleva medio siglo ejerciendo Curro Silver Barber, que lo mismo le da a las tijeras que a la guitarra, por lo que tiene en muy alta estima a sus manos.

El que se corta y arregla el pelo en este museo lee sobre sus espejos: "Unas tijeras de plata para un público de oro". Y es que por sus sillones ha desfilado la flor y nata del rock sevillano de ayer, y eso da caché. Tanto que Curro Silver dice que la suya es una "cabellería": "Yo no corto pelos, los pelos lo usan los animales para resguardarse; aquí nos dedicamos a cortar y arreglar cabellos", matiza. Su negocio lleva afincado en su local actual de la calle Virgen del Valle desde principios de los 80.

Mientras a uno lo ponen decente se adverten, a izquierda y derecha, innumerables recuerdos que evocan una vida. "Todo lo que tengo aquí son regalos de mis amigos-clientes", explica el guitarrista. Esta colección surgió cuando los transeúntes de una taberna que Curro regentó durante muchos años en la calle Fernando IV comenzaron a llevarle objetos a modo de recuerdo.

"En el bar podía tocar quien quisiera", comenta Siver. Allí, los músicos disponían de siete amplificadores, siete micrófonos, siete guitarras y mesas para mezclar el sonido. Pero lo que más orgullo le da es que nunca tuvo "un problema ni con los vecinos, ni con la policía, ni con nadie", a pesar de lo mucho que allí se tocaba. A medianoche, escrupulosamente, echaba el cierre.

Sus contactos con la guitarra, instrumento que le despertó una gran curiosidad, comenzaron cuando trabajó como aprendiz en la peluquería de Tomás Barba en la calle Virgen de Begoña. Allí coincidió con Jesús Senra, el primer cantante de Los Lentos. "Cuando me di cuenta, Jesús ya se había interesado en mí", relata.

En aquella peluquería, muchos jóvenes de Los Remedios iban a ensayar y a compartir experiencias musicales. De hecho, de aquel local surgieron innumerables bandas. "Sin darnos cuenta, nos convertimos en músicos y cantantes", afirma, y añade que "el 50% de los músicos rockeros de Sevilla salieron de aquel local". Aunque no sin esfuerzo, puesto que Curro tuvo que convencer a los padres de muchos de sus amigos y compañeros para que los dejaran tocar y ensayar, ya que "no estaba muy bien visto dedicarse a la música en aquellos años".

El legendario Silvio comenzó también allí. "La primera vez que Silvio tocó en directo fue conmigo en Radio Sevilla", rememora. Este visitante ilustre de la calle Asunción se inició tocando la batería con la Orquesta Moradicia. Eso sí, Silver Barber comenta que no tuvo que convencer a los padres de tan singular artista para que le dejaran tocar: "Él ya se escapaba por su cuenta...".

El primer contacto de Curro Silver con el público tuvo lugar en el Hospital de las Cinco Llagas, actual sede del Parlamento de Andalucía. "En su interior nos esperaban cerca de 200 enfermos en sus camas a un lado y otro de los salones del hospital", describe el peluquero. En aquella ocasión tocaron música instrumental con un estilo que se acercaba al 'shadow'.

Y de ahí saltaron a diferentes locales como el Teatro Álvarez Quintero, la sala Cervantes, el Coliseum y muchos otros hoy tragados por la historia. Hasta hicieron conciertos en ferias de pueblo, velás e incluso actuaron en la Feria de Abril.

Ya en el nuevo siglo, en el año 2000, Curro Silver recuperó una taberna que regentó con anterioridad, el bar Los amigos. En ella quiso concitar a gran parte de sus amigos músicos, "muchos de ellos no se veían y tocaban juntos desde hacía 25 o 30 años. El reencuentro fue maravilloso", evoca con una sonrisa. Esta vez, el local se utilizaría como sede del Círculo de Músicos Sevillanos Asociación Los Amigos. La iniciativa logró reunir a 72 músicos, algunos de la vieja escuela, como el propio Curro Silver; pero la falta de rentabilidad del negocio le obligó a echarle el cierre.

Y de vuelta a su sancta sanctórum: su barbería. Las paredes del local guardan miles de anécdotas, soniquetes y vivencias. Y las que le quedan, porque Curro Silver, el barbero-rockero con apodo de evocación pirata, continuará al pie del cañón dándole a las tijeras, a la guitarra y al palique mientras le quede aliento. Aliento rockero.

Una ristra de clientes-amigos-músicos

De su entrañable amigo y colega de conciertos, el legendario Silvio, le queda el recuerdo pero también un curioso retrato que le realizó el artista inglés Mikel Saavedra durante sus largos encuentros con el de La Roda. "Silvio lo guardó tras su armario y su familia descubrió la obra tras su muerte", cuenta Silver, quien apostilla: "Y decidieron dejarlo en mi barbería", lo que da fe de su estrechísima relación. No fue Silvio el único al que el barbero-rockero ha tomado el pelo (perdón, el cabello). Por sus tijeras han pasado antiguos músicos de bandas pioneras como Murciélagos, Nuevos Tiempos, Pipe Smokers, Gong, Los Escarabajos, Gualberto, Triana...

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