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El Barcelona tropieza y deja la Liga en manos del Real Madrid

El Barcelona ha empezado hoy a despedirse de la Liga y está a ocho puntos del Real Madrid tras perder ante un buen Villarreal (1-2), en un partido en el que la tripleta Ronaldinho-Eto'o-Henry fracasó con el estrépito y sólo pudo soñar con la remontada en los minutos en los que Andrés Iniesta y Xavi Hernández, autor del gol, se echaron el equipo a sus espaldas.

el 15 sep 2009 / 01:27 h.

El Barcelona ha empezado hoy a despedirse de la Liga y está a ocho puntos del Real Madrid tras perder ante un buen Villarreal (1-2), en un partido en el que la tripleta Ronaldinho-Eto'o-Henry fracasó con el estrépito y sólo pudo soñar con la remontada en los minutos en los que Andrés Iniesta y Xavi Hernández, autor del gol, se echaron el equipo a sus espaldas.

El Villarreal, tercero en la tabla, además, se acerca a los azulgrana en la tabla, que en dos jornadas han tirado por la borda sus opciones ligueras tras perder consecutivamente en el Calderón y hoy frente a los castellonenses en casa.

Los azulgrana no estuvieron a buen nivel, nunca tuvieron opciones de llevarse el partido. Sin la profundidad del lesionado Messi, Rijkaard decidió darle otro aire a su dibujo táctico, pero tampoco estuvo lucido con su planteamiento.

Puso a Ronaldinho de media punta, por detrás de Samuel Eto'o, mientras que Henry jugó por la izquierda. El desequilibrio era evidente por la derecha, pero los azulgrana tenían una buena circulación de balón.

En el calentamiento se produjo el primer contratiempo para el Barça, Deco se quejó de un pinchazo en el gemelo cuando estaba incluido en el once titular, Xavi lo sustituyó.

A pesar de la fluidez del juego local y de que en el minuto 2 Eto'o ya había tenido un claro uno contra uno que salvó Diego López, el Barça no acababa de llegar con claridad. El Villarreal pobló el medio campo, pero no dio apenas sensación de peligro.

Un remate de Matías Fernández fue lo único ofrecido por los de Pellegrini en la primera media hora. El Barça tenía el control, pero se enredaba; los castellonenses lo confiaban todo a alguna genialidad de 'Matigol' o alguna jugada de genio del luchador Guille Franco.

Franco fue el factor desequilibrante en el primer tiempo. En el minuto 31 sacó provecho de las dudas de Milito y Thuram, se plantó ante Valdés, a quien no le quedó más remedio que derribarle. El penalti lo transformó Marcos Senna, el 0-1 no supuso la reacción inmediata de los locales.

El ataque del Barça era inexistente. La tripleta Henry-Eto'o-Ronaldinho fracasó y sólo la clarividencia de Xavi e Iniesta ofrecía alguna solución al preocupante juego de los de Rijkaard.

A pesar de ello, el Villarreal siguió a lo suyo. Consiguieron los amarillos contener al Barça y no sufrieron en defensa, simplemente porque los catalanes no llegaron ni a inquietar a Diego López, a pesar de que hoy podían empezar a despedirse de la Liga.

En 45 minutos, los de Rijkaard sólo habían rematado tres veces entre los dos palos, dos por medio de Eto'o y la otra una falta sacada por Ronaldinho, un pobre bagaje vistas las circunstancias y lo que se jugaba el Barça.

Volvió Rijkaard a la idea original en la segunda parte. Ordenó a su equipo en un 4-3-3, pero las señales que emitía los catalanes eran preocupantes. Sólo Iniesta parecía tenerlo claro, pero el albaceteño no podía contra el orden del Villarreal.

Con el paso de los minutos, los de Pellegrini se hicieron cada vez más con el control del partido. A 25 minutos para el final, Bojan Krkic entró por Henry, pero quien siguió erre que erre fue Iniesta.

En una acción combinada con Ronaldinho, Iniesta progresó hasta la línea de fondo y firmó el pase de la muerte, Xavi, como ha ocurrido en los últimos partidos, apareció para empatar el partido en el minuto 67, es su sexto gol en los últimos nueve partidos.

El 1-1, en el primer remate a puerta de los locales, supuso que el Barça se apuntara a la heroica, pero fue todo fue un fuego de artificios. Un remate de Iniesta, otro de Milito a la salida de un córner al que no llegó Eto'o, pero ahí acabó todo.

En una jugada por la izquierda, a nueve minutos para el final, Cazorla puso en juego a Capdevila y el lateral zurdo regaló el gol a Jon Dahl Tomasson. El 1-2 dejó helados a los aficionados barcelonistas que entendieron que esta derrota era el principio del fin de las aspiraciones ligueras de su equipo.

A ocho puntos del Real Madrid, el Barça ya puede pensar en la 'Champions' y la Copa, la liga cada vez parece más lejos y eso que hace dos semanas, parecía que los azulgrana tenían sus opciones.

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