El barranco donde cayó una vecina de Alcalá de Guadaíra carecía de protección

Los vecinos se quejan de que el barrio está olvidado y del peligro que supone la falta de barreras en algunos tramos del precipicio tras la muerte de una mujer.

el 20 may 2010 / 17:31 h.

  • Un fatal accidente acabó el pasado miércoles con la vida de una mujer de 60 años que vivía en el barrio del Castillo, en Alcalá de Guadaíra. La mujer se cayó por un barranco situado justo detrás de la vivienda que compartía con su hija en la calle Arrabal, 42.

    Se da la circunstancia de que el lugar por el que cayó carecía del muro perimetral que rodea todo este barranco en el municipio de Los Alcores.

    Muchos de los vecinos del barrio estaban ayer indignados ante la falta de cuidado que viene padeciendo desde hace años esta parte de la ciudad. “Estamos rodeados de hierbas y de bichos y para colmo nuestros hijos también corren el peligro de caerse por el barranco”, criticó Juan Gómez, un vecino del barrio donde se produjo el trágico accidente que acabó con la vida de la mujer. “Estamos hartos de pedir que limpien el lugar y que arreglen el muro, pero no hay forma, hace tiempo que nos temíamos algo como lo ocurrido”, apostilló.

    El accidente se vio rodeado además de unas circunstancias más dramáticas si cabe, ya que la hija de la fallecida intentó rescatar a su madre, que llegó a gritar pidiendo auxilio, pero le fue imposible. El precipicio, de unos cinco metros de altura, y el exceso de peso de la fallecida le impidieron ayudar a su madre. La propia hija dio la voz de alarma a la Policía Local, que a su vez pidió auxilio al servicio de emergencias sanitarias 061 y a los bomberos de Alcalá de Guadaíra, ya que la accidentada comenzó a presentar claros síntomas de asfixia después de precipitarse al vacío. Sin embargo, los servicios de emergencia sólo pudieron certificar el fallecimiento de la mujer.

    Los vecinos de la fallecida aseguran que estaba casi ciega y tenía serios problemas de circulación en las piernas, lo que la obligaba a desplazarse en silla de ruedas, a pesar de que podía andar con dificultad. María del Águila García, una joven del barrio que presenció lo hechos, relató ayer que muchos se temían que esta mujer acabara en esta situación: “No estaba muy bien de la cabeza, muchas veces salía de casa y andaba por la calle agarrándose al muro que linda con el barranco”. En este sentido, reconoció que “su hija estaba siempre pendiente, pero ayer se le escapó y salió a la calle sin que la vieran”.

    Las primeras hipótesis barajan que la víctima tropezó justo en el tramo donde falta una parte del muro que se instaló precisamente como barrera de protección. En todo caso, la Policía Nacional investiga todavía todas las circunstancias de la muerte, con el fin de esclarecer las causas de un suceso que en principio fue un desgraciado accidente fortuito.

     

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