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El BCE prevé una caída "acusada" de los salarios en España y pide que bajen más

El supervisor europeo asegura que la reforma laboral del PP habría frenado el alza del paro de haberse aprobado unos años antes

el 09 ago 2012 / 20:29 h.

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Los asalariados van a ser los grandes sufridores en los próximos años de la crisis económica. Según el Banco Central Europeo (BCE), en el futuro se producirá "una acusada caída de la remuneración por asalariado" en España "como consecuencia de nuevos recortes de los sueldos del sector público y del impacto de la reforma laboral en la moderación de las reivindicaciones salariales del sector privado", y en Grecia -a la que también se refiere-, como resultado de las recientes reformas del proceso de determinación de salarios en el sector privado. Eso sí, a pesar de esta consideración, en su boletín de agosto dice que para impulsar la competitividad, "habida cuenta de su bajo nivel", es "especialmente urgente" aplicar sustanciales recortes adicionales de los costes laborales unitarios y de los márgenes de beneficio excesivos, sobre todo en países con niveles de paro muy elevados. Esto es, bajar sueldos.


Para conseguir esto, la entidad recomienda en primer lugar aumentar la flexibilidad del proceso de determinación de salarios, cuando sea necesario, por ejemplo "mediante la relajación de la legislación de protección del empleo", la supresión de los mecanismos de indiciación salarial, la reducción de los sueldos mínimos, y permitiendo la negociación salarial a nivel de empresas.


Asimismo, el BCE señala que dicho ajuste de la competitividad debe reforzarse a través de incrementos permanentes de la productividad del trabajo, para lo que propone la privatización, la innovación de los procesos y el desarrollo de nuevos productos, así como la aplicación de medidas para mejorar la cualificación de la población activa y la puesta en marcha de iniciativas para crear un entorno empresarial más favorable.


"Todo ello exige la adopción de políticas audaces en relación con las reformas estructurales y valentía ante las presiones de grupos privilegiados y de intereses creados", advierte el BCE, que recuerda que los márgenes de beneficio excesivos "son especialmente predominantes en sectores orientados al mercado interno [fundamentalmente, los servicios]".


Y es que el organismo que dirige Mario Graghi asegura que España habría podido evitar en gran medida la significativa destrucción de puestos de trabajo registrada en su mercado laboral desde que comenzó la crisis económica de haberse aprobado "hace unos años" una reforma laboral similar a la adoptada finalmente en febrero de 2012.
"En el caso de España, las autoridades finalmente aprobaron, en febrero de 2012, una reforma del mercado de trabajo de gran trascendencia y envergadura que podría haber sido muy útil para evitar la destrucción de empleo si se hubiese aprobado hace unos años", defiende la institución.


En este sentido, al analizar los procesos de ajuste emprendidos por los cuatro países de la Eurozona sometidos a algún tipo de asistencia financiera (Grecia, Portugal, Irlanda y España) además de Chipre, el BCE señala que, tras el inicio de la crisis financiera, salvo en el caso de Irlanda, la moderación salarial se ha producido con un retraso considerable (en Portugal en 2010) o ha seguido siendo muy limitada (en España y Chipre, al final de 2011).

La economía de la Zona Euro registrará una contracción del 0,3% este año, mientras que el próximo año apenas crecerá un 0,6%, según refleja la última encuesta elaborada por el Banco Central Europeo entre expertos en previsión económica, que han empeorado en una y cuatro décimas, respectivamente, sus anteriores previsiones. "En opinión de los encuestados, los principales factores determinantes de la revisión a la baja son la intensificación de las medidas de saneamiento presupuestario en algunos países de la zona del euro y la mayor incertidumbre que rodea a la resolución de la crisis de deuda soberana", explica la institución en su boletín mensual de agosto. Para 2014, las expectativas de crecimiento de los analistas consultados se sitúan en el 1,4%, mientras que más a largo plazo, a partir de 2017, auguran una expansión de la Zona Euro del orden del 1,8%. En lo que respecta a los precios, los expertos han mantenido sus previsiones de inflación para este año en el 2,3%, mientras que han rebajado en una décima su pronóstico para 2013, hasta el 1,7%, como consecuencia del menor precio de la energía y las materias primas, así como de las peores perspectivas de crecimiento.

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