Economía

El BCE salva a España de la zona de peligro a sólo tres días del 20-N

El Tesoro paga un interés del 7,088% por sus bonos, el nivel más alto desde 1997, y la prima de riesgo supera los 500 puntos.

el 17 nov 2011 / 16:38 h.

Los especuladores se cebaron ayer con España, que sólo se salvó de la caída por el precipicio gracias a la intervención del Banco Central Europeo. A pesar de que hace sólo unos días parecía que los cambios de Gobierno en Italia y Grecia serían beneficiosos para nuestro país a la hora de vender su deuda, los mercados respondieron con una bofetada, ya que el Tesoro tuvo que pagar un interés superior al 7%, el más alto desde 1997, cuando aún había peseta, por colocar 3.562 millones en obligaciones a 10 años. Y eso a sólo tres días de las elecciones generales del 20-N y teniendo en cuenta que la mayoría de las encuestas dan una victoria aplastante al partido de la oposición, el PP, con lo que se supone que el cambio de Gobierno ya lo descuentan los mercados.

A ello hay que sumarle que la prima de riesgo -el diferencial de lo que paga España por su deuda en comparación con Alemania- no sólo volvió a marcar un récord histórico, sino que superó la barrera de los 500 puntos básicos, una situación que, sumada al elevado interés pagado por la colocación, hizo que muchos recordaran los valores en los que otros países de la Eurozona fueron rescatados, aunque la posibilidad de que España tenga que ser auxiliada es improbable.

Ante esta situación de ataque especulador, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, salió a la palestra para demandar al Consejo Europeo y al BCE una respuesta a los problemas que afectan a la Zona Euro ya que, según precisó, "para eso se les ha transferido parte del poder". Así, recalcó que los "problemas europeos" requieren una solución "europea" al tiempo que pidió que "mande Europa y no dos o tres gobiernos". "Queremos una Europa federal que apoye y dirija", añadió.

Justo después de esta demanda, se filtró a los mercados que el BCE podría estar comprando bonos de Italia y España, lo que logró frenar la escalada de la prima de riesgo, que se relajó hasta los 458 puntos, mientras la rentabilidad de su bono se enfrió por debajo del 6,7%. A pesar de la intervención del BCE, el Íbex 35 no pudo salvar la jornada y cayó un 0,4%, lo que le hizo perder la cota de los 8.300 puntos.

En este contexto, autoridades de la Eurozona y el Fondo Monetario Internacional (FMI) han discutido la idea de que el BCE preste dinero a la institución dirigida por Christine Lagarde, para dotar así al Fondo de recursos suficientes para rescatar incluso a los soberanos más grandes de la Eurozona.

Por el momento, la intervención del banco central dirigido por Mario Draghi ha surtido efecto. Lo que hay que ver es si esta situación se prolonga durante varias jornadas, ya que eso sería insostenible para España, según los expertos. En concreto, César Miralles de

Intermoney señaló que no ve el rescate "como algo necesario", porque el Tesoro no tiene un problema de liquidez, aunque hay que esperar un tiempo para ver si el problema es temporal y las tensiones se reducen.

Además, alertó del peligro de que esta situación se perpetúe en el futuro de forma que las rentabilidades sigan al alza en los próximos meses y puedan, incluso, superar el umbral del 8%.

Por su parte, el catedrático de Análisis Económico de la Universidad de Granada y asesor de la Reserva Federal de Chicago, Santiago Carbó, dudó de que el planteamiento más correcto en esta situación apunte a nuevos rescates y advirtió de que no se podría auxiliar a España e Italia al mismo tiempo. "Además, no están siendo un cortafuegos", dijo.
Carbó cree que las elecciones de este domingo serán "importantes", porque el nuevo gobierno puede mandar los mensajes "adecuados" y permitir una interlocución "clara".

Descarta el rescate. La misma opinión defendió la vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, quien descartó la posibilidad de que España tenga que ser rescatada y afirmó que la sostenibilidad de la deuda española "está fuera de toda duda".

"Absolutamente no", respondió Salgado en declaraciones a la Cadena SER y tras asegurar que la sostenibilidad de la deuda está garantizada porque la partida de los Presupuestos de 2011 destinada a pagar los intereses de la deuda, que ascendía a 27.000 millones, cerrará el ejercicio 3.000 millones por debajo de esa previsión.

Asimismo, manifestó que la solución a la crisis de deuda debe ser coordinada en el seno de la UE, porque se han producido ataques sistémicos al menos a la deuda soberana de 12 de los 17 miembros de la Eurozona. De hecho, Salgado se mostró partidaria de actuar, a la vez, en dos líneas: que el BCE compre deuda de los países europeos, al menos hasta que el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) entre en funcionamiento, y que los países de la Zona Euro se comprometan a seguir con el proceso de consolidación fiscal y de reformas estructurales.

Ante esta situación, la Comisión Europea atribuyó el interés récord pagado por España por colocar 3.500 millones de euros en obligaciones a 10 años a la "incertidumbre" y el "nerviosismo" en los mercados y no a los fundamentos que sigue la economía española.

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