Economía

El beneficio baja el 19% en Banco de Andalucía al triplicar reservas

Las reservas anticrisis afrontadas por Banco de Andalucía minaron su beneficio de 2008, año en el que aumentó plantilla y oficinas. La captación de los depósitos creció cuatro veces más que el de la concesión de créditos.

el 15 sep 2009 / 23:20 h.

Las reservas anticrisis afrontadas por Banco de Andalucía minaron su beneficio de 2008, año en el que aumentó plantilla y oficinas. La captación de los depósitos creció cuatro veces más que el de la concesión de créditos. La entidad aportó el 14% del resultado del Grupo Popular.

Al igual que la mayoría del sector financiero -sólo Banesto ha anunciado que creció en beneficios el año pasado-, el Banco de Andalucía, filial del grupo Popular y con sede social en Sevilla, registró en 2008 un recorte de sus ganancias, en un ejercicio en el que tenía previsto echar el resto para reforzar su red comercial en Madrid, Murcia y Valencia.

En concreto, la entidad cosechó un resultado de 150,69 millones de euros, un 18,5% menos respecto a 2007, según la información remitida ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Al analizar sus cuentas, se concluye que la evolución del negocio típico de la entidad (el de captar y prestar dinero, el ahora llamado margen de intereses) marchó bien, al incrementarse un 6,37%, al igual que el resto de la actividad financiera (el margen bruto, que suma el trasiego de las comisiones), pues se apuntó un 2,5% al alza. Sin embargo, el beneficio de explotación, que resta los gastos de personal, de administración y las provisiones (colchón para hacer frente a posibles riesgos) cayó un considerable 35,9%.

En efecto, las reservas anticrisis -dotaciones y las provisiones, estas últimas para hacer frente a la posible pérdida por el deterioro de activos, que no es otra cosa que la morosidad y los créditos vinculados a empresas en suspensión de pagos- se colocaron en 107,03 millones de euros, más del triple que los 31,63 millones contabilizados en el ejercicio precedente. Ese colchón, lo mismo que en el resto de entidades, es el que ha minado el balance de la entidad dirigida por Miguel Mozo. La matriz, Banco Popular, retrocedió un 16,8% en ese mismo periodo, con 1.050 millones de euros.

Prueba de que el negocio de la entidad marchó bien es el aumento de los recursos captados (dinero de la clientela), objetivo capital de la banca en estos tiempos de crisis. Así, se colocaron en los 9.131,35 millones de euros, un 14,34% más. Y la inversión crediticia (esto es, la cartera global de préstamos otorgados) se ubicó en los 11.608,9 millones, con una moderada alza del 2,65%. Mientras, el volumen de negocio (suma de las dos anteriores partidas y conceptos adicionales como los fondos de inversión o de deuda confiados por los clientes) escaló un 3,9%, hasta los 23.654,5 millones.

Es política tradicional de la casa es que los depósitos de la clientela suban por encima de los créditos, así como carecer de grupo empresarial (participadas). La entidad no especifica en su comunicación a la CNMV qué tasa de morosidad registó en 2008. Un año antes era de apenas el 0,99% (de cada 100 euros prestados, 0,99 no retornan o corren el riesgo de no hacerlo).

La plantilla del banco -que preside, aunque sin poderes ejecutivos, el aristócrata y empresario sevillano Miguel Ángel Solís Martínez Campos- reforzó su plantilla en 56 personas, hasta los 1.632 empleados (3,2% más). El número de oficinas ronda las 320, la inmensa mayoría en Andalucía, aunque también presente en Madrid, Valencia, Murcia y Badajoz.

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