lunes, 22 abril 2019
19:29
, última actualización
Deportes

El Betis activa el protocolo de actuación por la gripe A con la cantera

Con los empleados del Real Betis ataviados con mascarillas amanecía el día en la Ciudad Deportiva Manuel Ruiz de Lopera.

el 30 oct 2009 / 20:56 h.

En el Betis B ya se detectó un posible caso de gripe A

Mientras algunos operarios fumigaban los vestuarios de la primera plantilla y las zonas de uso común, el filial entrenaba a las órdenes de Oli en su nuevo hábitat natual, el césped artificial del campo 3.

Azar o caprichos del destino, el B estrenó sus remozadas instalaciones dos días antes del viaje a Girona, allí donde se incubó el brote de gripe A que ha afectado al conjunto de Antonio Tapia.

Con brochas en su mano y rostro serio caminaba uno de los pintores del club para adecentar las zonas comunes. "Hay que renovar todo el ambiente", comentaba con la mascarilla bajada.

"Cuidado, que a ver si me vas a pegar la gripe A", replicaba con toco jocoso una de las limpiadoras, con fregona en mano y legía en el carrito. "Ahora nos han dicho que se debe limpiar con más frecuencia", aseguraba con la sonrisa perdida.

El jefe de los servicios médicos de la entidad heliopolitana, Tomás Calero, ordenó activar el protocolo de actuación el pasado jueves y ayer se notaban algunas medidas a simple vista. El trasiego de aficionados era apenas apreciable y los que retaron al virus bromeaban sobre el asunto.

"Emana no puede tener la gripe A, si eso no lo hay en Camerún", decía Jesús, socio del club desde 1982, a uno de sus amigos. un caso. Pese a la coincidencia de jugadores en los entrenamientos y en los hábitos diarios -primera plantilla y filial desayunan juntos habitualmente en la cafetería de la Ciudad Deportiva-, en el Betis B sólo se ha detectado un posible caso de gripe A.

Ha sido el de Julio Rico, que, pese a presentar un cuadro médico muy similar a los afectados del primer plantel, no fue sometido a ninguna prueba clínica.

Fue castigado por un virulento proceso febril y apenas un par de días después se produjo el brote masivo en la primera plantilla. Sin embargo, el preparador del B, Oli, asegura que la rutina continúa sin ninguna incidencia.

"Estamos cumpliendo el protocolo y, por ahora, no ha habido ningún problema importante", aseveró. Y es que los canteranos se ejercitan en el césped artificial, no desayunan ya con el primer plantel desde que se sospechó del posible brote y su vestuario también ha sido fumigado.

"Lógicamente, algo de temor sí que hay, ya que algunos de nuestros jugadores del filial ya han entrenado esta semana con el primer equipo y existe cierta precaución", añadió. Isidoro, Miki Roke, Eloy o Manu Gavilán han sido sometidos al protocolo de prevención. Y las caras delataban ayer dosis de alarmismo.

Mientras, las categorías inferiores de la entidad se someten a una especial vigilancia. Así, Miguel Valenzuela, máximo responsable del departamento de cantera, aseguró ayer a El Correo que "cualquier resfriado se sigue más que otras veces". La cantera, custodiada en Heliópolis.

  • 1