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El Betis, como Rafa Nadal ante un quinto set

La situación de la zona de ascenso en la Liga Adelante, aún con 27 puntos por disputarse, se ve comparable a la de un partido de tenis a todo trapo que vaya al quinto set: a esas alturas, todo es posible. Y como todo es posible, con o sin Sergio García o sin Emana, el Betis sólo tiene una opción: mantener la cabeza fría.

el 18 abr 2010 / 19:23 h.

Los puntos perdidos por el Betis en Balaídos (o el punto ganado, más o menos como en Villarreal), los puntos perdidos por la Real Sociedad ante el Albacete, el nuevo fracaso del Cartagena, los vaivenes del Hércules, la lesión de Sergio García, la baja anunciada de Achille Emana... todos son factores que se van uniendo para componer (y al mismo tiempo, resolver) un enigma: el nombre de los tres equipos de esa Liga Adelante que actuarán en 2010-11 en la máxima categoría. Pero todas las circunstancias enumeradas no dejan de ser sumandos cara al balance final. Si estás en un partido de tenis de los grandes y si tienes la mentalidad, por ejemplo, de Rafael Nadal, en cada momento de reflexión toca ir examinando cada una de esas circunstancias... para tomar el mejor camino posible en la resolución del enigma.

Faltan nueve jornadas. 27 puntos. Y el Betis se halla en la boca de entrada de ese quinto set. Si el Betis fuera Nadal, de regreso del vestuario y con empate a dos mangas, se sentaría donde tuviese que hacerlo y analizaría fríamente la situación: que ahora mismo es un puro batiburrillo. En este momento vienen malas sensaciones por el lado de Sergio García y se aventuran problemas por lo que toca al decisivo Emana: tan decisivo como que, sin él, no hubiera existido la jugada del empate en Balaídos. El equipo está fuera de la zona de ascenso, pero totalmente a distancia de golpeo: tan a distancia de golpeo como que, si la próxima jornada fuera la última sólo la Real tendría garantizado el ascenso. Así está todo de revuelto...

Dejando a un lado las historietas de juzgados y presuntos delitos, y mirando lo que más importa, o sea el ascenso, el Betis no lo tiene demasiado bien... ni demasiado mal. Es más: lo tiene razonablemente bien, considerando los disparates del tramo final de la primera vuelta, hasta la llegada de Víctor. No sólo lo hace Nadal. Lo decía Bjorn Borg, el Vikingo de Hielo: “En un quinto set todo puede pasar. Decide la cabeza”. Si el Betis es capaz de blindarse mentalmente, con o sin Sergio, con o sin Emana, aún puede solucionar el quinto set, un set de 27 puntos. Hay que jugarlos.

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