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Deportes

El Betis cumple un año desde que entró en descenso tras caer en el Calderón

Desde entonces el equipo cayó en picado hasta el punto de que ahora en Segunda no está ni en puestos de 'play off'.

el 28 oct 2014 / 09:45 h.

Manuel Domínguez Platas, presidente del Betis. En la imagen, Manuel Domínguez Platas, presidente del Betis. Foto: EDD. La situación del Betis, tanto del equipo como de la entidad, no pinta nada bien. Por eso, el beticismo mira al futuro con preocupación, pues no ve la luz en un club en el que la mediocridad está arraigando de manera peligrosa, después de un annus horribilis. El equipo Mel, Garrido, y Calderón. El 27 de octubre de 2013, el Betis de Pepe Mel entró en puestos de descenso para no salir en toda la temporada. El 5-0 encajado en el Vicente Calderón dejó a los verdiblancos en una situación muy delicada que fue alargándose por derrotas como la encajada en La Rosaleda (3-2), en el descuento, y sobre todo, la del derbi en el Ramón Sánchez-Pizjuán (4-0). Así, en la jornada 15, tras el empate a dos, en casa, ante el Rayo Vallecano (en el alargue y debido a un fallo garrafal en la marca de Jordi Figueras sobre Bueno), acabó la etapa del técnico madrileño al frente del conjunto de Heliópolis. El 2 de diciembre, Mel fue destituido por José Antonio Bosch, el mismo que en verano lo renovó por tres temporadas. El técnico pagó haber tragado con los fichajes realizados y eso, unido a otros factores –la relación entre ambos nunca fue fluida–, acabó con el periplo del exfutbolista del Betis en la entidad de La Palmera. A partir de ahí, ya sin el paraguas de Mel, el equipo y la entidad se desmoronaron por completo. El fichaje de Juan Carlos Garrido, anunciado también ese 2 de diciembre, fue otro fracaso de los que por entonces mandaban en la entidad. Bosch, sin idea de fútbol –así lo reconoció muchas veces públicamente–, le dio las llaves del club al extécnico del Brujas y a Sergio Fernández, su segundo y encargado de gestionar los fichajes. La opacidad de las comisiones en la cesión de Leo Baptistao (dos millones de euros por seis meses) y la mala relación con jugadores de peso de la plantilla provocaron una nueva destitución, saliendo Garrido de la entidad el 19 de enero de 2014. Entonces, llegó al banquillo Gabriel Humberto Calderón. El preparador argentino, ya en sus filas con Baptistao, Adán y N’Diaye, mejoró algo la imagen y el juego del equipo, pero quedó sentenciado tras perder la eliminatoria europea ante el Sevilla por una pésima manera de gestionar el choque de vuelta, tras el 0-2 de la ida. La agonía en la Liga acabó el 26-04-2014, en el partido en casa ante la Real Sociedad (0-1). El Betis certificó el descenso firmando la segunda peor campaña de su historia, con 25 puntos en 38 jornadas (seis victorias, siete empates y 25 derrotas, con 36 goles a favor y 78 en contra). El descalabro deportivo fue de los peores que se recuerda en Heliópolis, pero a lo deportivo va ligado lo institucional, y ahí el año también ha sido y está siendo muy malo. El club José Antonio Bosch era la cabeza visible del club, por entonces, y tras destituir a Mel  y firmar a Garrido siguió tomando decisiones deportivas, como la de despedir al director deportivo, Vlada Stosic (22-12-2014). Sin embargo, el periplo de Bosch acabó el 13-01-2014, cuando Miguel Guillén anunció que quedaba fuera del consejo al ser reprobado por sus negocios particulares. El 20 de enero llegó el nuevo y actual administrador judicial del club, Francisco Estepa, y en la Junta extraordinaria del 28-03-2014 Miguel Guillén dejó de ser presidente, siendo nombrado Manuel Domínguez Platas, consejero desde enero y hombre de confianza de Bosch, a quien el actual administrador judicial alabó por su labor “espectacular” en el tiempo que estuvo en la entidad. Alexis, Velázquez y la próxima Junta. Con el equipo descendido desde enero, apareció de nuevo el nombre de Lorenzo Serra Ferrer. Llegó entonces Alexis Trujillo, como secretario técnico, mientras se esperaba el desembarco del de Sa Pobla, pero esto nunca pasó por los problemas de éste en el Mallorca. Los meses pasaban y el Betis seguía sin director deportivo, hasta que los actuales rectores sorprendieron, recientemente, situando a Alexis en ese cargo y fichando a José Luis Chuti Molina, como secretario técnico. La llegada de Julio Velázquez al banquillo no convenció, desde el principio, y la prueba es que el Betis, justo un año después, no está siquiera en los puestos de play off. Mientras, la situación de la entidad cada vez es más complicada al no haberse levantado aún las medidas cautelares. PNB se ha desmarcado de la FH, LJB y BxV y ha pedido a la juez Alaya la remoción de Estepa, algo que no ha sentado nada bien en el resto de plataformas, y Lopera y Castaño, mientras, siguen lanzando la idea de que van a tomar nuevamente las riendas del club verdiblanco. La Junta, prevista para el próximo 1 de diciembre, se prevé movidita, y en ella deberá salir un nuevo consejo y  presidente. El futuro del Betis está en juego.

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