domingo, 18 noviembre 2018
08:19
, última actualización
Deportes

El Betis de Mel busca cinco fichajes como mínimo

La política de refuerzos se basa en un central (además de Paulao), un centrocampista, dos alas (aparte de Agra) y un delantero.

el 27 may 2012 / 20:26 h.

Pepe Mel tiene claros los objetivos principales en el mercado.
El convenio de acreedores del Betis ya está aprobado y a partir del pasado miércoles empezó oficialmente la carrera por reforzar una plantilla que la próxima temporada, salvo orden expresa e imprevista de los dirigentes, volverá a buscar la permanencia y los puestos más próximos al ecuador de la tabla que al descenso. El verano es tan largo que falta más de un mes para que comience la pretemporada y hasta Pepe Mel da por hecho que para entonces apenas tendrá caras nuevas a sus órdenes, pero el entrenador y la dirección deportiva saben qué equipo quieren y cómo debe ser el eje fundamental de su política de refuerzos. Como mínimo son cinco, los justos para construir un nuevo equipo: un central, un centrocampista, dos extremos y un delantero.

El central que debe venir es independiente de Paulao, cuyo traspaso desde el Saint-Etienne debe ser una realidad en los primeros días de esta semana, quizá incluso hoy mismo. Mel anhela un zaguero que corrija el defecto del que más adolece ahora mismo el Betis en esa zona: lentitud. A la espera de ese defensa rápido, del actual plantel sólo sale Ustaritz, continúan Dorado, Amaya y el citado Paulao y falta saber qué ocurrirá con Mario. Su renovación automática es imposible (debería haber jugado 25 encuentros en la temporada recién finiquitada), pero existe la opción de que firme un contrato muy a la baja que se basaría en cobrar prácticamente por partido jugado, una medida satisfactoria para el futbolista, que se ha pasado más de la mitad del curso de baja por lesión y que tiene 30 años, y para el club, que contaría con otro central de garantías (cuando juega) al mínimo coste posible.

El centrocampista que desea el Betis está muy claro: Mohamed Diamé. El exrayista, y por tanto antiguo discípulo de Mel, acaba contrato con el Wigan y es una de las piezas más apetecibles de la Premier inglesa. Cumplirá 25 años en junio y ya se ha reunido con su exentrenador y con Vlada Stosic, pero la competencia será enorme. Entre otros lo están tentando el Málaga, que económicamente golea al Betis, y el Liverpool, cuyo futuro entrenador puede ser el español Roberto Martínez, que viene precisamente del Wigan y ha tenido a sus órdenes a Diamé.

En este capítulo también está por ver cómo actuará el Betis si Iriney no renueva . Lo más normal es que buscase otro centrocampista para acompañar a Beñat, Cañas y Diamé, teniendo en cuenta que Salva Sevilla y Matilla, ambos con contrato, pueden dejar La Palmera si llega alguna buena oferta por ellos. Y sin olvidar que esa parcela del campo también contará con la presencia de los jóvenes Nono y Sergio.

AL ATAQUE EN ATAQUE. En cuanto a los dos extremos que quiere Mel para dejar de situar ahí a sus delanteros natos, no se contabiliza entre ellos al ya fichado Agra. Los objetivos iniciales eran el mexicano Carlos Vela (Real Sociedad, cedido por el Arsenal) y el uruguayo Chori Castro (Mallorca, queda libre), pero ambos son extremadamente complicados y ahora se mira a la Segunda División en La Palmera: los objetivos son Borja García (Córdoba) y Javi Álamo (Recreativo), ambos muy del gusto de Mel.

Queda el delantero, sin duda la gran apuesta del verano. En principio, su llegada también es independiente de que Santa Cruz convenza al Manchester City para que le deje irse al Betis a bajo coste. Ya han sonado nombres como Ulloa (Almería) o Stuani (Racing), dos clásicos de los últimos años.

En la portería, a  todo esto, no se prevé fichar. Fabricio no es el portero ideal para Mel, pero su rendimiento ha sido correcto, de ahí que comience la pretemporada delante de Casto. La única modificación, o al menos es el deseo del club, debe ser la baja de Goitia, un partido y medio en el último año y una de las fichas más gravosas de toda la plantilla a cuestas. Si no hubiese comprador, saldría mediante rescisión de contrato, de ahí que José Antonio Bosch introdujese ese concepto, el de rescisiones, junto a los fichajes y los salarios cuando hablaba del presupuesto global destinado al primer equipo (los famosos 20 millones).

  • 1