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Deportes

El Betis inaugura la residencia de la cantera

La actual residencia, compuesta por 9 habitaciones, acogerá a 26 jugadores. Habrá un tutor escolar, un preparador físico, una limpiadora y una cocinera. Vadillo vivirá en ella.  

el 02 ago 2011 / 19:58 h.

Formación del Cadete A del Betis con Álvaro Vadillo a la derecha.

Uno de los puntos definitorios del proyecto deportivo del actual consejo de administración era potenciar el departamento de cantera que dirige el moronense José Antonio Gordillo Luna y coordina en el ejecutivo León Lasa Fernández.  

Su plan estrella era la creación de una residencia, al estilo de La Masía, que asumiera el rol de eje vertebrador de la rutina de las futuras estrellas de La Palmera. Tras varios meses de gestiones, el domingo fue inaugurado el chalet de nueve habitaciones que acogerá a los 27 integrantes de la fábrica heliopolitana.

El club ha preparado al detalle uno de sus proyectos estrella. El equipo de trabajo que dirige José Antonio Gordillo ha decidido reclutar a un preparador físico que ejercerá de supervisor.

Trabajará en la residencia desde las 19 horas hasta las 8 del día siguiente, espacio en el que se encargará de fijar los horarios, levantar a los canteranos y preparar su desayuno. La responsabilidad de su desarrollo escolar corresponderá al colaborador Francisco Millán y a los cuatro integrantes del staff de la fábrica: José Antonio Gordillo, Jesús Sánchez, Aurelio Santos y Ángel Luis Catalina.

La residencia, enclavada entre la zona de Gol Sur del Villamarín y el Hotel Al-Andalus, fue inaugurada el pasado domingo. Los canteranos dispondrán de nueve habitaciones, cocina, varios cuartos de baño, varias salas de estar y un jardín en el que podrán cumplir con el plan físico diseñado por el preparador físico de su conjunto. En la actualidad, en la instalación conviven 33 jugadores, aunque el club pretende rebajar la cifra a 26.

En sus dependencias convivirán juveniles -de 18 a 16 años- y cadetes -de 15 y 14-. Uno de los aspectos que ha cobrado una relevancia capital en el renovado proyecto es la educación.

El contacto con el tutor de cada canterano será fluido y el club ha elaborado un régimen interno de funcionamiento deportivo y escolar ante el que deberán responder los integrantes de la fábrica.

El código estipula que, en el caso de que un jugador se ausente de forma injustificada de su centro docente en tres ocasiones, será expulsado inmediatamente de la entidad. El contacto con los padres de los chicos será semanal y uno de los tutores informará puntualmente de su rendimiento académico a sus progenitores.

Los horarios se cumplirán de manera escrupulosa. Una vez que los jugadores asistan a clase, una cocinera, cuyos menús supervisarán los nuevos nutricionistas, se encargará de preparar el almuerzo y la cena. Además, una limpiadora controlará el orden de las dependencias del chalet y, ya en la Ciudad Deportiva, los dos psicólogos recientemente incorporados -Antonio López Cañestro y Federico Alatriste Harrsch- revisarán la fase de adaptación de las incorporaciones.

Vadillo

El inquilino estrella de la morada será el extremo puertorrealeño Álvaro Vadillo, que, con 17 años, se ha sumado al stage de concentración del primer plantel en Gales. El departamento de cantera ha decidido que, por la peculiaridad de su minoría de edad, su rendimiento sea vigilado por los tutores de la residencia. Otro de los temas que inquieta en Heliópolis es el de los ojeadores.

La entidad ha decidido reclutar a uno por provincia y actualizar la base de datos de los que operaban con los anteriores dirigentes en Sevilla. Para la red de cazadores de valores asumirán un papel decisivo los primeros y segundos técnicos de cada equipo. Un grupo al servicio de las futuras estrellas. 

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