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El Betis le da un regate al descenso y a la adversidad

El Betis le dio un regate en seco al fantasma del descenso cuando peor pintaban las cosas. Llegó a Valladolid acuciado por las bajas y lastrado por una racha nefasta. Encima, al minuto se partió Capi el peroné, pero a todas estas adversidades supieron sobreponerse los béticos para acabar logrando un triunfo que les da la misma vida. Foto: EFE.

el 15 sep 2009 / 21:21 h.

El Betis le dio un regate en seco al fantasma del descenso cuando peor pintaban las cosas. Llegó a Valladolid acuciado por las bajas y lastrado por una racha nefasta. Encima, al minuto se partió Capi el peroné, pero a todas estas adversidades supieron sobreponerse los béticos para acabar logrando un triunfo que les da la misma vida.

Inmerso en una peligrosísima espiral perdedora y plagado de importantes bajas acudía el Betis a Zorrilla, donde Chaparro, por ejemplo, tuvo que dar la camiseta de titular a Xisco después de condenarlo a galeras el pasado domingo con un cambio de castigo en el minuto 88. No tenía mucho más donde elegir el técnico trianero, con Edu y Mark González lesionados desde hace tiempo, José Mari jubilado, Emana sancionado y con Pavone y Juanma muy mermados tras distintos problemas físicos.

Así que Xisco, que el lunes a punto estuvo de ser apartado del equipo tras una agria discusión con el entrenador -por entender que le había humillado ante el Málaga-, jugó ayer de titular por la izquierda, completando una linea ofensiva formada también por Damiá, Capi (un decir, pues al minuto entró Rivera) y Sergio García. Y miren por donde fue Xisco el que cambió el rumbo de las cosas con un excelente gol a los 16 minutos de partido, al rematar de volea con su pierna mala, la derecha, una excelente y precisa combinación de Rivera y Sergio García, que pronto empezó a hacer descosidos con su calidad en la ayer frágil e indecisa defensa pucelana.

Claro que si Sergio García era un puñal entre las lineas vallisoletanas, Pedro León era una cuchilla entre las béticas. Y en una falta muy bien botada por el ex murcianista, Luis Prieto, ante la pasividad de sus marcadores, no tuvo más que poner la coronilla para devolver la igualdad al marcador. El 1-1 lo acusaron los béticos, desarbolados durante unos minutos por la fogosidad de los pucelanos, que, llevados en volandas por su público, tuvieron opción de anotar el 2-1 en otra brillante jugada de Pedro León a la que respondió con una buena parada el meta Ricardo.

Se rehizo pronto el Betis del golpe del empate y el partido pasó a ser un correcalles, en el que quienes más corrían eran los verdiblancos, que pudieron irse al descanso con ventaja si Xisco no envía al cuerpo del portero otra gran asistencia de Sergio García (luego Óscar Sánchez, en el despeje, remató al poste de su propia portería) o si el balear no desperdicia una magnífica contra en superioridad que dilapidó entregando el balón a un defensa, con Sergio García y Damiá completamente desmarcados a su izquierda.

ideas claras. Tras el descanso salieron los béticos con las ideas más claras. Incrementaron su presión de medio campo para arriba y no desguarnecieron su retaguardia, siempre compuesta por la línea de cuatro y el apoyo de Arzu. El Valladolid cayó en la trampa tendida por Paco Chaparro y Sergio García fue el encargado esta vez de recoger la presa. A los 63 minutos interceptó un pase atrás de Sesma para anotar el 1-2 de preciosa vaselina y a los 92' daba la puntilla, al recoger otro mal pase al portero de Pedro López y anotar el 1-3 con un remate a puerta vacía desde unos 30 metros.

El triunfo refuerza el crédito de Paco Chaparro y permite a los béticos dar un enorme respiro, pues ayer, de haberse torcido mucho la tarde, podían haber acabado en zona de descenso y ahora la tienen a seis puntos, ya que perdieron Osasuna, Mallorca y Espanyol. Por la victoria, eso sí, hubo que pagar un precio carísimo, pues las lesiones de Capi y Pavone merman aún más el potencial de un plantel que parece cogido con alfileres y necesita refuerzos como el comer.

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