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El Betis, otra vez pendiente de los juzgados

Un juez absuelve a Bosch de vulnerar el honor de Oliver y otro embarga las acciones de Farusa y las empresas de Lopera.

el 19 oct 2011 / 12:26 h.

José Antonio Bosch habló claro sobre las cuentas del club.

Aunque sea sólo por un día, la actualidad del Betis salió ayer de los campos de fútbol y volvió a meterse en los juzgados. Trascendieron dos sentencias distintas con un nexo en común, el pasado del club, y ambas con el mismo signo, negativo, para antiguos dirigentes de Heliópolis. Una es contra Manuel Ruiz de Lopera, al que el Juzgado de Instrucción número 9 le embarga las acciones de todas sus empresas por no pagar los 2,2 millones de euros que costó el fichaje de Nelson y que él avaló.

Y otra, contra Luis Oliver y su consejo de administración, que demandaron a José Antonio Bosch por afirmar que su gestión en el Betis había sido "una especie de saqueo" pero se han encontrado con que el Juzgado de Primera Instancia número 18 entiende que no hay ninguna vulneración de su derecho al honor y sí el correcto ejercicio del derecho a la información, así que no cobrarán los 140.000 euros de indemnización que pedían y deberán abonar las costas.

Lo último fue el desenlace de la demanda interpuesta por Oliver y los exconsejeros Ángel Vergara, Manuel Castaño, Eduardo Peña, Joaquín Zulategui, Juan Carlos Roldán y Luis Rementería contra Bosch, que habló de "una especie de saqueo de la caja" durante su gestión, entre julio y diciembre de 2010, y denunció que había medio millón de euros en comisiones por los traspasos de Mehmet Aurelio y Sergio García. El juez Fernando García desestima íntegramente la denuncia en una sentencia dura con el empresario navarro y su abogado, el expresidente Jaime Rodríguez Sacristán, al que incluso le reprende por errar en la fecha de la rueda de prensa, el 14 de enero de 2011 (la demanda habla de 2010).

El abogado de Bosch, Manuel Domínguez Platas (secretario del actual consejo de administración), aportó abundante documentación (facturas de las comisiones, DVD de la rueda de prensa, recortes de prensa con críticas más duras hacia Oliver que no fueron susceptibles de querellas...) y el juez no duda en darle la razón recordando que "el elemento decisivo aquí es la relevancia pública del hecho divulgado" y que "cuando se informa sobre un hecho cierto, la certeza excluye la honorabilidad, pues la exposición de una información veraz no atenta al honor, sino que descubre que un determinado honor se apoyaba en la mentira".

Además, el magistrado recuerda que Bosch "sólo citó expresamente al señor Oliver" y que "utilizó un tono mesurado y explicativo". "Se utilizó el término [saqueo] no en sentido riguroso, sino para hacerse comprender por la opinión pública [...] Se limitó a informar a la oponión pública de los datos aparecidos como consecuencia del examen de contabilidad del Betis [...] No se dirige acusación alguna contra persona concreta, sólo se manifiesta la existencia de irregularidades contables", reitera el juez.

"La sentencia está muy bien fundada, es extensa y deja palmario que no ha habido intromisión al derecho al honor", expone Domínguez Platas.

ACCIONES EMBARGADAS. En cuanto al embargo de las acciones de Farusa, Encadesa, Tegasa e Incecosa, practicado el martes, es consecuencia de la denuncia del Benfica contra Lopera como avalista del fichaje de Nelson, realizado en 2009, una vez que el Betis se metió en concurso de acreedores, lo que suponía para los lusos la amenaza de cobrar no se sabe cuándo ni cuánto (por la quita y espera). La demanda había sido admitida a trámite por el juzgado sevillano, que dio un plazo a Lopera para que abonase los 2,2 millones de deuda (1,7 del traspaso en sí y 0,5 por intereses), pero el exmáximo accionista no pagó y el juez procedió a decretar el embargo.

El Betis puede verse afectado por esta decisión a largo plazo porque Farusa posee la mayoría de su capital social (51,34%). Esas acciones, ahora intervenidas y administradas por Bosch, no son las embargadas. Pero si Farusa ha sido embargada, existe la posibilidad de que Lopera pierda su control y que éste pase a otra persona o grupo a través de una subasta pública.

Y si Farusa cambia de manos, también lo harán sus acciones en el Betis, de modo que quien controlase Farusa controlaría el club... una vez que termine la causa que contra Lopera se sigue en el Juzgado de Instrucción número 6. "Farusa seguirá siendo la propietaria de las acciones del Betis hasta que el juzgado de instrucción diga lo contrario", explica Bosch.

La posibilidad de la subasta, en todo caso, parece remota. "Primero hay que tasar las acciones de Farusa, y no es fácil, llevaría no menos de seis o nueve meses", calcula Bosch. Y si hay subasta, "es una oportunidad para todo el mundo", recuerda el consejero, quizá en alusión a los béticos que se rebelaron contra el antiguo régimen. Por cierto, huelga decir que si Lopera, en cualquier momento del proceso, acaba satisfaciendo la cantidad que le pide el Benfica, el caso muere.

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