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El Betis se queda compuesto y sin el nueve que quería Víctor

El resumen del mercado invernal para el Betis es simple: fichó a Jonathan Pereira y se quedó sin Dani, Óscar López, Ilic... y Ewerthon, el 9 que quería Víctor Fernández.

el 02 feb 2010 / 21:17 h.

Víctor (izquierda) y Pavone (derecha).
Durante los cinco próximos meses, que es la friolera que queda de temporada en Segunda División, el Betis tendrá que jugarse el retorno a Primera con lo que tiene. No es poco, porque en la plantilla hay veintitrés futbolistas con ficha profesional y otros dos con dorsal del filial, pero quedan dos huecos libres y al entrenador le habría encantado llenar uno de ellos con un delantero. Y no con un delantero cualquiera, sino con Ewerthon. Víctor Fernández habló con él durante el fin de semana y el acuerdo estaba más que cerrado por todas las partes, pero el futbolista se desdijo de su palabra a ultimísima hora, cuando ya no había tiempo para reaccionar, y por eso el Betis permanece tal cual estaba desde la llegada de Jonathan Pereira. Atrás quedaron los mil nombres que de una forma u otra fueron asociados al club: Koke, Kike Mateo, Keita, Morris, Waldo Ponce, Hoyos, Piscu...

El balance del club de Heliópolis en el mes que duró el mercado invernal se resume muy fácilmente: fichó a Jonathan Pereira, dejó ir a Dani, Óscar López e Ilic, recuperó a Nano para la actividad futbolística y no contrató a ningún otro central. Las tentativas para reforzar su defensa, en realidad, nunca fueron demasiado sólidas y desaparecieron en cuanto Víctor tomó posesión de su cargo. El gran esfuerzo del Betis en enero consistió en fortalecer su ataque... y se quedó a medias. Es el problema de fichar a última hora, una costumbre muy apreciada por Manuel Ruiz de Lopera pero que de vez en cuando lo pilla a contrapié, como ahora. Esperó y apuró tanto que no remató la cesión de Alex Geijo cuando pudo y fue a por Ewerthon el último día.

El resultado ya es conocido. El Betis no tiene al delantero goleador que Víctor Fernández pidió en público hasta tres veces en menos de una semana, consciente como es de que Emana se perderá el último mes de competición para irse al Mundial, y en cambio se quedó con Pavone, que estaba convencido de que se iría al Catania. La oferta italiana, por cierto, era de 2,7 millones de euros, según afirmó ayer el club verdiblanco a través de sus medios. En ellos también criticó con dureza a Ewerthon: "estuvo mal influenciado" o "su comportamiento ha sido deleznable" fueron algunos de los comentarios que le dedicó la radio, desde la que el Betis alegó los motivos por los que recusó el traspaso del brasileño: después de acordar todas las condiciones, el futbolista exigió dos años de contrato, más dinero y la compensación que iba a recibir el Zaragoza del Betis.

En la capital maña, la incredulidad y la indignación también son patentes, como bien reflejó ayer el director general del Zaragoza, Gerhard Poschner. "Nos quedamos todos con cara de gilipollas", dijo en Punto Radio. Allí intentó explicar qué había ocurrido: "A petición del jugador, que hace unos días llegó a un acuerdo con el Betis, negociamos como dios manda, llegamos a un acuerdo entre los clubes y sólo faltaba la firma del jugador, pero de repente desapareció y al final comunicó al Betis que no quería firmar el contrato. La historia es un poco rara. Estaba todo listo, hasta el finiquito del jugador", contó Poschner, que estaba "bastante molesto" pero no extrañado: "No es la primera vez que ocurre. En verano ya tuvimos una experiencia parecida", recordó. Entonces Ewerthon se negó a firmar con el Al-Saad qatarí, que ya había acordado el traspaso con el Zaragoza por 8 millones.

¿Y SERGIO Y EMANA? La mejor noticia para el Betis es que acabó enero y durante todo el mes no surgió ni un solo rumor sobre los dos hombres de cuya continuidad más se dudaba en el inicio de la temporada: Emana y Sergio García. El camerunés jugó la Copa de África y volvió y el catalán no se ha movido de Sevilla. Por una vez en la vida, sus casos han pasado totalmente desapercibidos.

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