Deportes

El Betis sonríe en Europa con un chispazo genial de Vadillo

Una combinación perfecta entre Álvaro Vadillo y Joan Verdú, con remate de clase del gaditano, ha dado la victoria (1-0) y el coliderato del grupo I al equipo de Mel, que logra un resultado balsámico de cara a la Liga.

el 24 oct 2013 / 23:47 h.

Real Betis - Vitória de Guimaraes. / Marcamedia Real Betis - Vitória de Guimaraes. / Marcamedia   (FOTOGALERÍA. Real Betis - Vitória de Guimaraes) Una combinación perfecta entre Álvaro Vadillo y Joan Verdú, con remate de clase del gaditano, dio la victoria y el coliderato del grupo al equipo de Pepe Mel, que logra un resultado balsámico de cara a la recuperación pendiente en la Liga, cuyos efectos tóxicos también se dejaron notar ayer en la competición europea, donde se vio damnificado por el menor nivel de un rival que, no obstante, tuvo oportunidades para salvaguardar el liderato con el que llegó y que se fue quejoso por un arbitraje al que apuntar, al menos, un claro penalti de Juanfran a Malonga minutos antes del descanso. calibetisvitoriaFueron escasos los momentos de lucidez de este Betis que anda angustiado incluso en una competición en la que no tiene otra exigencia que la de competir por el orgullo de su camiseta. Pesan en el subconsciente las complicaciones en el torneo doméstico, donde ha cogido un tobogán hacia la inconsistencia y la falta de fútbol. Por muchos cambios que introduzca Mel de un torneo a otro, el rostro no puede ser muy distinto, y seguramente sólo el resultado , que no es poco, tenga un efecto balsámico para el necesario rearme, en un grupo de la Liga Europa donde queda demostrado que con poco, o incluso muy poco, le basta para coliderar junto al Olympique de Lyon. Los primeros minutos de la segunda mitad enlazaron en intensidad con los últimos de una primera a la que le sobró media hora, pastosa y anárquica a más no poder. El bostezo dejó paso a un buen rato de fútbol protagonizado por Vadillo, que se asoció bien en varias jugadas con Verdú y Nosa, el trío con más don para el fútbol. Llegó el gol en una pared eléctrica en la que el gaditano le puso la guinda con un toque de calidad que ordenó al esférico un trazo cruzado con altura inalcanzable para el meta. Esa inercia le duró poco más al Betis. Algún que otro chispazo y vuelta al ritmo cansino, desentendido del control y el mando de los acontecimientos.  Fue una mala noticia su tendencia a acularse, porque ceder terreno en el Betis de este trance significa acabar ofreciendo ocasiones al rival. Y el Vitória las tuvo clarísimas, sobre todo por mediación de Marco Matías, que tras un buen pase del central Ba, un jugador más que interesante, y partiendo en posible posición de fuera de juego, se fue para Andersen, cuyo despeje en primera instancia dejó un balón franco para que el delantero luso sólo tuviera que empujarla cruzada a puerta vacía. La arrojó fuera incomprensiblemente. Suspiro de alivio en Villamarín. Poco después, en una doble ocasión, Russi no embocaba tampoco tras varios disparos consecutivos y a escaso metro y medio de la línea de gol. La fortuna que le fue esquiva al Betis en otras ocasiones se le aliaba, y Chuli, y sobre todo Cedrick, tuvieron sendas oportunidades para sentenciar, el congoleño tras un buen pase de Nono que le habilitó un mano a mano que resolvió el buen guardameta del conjunto luso, que se deja así el liderato en Villamarín a manos de un Betis que lo comparte con el Olympique de Lyon, que también ganó por 1-0 en casa al Rijeka y que tiene exactamente los mismos resultados que los verdiblancos en estas tres jornadas del grupo I. Lo mejor del equipo de Mel en la primera parte sucedió en el lateral derecho, donde Juanfran ofreció un excelente rendimiento, sobre todo en el ataque. De sus botas partió la acción mejor hilvanada en este tramo, cuando después de descartar a un rival con un regate seco, puso un centro en el corazón del área donde esperaba Nosa, que no logró conectar bien una media volea. Poco después, un balón sobre el desmarque de Chuli que ponía Verdú le quedaba muerto dentro del área a Jorge Molina, que disparó duro y cruzado. Douglas respondió ágil. Chispazos previos al que decidió el partido, el de Vadillo, que recupera la sonrisa de un Betis al que con lo que ofreció ayer le tocará sufrir, y mucho, en el Calderón.    

  • 1