Deportes

El Betis va de delante hacia atrás

El Betis ha olvidado su rápida adaptación a la Segunda División y de nuevo presenta más defectos que virtudes. Si está fuera de la zona de ascenso, será por algo.

el 12 oct 2009 / 20:58 h.

Pavone, ante un defensa del Real Unión.
La temporada en Segunda ha recorrido ya la sexta parte de su camino, lo que viene siendo un seisavo del campeonato, y el Betis está fuera de los puestos de ascenso. No pierde, pero tampoco gana, y la consecuencia de tanto empate es que tiene al tercero a dos puntos, al líder a tres y la sensación de candidato número uno al ascenso, cada vez más lejos. La rápida adaptación a la categoría, patente en las goleadas caseras al Córdoba y al Recreativo y sobre todo en la victoria de Albacete, desapareció y ha dado lugar a un posterior proceso de inadaptación. Ante el Cartagena existió la excusa del desaguisado que organizó Pino Zamorano, pero frente al Rayo y al Real Unión no hubo peros. El paso atrás es tan evidente como los primeros síntomas de hartazgo de su afición. Y hablando de síntomas, he aquí algunos de los que describen el estado actual del Betis.

EL BETIS NO GANA. El equipo verdiblanco no suma de tres en tres precisamente desde su mejor actuación, el 1-3 ante el Albacete. Parecía entonces que Antonio Tapia había adaptado a los suyos a Segunda de forma fulminante, pero llegó el Cartagena, acompañado de Pino Zamorano, y la racha se torció. Han sido tres empates consecutivos, lo cual equivale a seis puntos mandados al limbo y tres de nueve posibles en el bote. En este pequeño tramo, el Betis no ha sido capaz de vencer a dos recién ascendidos ni jugando en casa. En total, el equipo acumula tres victorias. En otras palabras, ha ganado menos de la mitad de los partidos que ha jugado. La otra cara de la estadística es que suma cinco jornadas sin perder, pero ese ritmo, visto lo visto en la clasificación, no es suficiente.

EL BETIS NO DEFIENDE. Objetivamente, el equipo de Tapia ha encajado siete goles, uno por jornada. Es la peor marca de los siete primeros. Si a la cifra objetiva se le añaden las sensaciones, el resultado es que el Real Unión le creó ocasiones de sobra para derrotarlo, que el Rayo pudo haber marcado algo más que dos goles y que el sistema defensivo, en definitiva, tiene más grietas que cimientos. Sólo la falta de calidad de los rivales (es Segunda, claro) y alguna que otra actuación puntual de Goitia hacen que este defecto no depare repercusiones más desastrosas. Por ahora.

EL BETIS NO MANDA. Los partidos se deciden delante, pero se dirigen desde el centro del campo. Y en esa zona rara vez manda el Betis. Cuando lo hizo, goleó al Córdoba y al Recreativo y ganó con solvencia al Albacete. Pero si los mediocampistas del favorito número uno para el ascenso no dominan al Real Unión ni al Cartagena y son bailados por hombres como Farinós, mal asunto.

EL BETIS ESTÁ CORTO. Lo está en defensa, porque quién duda de que falta un central, o quizás más; lo está en el centro del campo, a la espera de que Aurelio se recupere (y habrá que ver cómo vuelve); y lo está en su parcela más fiable: el ataque. El Betis sigue siendo el máximo goleador de la categoría (14), con una media de dos tantos exactos por jornada, y sólo se ha quedado sin marcar ante el Cartagena, pero si Sergio García se ausenta del partido o Pavone no anda fino, ¿qué hay detrás? El segundo goleador es Caffa, que apenas ha jugado cuatro ratos. Y quizás exista relación causa-efecto o quizás no, pero Sergio lleva cuatro jornadas sin ver puerta y el Betis ha ido de adelante hacia atrás desde hace tres.

  • 1